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Entra en vigor el registro obligatorio para extranjeros en Estados Unidos

WASHINGTON DC (EFE).- Todos los extranjeros mayores de 14 años que vayan a estar más de 30 días en Estados Unidos, y que no hayan sido registrados por las autoridades estadounidenses al obtener su visado, deben inscribirse a partir de este viernes en un registro del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

La obligación, bajo pena de multa de 5.000 dólares y hasta seis meses de prisión, es fruto de la orden ejecutiva emitida el 20 de enero por el presidente estadounidense Donald Trump denominado ‘Proteger al pueblo estadounidense contra la invasión’, que reactiva una ley de 1940.

El decreto también obliga a los extranjeros a llevar en todo momento una prueba de su inscripción en el registro.

Fotografía de archivo de las oficinas del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que coordina el registro de extranjeros en Estados Unidos. EFE/Graeme Sloan
Fotografía de archivo de las oficinas del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que coordina el registro de extranjeros en Estados Unidos. EFE/ Graeme Sloan

El registro obligatorio entró en vigor después de que en la noche del jueves, el juez federal Trevor Neil McFadden rechazara las objeciones que presentaron varias organizaciones, como American Immigration Council, que alegó que el texto del decreto es «confuso» y «caótico».

¿Qué extranjeros deben registrarse ahora en Estados Unidos?

Los extranjeros afectados por la medida pueden inscribirse en línea a través del formulario G-325R del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS).

Según señaló USCIS, la sección 262 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA) exige que «todos los extranjeros de 14 años de edad o más que no estén registrados ni se les hayan tomado las huellas dactilares (si se requiere) al solicitar un visado estadounidense y que permanezcan en Estados Unidos durante 30 días o más, deben solicitar su registro y la toma de huellas dactilares».

Fotografía de archivo de extranjeros que llevan a cabo un registro ante las autoridades de Estados Unidos. EFE/César Contreras
Fotografía de archivo de extranjeros que llevan a cabo un registro ante las autoridades de Estados Unidos. EFE/ César Contreras

«Del mismo modo, los padres o tutores legales de los menores de 14 años deben asegurarse de que dichos menores estén registrados. En los 30 días siguientes a cumplir los 14 años, todos los extranjeros que ya cuenten un registro previo deben solicitar su reinscripción y la toma de huellas dactilares», añadió USCIS.

El registro supone la apertura de una cuenta personal con el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos y puede incluir la toma de huellas dactilares y fotografías.

La medida afecta sobre todo a millones de indocumentados que ahora tienen que decidir si se inscriben en el registro, y proporcionan sus huellas dactilares y otros datos personales, o se enfrentan a multas y posibles penas de cárcel.

Entre los afectados, también están muchos del casi un millón de canadienses que cada año pasan varios meses en el sur de Estados Unidos para escapar de los rigores del invierno en Canadá, los llamados ‘snowbirds’, que suelen entrar por vía terrestre sin necesidad de visado.

Críticas a la medida

Las organizaciones de defensa de los derechos de los indocumentados han señalado que el objetivo del registro es poner presión a los inmigrantes para que se marchen del país por su propia cuenta ya que la inscripción proporcionará datos al Gobierno que facilitará su expulsión.

Algunos activistas y expertos legales han señalado que las personas indocumentadas en los Estados Unidos no deben inscribirse al considerar la orden ejecutiva de Trump como «anticonstitucional», aunque la decisión el jueves del juez McFadden puede cambiar esa opinión.

Policía de Westchester incauta decenas de vehículos por falta de registro y seguros

YONKERS.- Las autoridades enviaron un mensaje que aplica a los motociclistas, scooters o incluso a vehículos motorizados en general, pero la idea es la misma: es necesario tener la documentación de su vehículo al día, de lo contrario, su auto podría terminar como las docenas que el Departamento de Policía de Yonkers detuvo recientemente en su último operativo.

El último operativo del Departamento de Policía de Yonkers se denominó Half the Wheels, All the Laws Operation (Operación: Mitad de Ruedas, Todas las Leyes).

El operativo formó parte de lo que podríamos llamar una “limpieza de primavera”, en la que, durante cuatro horas, la Policía de Yonkers recorrió la ciudad e incautó vehículos como ciclomotores, scooters y motocicletas sin registro, sin seguro o conducidos ilegalmente.

En total, el Departamento de Policía de Yonkers incautó cuarenta de estos vehículos y emitió aún más citaciones.

La realidad es que redadas y operativos como estos no son nuevos para las fuerzas del orden ni para el Departamento de Policía de Yonkers, ya que, según la publicación en la página de Facebook del Departamento, este tipo de operaciones se han llevado a cabo varias veces al año desde 2022.

Además, el Departamento de Policía de Yonkers realiza a diario la aplicación de este tipo de normas y regulaciones. Su publicación oficial continúa afirmando que “la conducción imprudente de estos vehículos sigue siendo una de las principales quejas de la comunidad”.

En los últimos dos años, estas operaciones han seguido teniendo éxito para el Departamento de Policía de Yonkers y, según admiten, “no se detendrán pronto”.

Los conductores también pueden usar esto como un aviso: si bien es necesario tener la documentación de su vehículo al día, también deben asegurarse de que su propia documentación, es decir, su licencia, siga vigente.

La publicación del Departamento de Policía de Yonkers concluyó con un mensaje para los conductores: “Sigan las normas de tránsito”.

 

 

Estudio estima costos de deportaciones masivas en CT

NORWALK.- Un nuevo estudio estima el impacto económico en Connecticut de la política de deportación masiva del gobierno federal, incluyendo la pérdida de ingresos fiscales y la interrupción del mercado laboral.

La investigación, realizada por la organización progresista Connecticut Voices for Children y la Immigration Research Initiative, muestra que, en 2022, los inmigrantes indocumentados pagaron más de 406 millones de dólares en impuestos estatales y municipales de Connecticut.

De los casi 600 mil inmigrantes en Connecticut, la investigación indica que 267 mil son extranjeros, y entre ellos, aproximadamente 150 mil son inmigrantes sin documentación.

Los inmigrantes indocumentados corren el mayor riesgo de deportación bajo la presión de la administración Trump, pero el informe también señala que las personas con visas temporales podrían verlas canceladas o no renovadas, y las personas con Estatus de Protección Temporal (TPS), solicitantes de asilo y beneficiarios de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) también se ven amenazadas por los cambios a nivel federal.

“Es importante recordar las múltiples maneras en que los inmigrantes enriquecen nuestra sociedad”, declaró Emily Byrne, directora ejecutiva de Connecticut Voices for Children, quien agregó que “especialmente ahora con las innumerables acciones del gobierno federal que buscan eliminar sus contribuciones, y con el Congreso apresurándose para aprobar un presupuesto que obligará a los estados y municipios a asumir la carga de los profundos recortes a la financiación federal”.

El estudio, titulado “Los impactos económicos y fiscales de la deportación masiva: Qué está en riesgo en Connecticut”, detalla varios sectores industriales.

Señala que hay más de 5 mil granjas en Connecticut y que, a nivel nacional, más de la mitad de los trabajadores agrícolas son inmigrantes.

En la industria de los restaurantes, el 35% de los 21 mil cocineros del Estado son inmigrantes. Hay 11 mil conserjes y personal de limpieza inmigrantes en Connecticut, y otros 11 mil empleados de limpieza y servicio doméstico.

Aproximadamente uno de cada cuatro trabajadores de la construcción en el Estado es inmigrante. “La pérdida de un gran número de trabajadores de la fuerza laboral de Connecticut significaría un aumento en el costo de vida para los residentes del Estado, quienes pagarán más por restaurantes, cuidado infantil, asistentes de salud a domicilio, construcción y más”, señala el informe.

“Los costos aumentarán no solo porque los inmigrantes suelen estar mal pagados, sino, fundamentalmente, porque habrá una escasez de trabajadores”, agregaron los autores del estudio.

Señala que la tasa de desempleo relativamente baja del Estado, de alrededor del 3.4%, significa que el mercado laboral ya está limitado.

“Los habitantes de Connecticut merecen estabilidad y garantías de que su calidad de vida se mantendrá intacta. Nuestro Estado es más vibrante gracias a la presencia de inmigrantes. Los inmigrantes contribuyen a la infraestructura pública crítica. No debemos darlo por sentado”, dijo Tabitha Sookdeo, directora ejecutiva de CT Students for a Dream.

El informe insta a los líderes federales y estatales a rechazar las deportaciones masivas y, en su lugar, a implementar políticas que amplíen las vías para obtener un estatus legal.

 

 

Gobierno federal revoca más visas a estudiantes extranjeros de UConn y Yale en medio de la represión migratoria

STAMFORD.- El gobierno federal ha revocado las visas de más de una docena de estudiantes internacionales en Connecticut, la mayoría de los cuales están matriculados en la Universidad de Connecticut (UConn) y la Universidad de Yale.

Funcionarios de UConn anunciaron esta semana que 13 de los casi 3,500 estudiantes internacionales de la universidad sufrieron la cancelación de sus visas.

Según un comunicado de la universidad, seis son estudiantes de pregrado, seis son estudiantes de posgrado y uno está matriculado en un programa profesional de posgrado.

Los administradores de la universidad informaron que revisaron los registros a través del Student and Exchange Visitor Program y descubrieron que las aprobaciones para los 13 estudiantes habían sido revocadas.

“Aunque la Universidad tiene prohibido ofrecer representación legal o asistencia financiera para representación legal, mantenemos nuestro compromiso de hacer todo lo posible para apoyar a nuestros estudiantes, profesores y personal en este o cualquier otro asunto”, declaró la universidad en un escrito.

Aún no se sabe con certeza de qué países provienen los estudiantes afectados, y los administradores afirmaron desconocer el motivo de la revocación de las visas.

Según el infofme, funcionarios federales cancelaron las visas de 50 estudiantes en Connecticut desde que el expresidente Donald Trump prometió imponer sanciones más severas por infracciones a las leyes de inmigración.

Sin embargo, aún se desconoce si alguno de los estudiantes afectados violó las leyes de inmigración.

La semana pasada, la Universidad de Yale confirmó la revocación de las visas de cuatro de sus estudiantes.

El mes pasado, el Departamento de Estado de los Estados Unidos anunció la revocación de más de 300 visas de estudiantes en todo el país.

 

 

CT redobla su apuesta por la Ley Santuario y penaliza a empresas que hacen negocios con el ICE

NEW HAVEN.- Connecticut se convirtió oficialmente en un “Estado santuario” con la promulgación de la Trust Act en 2013.

Esta ley prohibía a las fuerzas del orden locales acatar las órdenes de detención del U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE) en la mayoría de los casos, excepto en los casos en que un extranjero hubiera sido condenado por un delito grave o tuviera una orden de arresto pendiente.

Sin embargo, esa legislación original parecía insuficiente para proteger a los inmigrantes indocumentados en Connecticut.

Por lo tanto, para rectificar lo que un legislador describió como “varias lagunas y problemas legales que debían abordarse”, la Legislatura de Connecticut modificó la Trust Act en 2019.

La Trust Act actualizada prohibía a las fuerzas del orden detener a alguien únicamente con base en una orden de detención del ICE, requiriendo en su lugar una orden judicial, a menos que el extranjero fuera culpable de los delitos más graves o estuviera en la lista de vigilancia terrorista.

La ley también limitó el intercambio de información con el ICE y amplió el tipo de agentes del orden sujetos a las limitaciones.

Además, la ley de 2019 exige que los departamentos de policía de Connecticut notifiquen a una persona “cuando el ICE haya solicitado su detención”, presumiblemente para que pueda ocultarse.

La Trust Act, en su versión modificada de 2019, parecía suficiente para satisfacer el deseo de los legisladores de Connecticut de proteger a todos, excepto a los inmigrantes indocumentados más reincidentes, dada la falta de interés de la administración del ex presidente Joe Biden en aplicar la mayoría de las leyes de inmigración.

Sin embargo, en vísperas de la segunda toma de posesión del presidente Trump, los funcionarios estatales sintieron la necesidad de determinar si se necesitaban más protecciones para los inmigrantes indocumentados.

Cinco días antes de que el presidente Trump asumiera el cargo, Janelle Medeiros, Consejera Especial del Estado para los Derechos Civiles, emitió un memorando de orientación preliminar que reafirmaba “el profundo compromiso de la Fiscalía General de Connecticut con el respeto, el honor y la protección de los inmigrantes de Connecticut”, omitiendo deliberadamente cualquier mención sobre su estatus legal.

Ese memorando, y la inquietud general ante la posibilidad de que las leyes de inmigración se apliquen realmente, ha dado lugar a un nuevo intento de actualizar la Trust Act.

La semana pasada, la versión más reciente de la Trust Act de Connecticut superó su primer obstáculo legislativo en una votación conjunta de los Comités Judiciales de la Cámara de Representantes y el Senado.

El proyecto de ley HB-7212 de la Cámara de Representantes prohíbe a todos los departamentos de seguridad pública, fiscales estatales, la Junta de Indultos y Libertad Condicional, y a los gobiernos locales, colaborar con el ICE.

El proyecto de ley también advierte a todas las jurisdicciones locales que, si no se alinean con estas políticas estatales santuario mejoradas, se verán obligadas a cumplir mediante una orden del Tribunal Superior estatal. El proyecto de ley incluso prohíbe a las agencias estatales y locales utilizar los servicios de traducción proporcionados por el gobierno federal.

Peor aún, el proyecto de ley pretende dificultar aún más que el ICE obtenga información sobre cuándo y dónde comparecen ante el tribunal los extranjeros que buscan. Además de prohibir la divulgación del estatus migratorio, prohíbe en general compartir cualquier información con fines de control migratorio, incluyendo la dirección, el lugar de trabajo o el horario de trabajo, la escuela o el horario escolar de una persona. o la fecha y lugar de los procedimientos o citas de una persona con agencias federales.

El representante Steven Stafstrom, uno de los patrocinadores del proyecto de ley, afirmó que este “aborda un problema creciente que hemos observado: encuentros inseguros frente a nuestros juzgados entre personas que llegan a su cita judicial, para acompañar a un ser querido o para servir como testigos, o incluso víctimas de delitos que se presentan a una cita judicial y luego son perseguidas por agentes del ICE”.

Connecticut no solo busca garantizar que las entidades gubernamentales no cooperen con el ICE, sino que también quiere asegurarse de que las empresas con las que trabaja eviten colaborar con el ICE mientras la agencia cumple con su mandato de expulsar a inmigrantes indocumentados del país.

El primer objetivo es Avelo Airlines, una aerolínea que presta servicios a mercados más pequeños como el Tweed Regional Airport de New Haven. Para atraer y mantener un servicio aéreo conveniente en el área de New Haven, el estado suspendió el impuesto al combustible de aviación para Avelo.

 

Connecticut Foodshare enfrenta recorte presupuestario de mil millones de dólares

NEW HAVEN – Los recortes presupuestarios federales han afectado a los programas de alimentos en todo el país.

Connecticut Foodshare, un importante proveedor de alimentos para quienes califican bajo el Programa de Asistencia Alimentaria de Emergencia (TEFAP), ha enfrentado drásticos recortes presupuestarios.

Connecticut Foodshare proporciona alimentos según los criterios del TEFAP.

Estos criterios incluyen ser residente del Estado, tener ingresos iguales o inferiores al 300% del nivel federal de pobreza, y proporcionar una dirección y el número de personas que viven en el hogar.

Hasta el 26 de marzo, se cancelaron 34 cargas de remolque del TEFAP, equivalentes a aproximadamente 1.4 millones de libras de alimentos.

El acuerdo de Asistencia para la Compra Local de Alimentos (LFPA), que habría comprado mil millones de dólares en alimentos para despensas y nutrición escolar, se canceló a principios de marzo.

Jason Jakubowski, presidente y director ejecutivo de Connecticut Foodshare, declaró que “gracias a las dos rondas de financiación anteriores de la LFPA, Connecticut Foodshare logró invertir casi 3 millones de dólares con agricultores locales de Connecticut para distribuir más de un millón de comidas a nuestros vecinos de todo el Estado. La pérdida de estos fondos es enorme y tiene un impacto directo tanto en las personas a las que servimos como en nuestros socios agrícolas locales”.

La HB 7021 o “Ley sobre la Financiación de la Asistencia Nutricional”, permitiría a Foodshare comprar alimentos necesarios al por mayor.

“Uno de cada ocho residentes de Connecticut (incluido uno de cada seis niños) sufre inseguridad alimentaria”, declaró Jakubowski.

En respuesta a estos recortes federales, Connecticut Foodshare renueva su llamado al gobernador Ned Lamont y a la legislatura estatal para que aprueben la ley HB 7021.

Este proyecto de ley bipartidista financiaría completamente el Programa de Asistencia Nutricional de Connecticut (CT-NAP) con 10 millones de dólares y requeriría que al menos el 15% de esos fondos (o 1.5 millones de dólares) se destinen a la compra de alimentos frescos específicamente de agricultores de Connecticut.

Actualmente, esta es la única manera de que pueden seguir comprando al por mayor a los agricultores locales de Connecticut.

Otros proyectos de ley para financiar programas de almuerzos escolares y bancos de alimentos en la Cámara de Representantes de Connecticut se han enviado al comité de asignaciones de Connecticut, pero mientras la HB 7021 esté a la espera de debate, los bancos de alimentos se enfrentan al reto de encontrar maneras de continuar distribuyendo provisiones regulares de alimentos.

Además del banco de alimentos universitario en 19 Ruden Street, WHEAT y Loaves & Fishes proporcionan alimentos a los miembros de las comunidades del área metropolitana de New Haven.

En marzo, el comité de servicio comunitario de la Asociación de Estudiantes de Ciencias Forenses (FSSA) realizó una campaña de donaciones para ayudar a WHEAT.

La FSSA ofreció créditos para eventos por donaciones de alimentos y recibió más de 20 donaciones en una semana de participación.

Ubicado en la comunidad de Wooster Square en New Haven, Loaves & Fishes es la despensa de alimentos más grande del área metropolitana de New Haven.

El sábado posterior a los recortes presupuestarios, las reservas de alimentos secos en la despensa se redujeron a cantidades que no permitieron alimentar a los cientos de invitados necesitados.

Después de su entrega de alimentos el 22 de marzo, Loaves & Fishes envió una solicitud urgente de donaciones por correo electrónico, indicando que no tenían suficientes reservas para alimentar a sus 360 invitados ese día.

“Nuestro presupuesto”, decía el correo electrónico, “no alcanza para comprar suficientes alimentos para financiar una distribución semanal de 400 personas. Operamos con mucha austeridad y usamos la prudencia con cada donación monetaria”.

Los alimentos proporcionados por la despensa Loaves & Fishes se distribuyen semanalmente a cientos de personas que visitan el sótano de la Iglesia de San Pablo y Santiago.

La despensa también envía bolsas de comidas saludables y equilibradas al hospital local de veteranos y a los centros de ancianos.

Los recortes en la financiación de TEFAP ponen a los proveedores locales de alimentos que trabajan con Connecticut Foodshare en riesgo de perder millones de comidas.

 

 

Ciudades de Westchester se unen para luchar contra el aumento de tarifas eléctricas

PORT CHESTER.- Treinta y ocho ciudades, pueblos y aldeas del condado de Westchester han unido fuerzas para formar un consorcio municipal y luchar contra los aumentos de tarifas propuestos por la empresa eléctrica Con Edison.

El grupo incluso ha contratado a un abogado para que los represente ante la Comisión de Servicio Público del estado de Nueva York en el caso de las tarifas de electricidad y gas de Con Edison.

En enero, funcionarios de Con Edison presentaron una petición ante la Comisión de Servicio Público para que se aumentaran las tarifas de electricidad y gas a partir del 1º de enero de 2026.

Los funcionarios de Con Edison afirman que, según esta propuesta, las tarifas de electricidad aumentarían un 11.4% y la factura promedio de gas un 13.3%.

Estos aumentos propuestos siguen a un aumento de tarifas del 20% en los últimos tres años.

Los funcionarios de Con Edison afirmaron que necesitan el dinero para mejorar la infraestructura y apoyar la energía limpia.

La Comisión de Servicio Público celebró reuniones virtuales sobre los aumentos propuestos esta semana.

El ejecutivo del condado de Westchester, Ken Jenkins, declaró que “el condado de Westchester seguirá oponiéndose con todas sus fuerzas a este aumento propuesto, porque nuestras comunidades merecen algo mejor. Obligar a la gente a elegir entre iluminar y calentar sus hogares y comprar alimentos no solo es una mala política, sino también inaceptable”.

Los municipios que acordaron unirse al consorcio incluyen: Ardsley, Bedford, Briarcliff, Buchanan, Cortlandt, Croton-on-Hudson, Dobbs Ferry, Eastchester, Elmsford, Greenburgh, Hastings, Irvington, Mamaroneck, Mount Vernon, New Castle, New Rochelle, Ossining, Peekskill, Pelham Manor, Port Chester, Rye Brook, Scarsdale, Tarrytown, Yonkers y Yorktown.

Entre las comunidades que se espera que aprueben una resolución para unirse en su próxima reunión de la junta o consejo se encuentran Bronxville, Mount Pleasant, North Castle, Pleasantville, Sleepy Hollow, Tuckahoe y White Plains.

Otros municipios de Westchester también podrían unirse al consorcio a medida que avance el caso.

 

 

Gobernador afirma que CT está construyendo muchas viviendas pero datos indican lo contrario

HARTFORD.- En los últimos meses, el gobernador Ned Lamont ha destacado con frecuencia el ritmo de construcción de viviendas financiadas por el estado en Connecticut, que describe como una herramienta clave para abordar los altos alquileres y las bajas tasas de desocupación.

Durante su discurso sobre la “Situación del Estado” en enero pasado, por ejemplo, aludió a “más viviendas nuevas que hemos construido hoy que en cualquier otro momento en mucho tiempo”.

Un mes después, durante su discurso sobre el presupuesto, afirmó que el estado había “construido un 70 % más de viviendas que hace tan solo ocho años”.

Sin embargo, los datos de la oficina de Lamont muestran que el número de unidades financiadas por el Estado terminadas en Connecticut disminuyó en 2024 y ha disminuido de forma constante durante su mandato.

De hecho, una revisión de CT Insider reveló que el total de 2024 marcó su mínimo en 13 años, desde la época del ex gobernador Dannel Malloy.

En total, según los datos, Connecticut completó 1,335 viviendas financiadas por el Estado en 2024, lo que representa una disminución del 33% con respecto al año anterior y del 49% en comparación con 2019.

De las 1,335 viviendas completadas a las que se contribuyó con ayuda estatal el año pasado, 560 fueron viviendas nuevas y el resto, viviendas en rehabilitación.

El propio informe económico del Gobernador, publicado en febrero, también señala que la cantidad de viviendas nuevas que se construyen en Connecticut ha sido “más lenta y desigual que en el país en general durante la mayor parte de los últimos diez años fiscales”.

Entonces, ¿A qué se debe esta desaceleración?

Los funcionarios del Departamento de Vivienda atribuyen el problema a la pandemia de COVID-19, que interrumpió las cadenas de suministro y las tasas hipotecarias, ralentizando así el desarrollo.

Dado que los proyectos de vivienda asequible tardan de 3 a 5 años en abrirse, según afirman, el Estado apenas ahora está sintiendo los efectos completos.

Tras una reunión en la que el Estado aprobó importantes inversiones en vivienda, Lamont atribuyó la desaceleración en la apertura de viviendas a la inflación, que, según él, ha sido particularmente aguda en el sector de la construcción.

Los funcionarios estatales afirman que no creen que la llamada “dieta de deuda” del Gobernador, en la que frenó drásticamente el endeudamiento estatal para proyectos como vivienda asequible durante sus primeros años en el cargo, haya contribuido a la tendencia a la baja.

“Lo que estamos viendo en 2023 y principios de 2024 está directamente relacionado con los primeros 12 a 18 meses de la pandemia, entre el impacto en el sector de la construcción, la cadena de suministro, los costos de los materiales y el acceso a ellos”, declaró Michael Santoro, director de políticas del Departamento de Vivienda del Estado.

Y cuando el Estado comenzó a invertir más recientemente en la construcción de vivienda asequible, añadió, la fuerza laboral de la región solo podía construir hasta cierto punto.

“El sector de la construcción de Connecticut está a toda máquina en este momento. No pueden asumir más”, precisó Santoro.

La comisionada del Departamento de Vivienda, Seila Mosquera-Bruno, agregó que el aumento de las tasas de interés ha dificultado la construcción, lo que impulsó al Estado a lanzar el programa Build for CT para promover el desarrollo mediante el subsidio de las altas tasas de interés para los promotores privados.

Connecticut cuenta con más de 6 mil unidades en construcción, incluyendo tanto nuevas como en rehabilitación, y tanto los funcionarios estatales como los promotores afirman que el estado está bien posicionado para revertir la tendencia a la baja de la apertura de menos unidades cada año.

 

 

Legislador de CT busca eliminar gradualmente impuesto a los automóviles

HARTFORD.- La mayoría coincide en que el impuesto a los automóviles de Connecticut es injusto.

Se considera el impuesto más regresivo y por tal razón un legislador está presionando para eliminarlo.

Lo que hace que el impuesto a los automóviles sea injusto es que no importa el tipo de automóvil que se conduzca, todo depende del lugar donde viva.

Eliminar el impuesto a los automóviles suena bien, pero no es fácil.

Esto se debe a que las ciudades y los pueblos dependen de ese dinero.

Un senador de Manchester quiere usar parte del superávit estatal para eliminar gradualmente el impuesto a los automóviles.

“100 millones, 20 millones o 200 millones de dólares. Sean cuales sean los ahorros que generaron el superávit, esos ahorros se devolverán a los pueblos para su derogación. Lo que tengamos se lo devolveremos”, dijo el senador MD Rahman, un demócrata, de Manchester, al explicar el proyecto de ley.

El legislador quiere eliminar gradualmente el impuesto sobre vehículos.

Se han presentado propuestas similares en años anteriores.

“Cuando Connecticut utiliza las barreras fiscales para pagar la deuda de pensiones, ahorramos dinero en intereses”, indicó Rahman.

El Senador quiere usar esos ahorros.

Esta semana se celebró una audiencia pública. Para avanzar, el proyecto de ley debe ser aprobado por el comité de finanzas.

Quienes se oponen a este plan afirman que las ciudades y los pueblos necesitan una fuente constante de ingresos para equilibrar sus presupuestos.

 

 

Mujer que introdujo indocumentados a CT es sentenciada

BRIDGEPORT,.-  Una mujer hispana fue sentenciada en Connecticut por ayudar a coordinar un esquema de tráfico de personas y trata de personas que introdujo inmigrantes indocumentados a los Estados Unidos y los albergó en Hartford y sus alrededores.

Diecinueve inmigrantes indocumentados fueron víctimas de este esquema. Mientras se encontraban albergándolos, fueron extorsionados y amenazados, según demostraron los fiscales en el tribunal.

María Carmela Sánchez, de 71 años y ciudadana mexicana, residente por última vez en Hartford, fue sentenciada, el viernes pasado, a cuatro años y tres meses de prisión en el tribunal federal de Bridgeport, según un escrito del Fiscal Federal Interino para el Distrito de Connecticut.

La fiscalía estableció que, una vez que los inmigrantes indocumentados llegaban a Connecticut, eran obligados a trabajar y enfrentaban amenazas de daños mediante diversos métodos si no pagaban las considerables cuotas, intereses y otros gastos de manutención.

Documentos y declaraciones judiciales mostraron que, a partir de septiembre de 2022, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y el Departamento de Policía de Hartford entrevistaron a varios ciudadanos mexicanos que afirmaron haber sido introducidos ilegalmente desde México a Estados Unidos y llevados a Hartford.

Las víctimas solían coordinar con Sánchez y sus socios en ambos países el cruce de la frontera hacia Estados Unidos. Este viaje les costaba entre 15 mil y 20 mil dólares, que pagaban una vez en los Estados Unidos.

Con frecuencia, las víctimas eran obligadas a entregar la escritura de propiedad como garantía antes de salir de México. Luego, eran introducidos ilegalmente a través de la frontera y llevados a residencias en la zona de Hartford, como la casa de Sánchez en la calle Madison.

Este proceso a menudo se realizaba con riesgo de sufrir lesiones corporales o la muerte.

Una vez que los inmigrantes indocumentados llegaron a Hartford y sus alrededores, les dijeron que tendrían que pagar alrededor de 30 mil dólares más, con intereses, a Sánchez y sus socios por el alquiler, la comida, la gasolina y los servicios públicos. Sánchez y sus socios les crearon documentos falsos, incluyendo tarjetas de residencia permanente y tarjetas del Seguro Social.

Sánchez también ayudó a estas personas a encontrar empleo en el área de Hartford. Además de trabajar por cuenta propia, algunas víctimas se vieron obligadas a realizar tareas domésticas y de jardinería sin compensación y sin que se les redujera la deuda.