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El Salvador tiene un año para buscar una solución para los inmigrantes

WASHINGTON DC (EFE).- El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, señaló este lunes que su Gobierno tiene un año para buscar una solución para los miles de inmigrantes beneficiados con el Estatus de Protección Temporal (TPS, en inglés), tras la decisión de un tribunal de apelaciones de Estados Unidos de terminar con dicho programa.

La Corte de Apelaciones del Noveno Circuito de Estados Unidos respaldó este lunes a la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, para que termine con el programa de TPS para inmigrantes de El Salvador, Nicaragua, Sudán y Haití.

El fallo judicial pone en riesgo de deportación a unos 300.000 salvadoreños, 5.000 nicaragüenses, 1.000 sudaneses y 58.000 haitianos que hasta ahora estaban amparados por esa protección migratoria con la que EE.UU. concede permisos de forma extraordinaria a ciudadanos de países afectados por conflictos bélicos o desastres naturales.

De acuerdo con datos del Center For American Progress, en Carolina del Norte residen 13,100 personas con TPS. Al menos 5,900 son originarios de El Salvador, 6,200 de Honduras y 1,000 de Haití.

“Ahora tenemos un año completo para sentarnos con nuestros socios, amigos y aliados y buscar una solución para cientos de miles de salvadoreños y para cientos de miles de ciudadanos estadounidenses, hijos de ‘tepesianos’ que también deben ser protegidos por ambos países”, apuntó el mandatario salvadoreño en sus redes sociales tras hacerse público el fallo.

Bukele indicó que “las extensiones normales eran de un año y medio, y la última, dada por el presidente Trump, fue de prácticamente 2 años (1 año entero POSTERIOR a la probabilidad de una decisión judicial negativa)”.
En noviembre de 2019, el Gobierno estadounidense prorrogó hasta el 4 de enero de 2021 el TPS para El Salvador.

“Esto quiere decir que todos los salvadoreños amparados por el TPS tienen protección migratoria por un año más (casi una prórroga completa)”, señaló y subrayó que “tenemos un año entero, tiempo suficiente para pedir a nuestros aliados una solución permanente o al menos, otra solución temporal”.

El presidente señaló que “las relaciones con Estados Unidos son más fuertes que nunca y el año pasado negociamos un año extra, si venía una resolución judicial negativa”.

“El juez falló en contra y la protección que nos queda es la que nos dio el presidente @realDonaldTrump de un año, contado a partir de una posible resolución judicial negativa para los salvadoreños”, agregó.

“El panel anuló una orden judicial preliminar que prohibía la implementación de decisiones de rescisión del TPS de Sudán, Nicaragua, Haití y El Salvador”, señalaron los tres jueces del tribunal con sede en Pasadena, en California (EE.UU.).

En ese documento, los magistrados descartaron que detrás de la decisión del Gobierno de Trump de acabar con esas protecciones existiera discriminación racial, uno de los argumentos de la parte denunciante, y aseguraron que los demandantes “no presentaron ni siquiera argumentos serios sobre su reclamo”.

A falta de confirmación oficial, se espera que extranjeros protegidos por el TPS y organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes impugnen esta decisión.

El TPS es un programa migratorio creado en 1990 con el que Estados Unidos concede permisos de forma extraordinaria a los ciudadanos de países afectados por conflictos bélicos o desastres naturales.

Los salvadoreños recibieron por primera vez este beneficio en el año 2001 por el presidente George W. Bush tras dos terremotos que asolaron a la nación centroamericana en enero y febrero de ese año.

El Salvador tiene un año para buscar una solución para los inmigrantes

WASHINGTON DC (EFE).- El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, señaló este lunes que su Gobierno tiene un año para buscar una solución para los miles de inmigrantes beneficiados con el Estatus de Protección Temporal (TPS, en inglés), tras la decisión de un tribunal de apelaciones de Estados Unidos de terminar con dicho programa.

La Corte de Apelaciones del Noveno Circuito de Estados Unidos respaldó este lunes a la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, para que termine con el programa de TPS para inmigrantes de El Salvador, Nicaragua, Sudán y Haití.

El fallo judicial pone en riesgo de deportación a unos 300.000 salvadoreños, 5.000 nicaragüenses, 1.000 sudaneses y 58.000 haitianos que hasta ahora estaban amparados por esa protección migratoria con la que EE.UU. concede permisos de forma extraordinaria a ciudadanos de países afectados por conflictos bélicos o desastres naturales.

De acuerdo con datos del Center For American Progress, en Carolina del Norte residen 13,100 personas con TPS. Al menos 5,900 son originarios de El Salvador, 6,200 de Honduras y 1,000 de Haití.

“Ahora tenemos un año completo para sentarnos con nuestros socios, amigos y aliados y buscar una solución para cientos de miles de salvadoreños y para cientos de miles de ciudadanos estadounidenses, hijos de ‘tepesianos’ que también deben ser protegidos por ambos países”, apuntó el mandatario salvadoreño en sus redes sociales tras hacerse público el fallo.

Bukele indicó que “las extensiones normales eran de un año y medio, y la última, dada por el presidente Trump, fue de prácticamente 2 años (1 año entero POSTERIOR a la probabilidad de una decisión judicial negativa)”.
En noviembre de 2019, el Gobierno estadounidense prorrogó hasta el 4 de enero de 2021 el TPS para El Salvador.

“Esto quiere decir que todos los salvadoreños amparados por el TPS tienen protección migratoria por un año más (casi una prórroga completa)”, señaló y subrayó que “tenemos un año entero, tiempo suficiente para pedir a nuestros aliados una solución permanente o al menos, otra solución temporal”.

El presidente señaló que “las relaciones con Estados Unidos son más fuertes que nunca y el año pasado negociamos un año extra, si venía una resolución judicial negativa”.

“El juez falló en contra y la protección que nos queda es la que nos dio el presidente @realDonaldTrump de un año, contado a partir de una posible resolución judicial negativa para los salvadoreños”, agregó.

“El panel anuló una orden judicial preliminar que prohibía la implementación de decisiones de rescisión del TPS de Sudán, Nicaragua, Haití y El Salvador”, señalaron los tres jueces del tribunal con sede en Pasadena, en California (EE.UU.).

En ese documento, los magistrados descartaron que detrás de la decisión del Gobierno de Trump de acabar con esas protecciones existiera discriminación racial, uno de los argumentos de la parte denunciante, y aseguraron que los demandantes “no presentaron ni siquiera argumentos serios sobre su reclamo”.

A falta de confirmación oficial, se espera que extranjeros protegidos por el TPS y organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes impugnen esta decisión.

El TPS es un programa migratorio creado en 1990 con el que Estados Unidos concede permisos de forma extraordinaria a los ciudadanos de países afectados por conflictos bélicos o desastres naturales.

Los salvadoreños recibieron por primera vez este beneficio en el año 2001 por el presidente George W. Bush tras dos terremotos que asolaron a la nación centroamericana en enero y febrero de ese año.

Dos miembros de personal escolar dan positivo para coronavirus

Las autoridades informaron que dos miembros del personal del distrito escolar de Nyack han confirmado casos positivos de COVID-19. Los estudiantes comenzaron las clases, el miércoles 9 de septiembre pasado, de forma remota.

NYACK.- Dos miembros del personal en un distrito escolar del área han confirmado casos positivos de COVID-19, anunciaron las autoridades.

El distrito escolar de Nyack confirmó que un par de miembros del personal dieron positivo para el virus y están siendo aislados temporalmente de los estudiantes y el personal según la guía del Departamento de Salud del estado de Nueva York.

El Departamento de Salud del Condado de Rockland ha sido notificado de las pruebas positivas y el distrito ha desinfectado cualquier edificio escolar que el personal haya ocupado.

Los estudiantes de Nyack comenzaron las clases el miércoles 9 de septiembre de forma remota.

No se espera que los casos positivos de COVID-19 afecten el plan del distrito para hacer la transición a un modelo de aprendizaje híbrido el martes 29 de septiembre.

 

 

Dos miembros de personal escolar dan positivo para coronavirus

Las autoridades informaron que dos miembros del personal del distrito escolar de Nyack han confirmado casos positivos de COVID-19. Los estudiantes comenzaron las clases, el miércoles 9 de septiembre pasado, de forma remota.

NYACK.- Dos miembros del personal en un distrito escolar del área han confirmado casos positivos de COVID-19, anunciaron las autoridades.

El distrito escolar de Nyack confirmó que un par de miembros del personal dieron positivo para el virus y están siendo aislados temporalmente de los estudiantes y el personal según la guía del Departamento de Salud del estado de Nueva York.

El Departamento de Salud del Condado de Rockland ha sido notificado de las pruebas positivas y el distrito ha desinfectado cualquier edificio escolar que el personal haya ocupado.

Los estudiantes de Nyack comenzaron las clases el miércoles 9 de septiembre de forma remota.

No se espera que los casos positivos de COVID-19 afecten el plan del distrito para hacer la transición a un modelo de aprendizaje híbrido el martes 29 de septiembre.

 

 

Tribunal dictamina que Gobierno puede poner fin a protecciones humanitarias para unos 300 mil inmigrantes

La decisión del Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito afecta a los ciudadanos de El Salvador, Haití, Nicaragua y Sudán, muchos de los cuales han vivido en los Estados Unidos durante décadas, tienen hijos nacidos en este país y han sido considerados trabajadores esenciales durante la pandemia del coronavirus.

HARTFORD.- Un panel de la corte federal de apelaciones dictaminó, el lunes pasado, que la administración del presidente Donald Trump puede poner fin a las protecciones humanitarias para unos 300 mil inmigrantes que viven en los Estados Unidos (unos 30 mil en Connecticut), despejando el camino para su posible deportación a partir del próximo año.

La decisión del Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito afecta a los ciudadanos de El Salvador, Haití, Nicaragua y Sudán, muchos de los cuales han vivido en los Estados Unidos durante décadas, tienen hijos nacidos en este país y han sido considerados trabajadores esenciales durante la pandemia del coronavirus.

El tema es la terminación del Estatus de Protección Temporal (TPS), una forma de ayuda humanitaria creada por el Congreso y administrada por el Departamento de Seguridad Nacional.

El TPS proporciona un permiso de trabajo y una suspensión de la deportación a los ciudadanos extranjeros que viven en los Estados Unidos cuyos países de origen se enfrentan a desastres naturales, conflictos armados u otras “condiciones extraordinarias y temporales” que hacen que su regreso sea inseguro.

La administración Trump canceló las designaciones de TPS de El Salvador, Haití, Nicaragua y Sudán en 2017 y en 2018.

Un caso separado que fue presentado el año pasado por ciudadanos por el término del TPS para Honduras y Nepal está en curso.

Varios beneficiarios de TPS de los cuatro países y sus hijos presentaron una demanda impugnando la terminación del programa de protección migratoria, tanto por razones de procedimiento como con el argumento de que la regla estaba motivada por la animadversión hacia los “inmigrantes no blancos ni europeos” que, según dijeron, se evidenciaba en los comentarios hechos por el presidente Trump y otros funcionarios de la administración.

Un tribunal de distrito emitió previamente una orden judicial preliminar.

La decisión del lunes de un panel de tres jueces de la Corte de Apelaciones levanta la orden judicial, lo que significa que los inmigrantes de los países afectados podrían estar sujetos a la deportación a partir de enero.

Los demandantes y sus abogados dijeron, el lunes pasado, que se están preparando para apelar la decisión en todo el Noveno Circuito.

La National TPS Alliance, un grupo de defensa de base, dijo que el fallo allana el camino para que la administración “desdocumente y separe” a unas 400 mil familias.

El grupo explica que el TPS brinda protección por períodos cortos de hasta 18 meses, pero el gobierno federal la ha extendido continuamente para los países mencionados en la demanda “basándose en constataciones repetidas de que no es seguro regresar”.

Como resultado, la mayoría de los titulares de TPS han estado viviendo en los Estados Unidos durante más de una década, contribuyendo a sus comunidades y criando a sus familias.

Muchos de los más de 200 mil hijos que son ciudadanos estadounidenses, cuyos son titulares de TPS, nunca han estado en el país de origen de sus padres y tendrían que elegir entre sus familias y sus hogares.

“Este gobierno nos ha fallado a mí ya los otros 250 mil hijos ciudadanos estadounidenses de titulares de TPS”, señaló Crista Ramos, demandante principal en el caso.

Dos de los tres jueces del panel dictaminaron que los demandantes no pudieron probar que la animadversión racial fue un factor cuando la administración canceló el TPS.

A medida que avanza la pandemia mundial, los inmigrantes con estatus de protección constituyen una gran parte de los trabajadores de primera línea del país, destacaron los defensores.

Más de 130 mil beneficiarios de TPS son trabajadores esenciales, según el Center for American Progress.

El Salvador tiene el mayor número de receptores de TPS en los Estados Unidos, mientras que su país de origen tiene la tasa de homicidios per cápita más alta del mundo, según el Foro Nacional de Inmigración.

El grupo apuntó que el fallo del lunes afectará a unos 300 mil salvadoreños, más de la mitad de los cuales han vivido en Estados Unidos durante al menos 20 años.

 

 

Tribunal dictamina que Gobierno puede poner fin a protecciones humanitarias para unos 300 mil inmigrantes

La decisión del Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito afecta a los ciudadanos de El Salvador, Haití, Nicaragua y Sudán, muchos de los cuales han vivido en los Estados Unidos durante décadas, tienen hijos nacidos en este país y han sido considerados trabajadores esenciales durante la pandemia del coronavirus.

HARTFORD.- Un panel de la corte federal de apelaciones dictaminó, el lunes pasado, que la administración del presidente Donald Trump puede poner fin a las protecciones humanitarias para unos 300 mil inmigrantes que viven en los Estados Unidos (unos 30 mil en Connecticut), despejando el camino para su posible deportación a partir del próximo año.

La decisión del Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito afecta a los ciudadanos de El Salvador, Haití, Nicaragua y Sudán, muchos de los cuales han vivido en los Estados Unidos durante décadas, tienen hijos nacidos en este país y han sido considerados trabajadores esenciales durante la pandemia del coronavirus.

El tema es la terminación del Estatus de Protección Temporal (TPS), una forma de ayuda humanitaria creada por el Congreso y administrada por el Departamento de Seguridad Nacional.

El TPS proporciona un permiso de trabajo y una suspensión de la deportación a los ciudadanos extranjeros que viven en los Estados Unidos cuyos países de origen se enfrentan a desastres naturales, conflictos armados u otras “condiciones extraordinarias y temporales” que hacen que su regreso sea inseguro.

La administración Trump canceló las designaciones de TPS de El Salvador, Haití, Nicaragua y Sudán en 2017 y en 2018.

Un caso separado que fue presentado el año pasado por ciudadanos por el término del TPS para Honduras y Nepal está en curso.

Varios beneficiarios de TPS de los cuatro países y sus hijos presentaron una demanda impugnando la terminación del programa de protección migratoria, tanto por razones de procedimiento como con el argumento de que la regla estaba motivada por la animadversión hacia los “inmigrantes no blancos ni europeos” que, según dijeron, se evidenciaba en los comentarios hechos por el presidente Trump y otros funcionarios de la administración.

Un tribunal de distrito emitió previamente una orden judicial preliminar.

La decisión del lunes de un panel de tres jueces de la Corte de Apelaciones levanta la orden judicial, lo que significa que los inmigrantes de los países afectados podrían estar sujetos a la deportación a partir de enero.

Los demandantes y sus abogados dijeron, el lunes pasado, que se están preparando para apelar la decisión en todo el Noveno Circuito.

La National TPS Alliance, un grupo de defensa de base, dijo que el fallo allana el camino para que la administración “desdocumente y separe” a unas 400 mil familias.

El grupo explica que el TPS brinda protección por períodos cortos de hasta 18 meses, pero el gobierno federal la ha extendido continuamente para los países mencionados en la demanda “basándose en constataciones repetidas de que no es seguro regresar”.

Como resultado, la mayoría de los titulares de TPS han estado viviendo en los Estados Unidos durante más de una década, contribuyendo a sus comunidades y criando a sus familias.

Muchos de los más de 200 mil hijos que son ciudadanos estadounidenses, cuyos son titulares de TPS, nunca han estado en el país de origen de sus padres y tendrían que elegir entre sus familias y sus hogares.

“Este gobierno nos ha fallado a mí ya los otros 250 mil hijos ciudadanos estadounidenses de titulares de TPS”, señaló Crista Ramos, demandante principal en el caso.

Dos de los tres jueces del panel dictaminaron que los demandantes no pudieron probar que la animadversión racial fue un factor cuando la administración canceló el TPS.

A medida que avanza la pandemia mundial, los inmigrantes con estatus de protección constituyen una gran parte de los trabajadores de primera línea del país, destacaron los defensores.

Más de 130 mil beneficiarios de TPS son trabajadores esenciales, según el Center for American Progress.

El Salvador tiene el mayor número de receptores de TPS en los Estados Unidos, mientras que su país de origen tiene la tasa de homicidios per cápita más alta del mundo, según el Foro Nacional de Inmigración.

El grupo apuntó que el fallo del lunes afectará a unos 300 mil salvadoreños, más de la mitad de los cuales han vivido en Estados Unidos durante al menos 20 años.

 

 

Cierran temporalmente más de una docena de escuelas para evitar más contagios de COVID-19

Un total de 16 escuelas de Connecticut han sido cerradas temporalmente, con el fin de evitar más contagios de COVID-19 y para desinfectar sus instalaciones.

 BRIDGEPORT.- Con el fin de evitar más contagios de COVID-19 y para desinfectar sus instalaciones, un total de 16 escuelas de Connecticut han sido cerradas temporalmente.

El cierre de los centros educativos llega inmediatamente después del comentario del gobernador Ned Lamont de que las escuelas no deberían cerrar por una sola infección por COVID-19.

A pesar de lo expresado por Lamont, algunas de las escuelas que cerraron sus instalaciones lo hicieron después de un solo caso confirmado de COVID-19 y otras lo hicieron después de varios casos reportados.

Algunas escuelas han descartado los planes de clases presenciales por ahora y optaron por una educación completamente remota.

 

DISTRITOS ESCOLARES QUE CERRARON SUS EDIFICIOS

  • Bridgeport
  • East Hartford
  • Hartford
  • Killingly
  • Manchester
  • Naugatuck
  • New Milford
  • Shelton
  • Somers
  • Southington
  • Stamford
  • Stratford
  • Wallingford
  • Westbrook
  • West Haven
  • Westport

 

 

Cierran temporalmente más de una docena de escuelas para evitar más contagios de COVID-19

Un total de 16 escuelas de Connecticut han sido cerradas temporalmente, con el fin de evitar más contagios de COVID-19 y para desinfectar sus instalaciones.

 BRIDGEPORT.- Con el fin de evitar más contagios de COVID-19 y para desinfectar sus instalaciones, un total de 16 escuelas de Connecticut han sido cerradas temporalmente.

El cierre de los centros educativos llega inmediatamente después del comentario del gobernador Ned Lamont de que las escuelas no deberían cerrar por una sola infección por COVID-19.

A pesar de lo expresado por Lamont, algunas de las escuelas que cerraron sus instalaciones lo hicieron después de un solo caso confirmado de COVID-19 y otras lo hicieron después de varios casos reportados.

Algunas escuelas han descartado los planes de clases presenciales por ahora y optaron por una educación completamente remota.

 

DISTRITOS ESCOLARES QUE CERRARON SUS EDIFICIOS

  • Bridgeport
  • East Hartford
  • Hartford
  • Killingly
  • Manchester
  • Naugatuck
  • New Milford
  • Shelton
  • Somers
  • Southington
  • Stamford
  • Stratford
  • Wallingford
  • Westbrook
  • West Haven
  • Westport

 

 

Entregan primeras laptops a estudiantes de CT gracias a programa estatal de aprendizaje remoto

 

Casi el 25 por ciento de los 81 mil dispositivos comprados a través de la iniciativa estatal Everybody Learns, destinada a ayudar a los estudiantes en su aprendizaje a distancia, están programados para llegar antes de lo anticipado, y algunos distritos verán entregas esta semana.

HARTFORD.- El gobernador Ned Lamont anunció que casi el 25 por ciento de los 81 mil dispositivos comprados a través de la iniciativa Everybody Learns de su administración están programados para llegar antes de lo anticipado, y algunos distritos verán entregas esta semana.

En conjunto con las 60 mil computadoras portátiles Dell, proporcionadas por Partnership for Connecticut, el Estado ha proporcionado más de 141 mil dispositivos dirigidos principalmente a los distritos de alta necesidad y sus estudiantes.

El Estado también ha logrado un progreso sustancial en la entrega de 60 mil conexiones de internet en el hogar en forma de puntos de acceso personales y servicio de banda ancha.

Se han entregado los 12 mil 744 hotspots personales que se solicitaron y se está cumpliendo con el servicio de banda ancha para aproximadamente 40 mil estudiantes, informó el Gobernador.

“Desde el comienzo de esta pandemia, sabíamos que nuestro Estado tenía la obligación con decenas de miles de niños en edad escolar en Connecticut de asegurarse de que tuvieran las herramientas necesarias para promover su educación, ya que no sabíamos cuánto tiempo duraría esta emergencia de salud pública”, declaró Lamont.

“Ahora, nuestros estudiantes están en una posición en la que tienen las herramientas necesarias para participar e interactuar con esta tecnología, y podemos mantener conectados a tantos estudiantes como sea posible durante este año escolar”, agregó el funcionario.

En julio pasado, la administración de Lamont lanzó la iniciativa Everybody Learns para capacitar a los niños y las familias en todo el Estado para que aprendan de manera más efectiva desde casa mediante la compra de 61 mil Chromebooks y 20 mil laptops con Windows. Además, proporciona 12 meses de acceso a internet en el hogar para 60 mil viviendas y crea puntos de acceso públicos gratuitos en 250 sitios comunitarios en todo el Estado.

Se puso a disposición un total de 43.5 millones de dólares para el programa y es una combinación de la asignación de Connecticut de los Coronavirus Relief Funds, el Governor’s Emergency Education Relief Fund y el Elementary and Secondary School Emergency Relief Fund.

Luego de recibir fondos de la ley federal CARES para los grados K-12, el Estado comenzó a coordinarse con proveedores, compañías de internet y distritos escolares para garantizar que los estudiantes reciban las computadoras y la cobertura de internet que necesitan para participar en un aprendizaje en el hogar de alta calidad, ya sea híbrido o completamente remoto.

La cantidad de estudiantes identificados que necesitan acceso a computadoras portátiles e internet en el hogar se basa en la información de la encuesta que se envió al Departamento de Educación del Estado y a la Comisión de Tecnología Educativa de Connecticut.

Los más de 81 mil dispositivos pedidos incluyen: 20 mil 474 computadoras portátiles con Windows, que se entregarán a partir de esta semana y continuarán durante las próximas semanas y 61 mil 628 Chromebooks, que se espera que se entreguen a partir de octubre.

Estos dispositivos se suman a las 60 mil computadoras portátiles que ya se distribuyeron en mayo a través de Partnership for Connecticut.

Por su parte, las 60 mil conexiones a internet en el hogar compradas en forma de banda ancha por cable o puntos de acceso personales incluyen: 12 mil 774 puntos críticos de Kajeet, el 100 por ciento de los cuales se han enviado a distritos y

cable de banda ancha para 40 mil estudiantes, cuya entrega ya está en marcha, con el inicio de la instalación en las próximas dos semanas.

El estado está en comunicación con los distritos sobre el proceso mediante el cual recibirán sus computadoras portátiles, vales de banda ancha y puntos de acceso Kajeet, finalizó Lamont.

 

 

Entregan primeras laptops a estudiantes de CT gracias a programa estatal de aprendizaje remoto

 

Casi el 25 por ciento de los 81 mil dispositivos comprados a través de la iniciativa estatal Everybody Learns, destinada a ayudar a los estudiantes en su aprendizaje a distancia, están programados para llegar antes de lo anticipado, y algunos distritos verán entregas esta semana.

HARTFORD.- El gobernador Ned Lamont anunció que casi el 25 por ciento de los 81 mil dispositivos comprados a través de la iniciativa Everybody Learns de su administración están programados para llegar antes de lo anticipado, y algunos distritos verán entregas esta semana.

En conjunto con las 60 mil computadoras portátiles Dell, proporcionadas por Partnership for Connecticut, el Estado ha proporcionado más de 141 mil dispositivos dirigidos principalmente a los distritos de alta necesidad y sus estudiantes.

El Estado también ha logrado un progreso sustancial en la entrega de 60 mil conexiones de internet en el hogar en forma de puntos de acceso personales y servicio de banda ancha.

Se han entregado los 12 mil 744 hotspots personales que se solicitaron y se está cumpliendo con el servicio de banda ancha para aproximadamente 40 mil estudiantes, informó el Gobernador.

“Desde el comienzo de esta pandemia, sabíamos que nuestro Estado tenía la obligación con decenas de miles de niños en edad escolar en Connecticut de asegurarse de que tuvieran las herramientas necesarias para promover su educación, ya que no sabíamos cuánto tiempo duraría esta emergencia de salud pública”, declaró Lamont.

“Ahora, nuestros estudiantes están en una posición en la que tienen las herramientas necesarias para participar e interactuar con esta tecnología, y podemos mantener conectados a tantos estudiantes como sea posible durante este año escolar”, agregó el funcionario.

En julio pasado, la administración de Lamont lanzó la iniciativa Everybody Learns para capacitar a los niños y las familias en todo el Estado para que aprendan de manera más efectiva desde casa mediante la compra de 61 mil Chromebooks y 20 mil laptops con Windows. Además, proporciona 12 meses de acceso a internet en el hogar para 60 mil viviendas y crea puntos de acceso públicos gratuitos en 250 sitios comunitarios en todo el Estado.

Se puso a disposición un total de 43.5 millones de dólares para el programa y es una combinación de la asignación de Connecticut de los Coronavirus Relief Funds, el Governor’s Emergency Education Relief Fund y el Elementary and Secondary School Emergency Relief Fund.

Luego de recibir fondos de la ley federal CARES para los grados K-12, el Estado comenzó a coordinarse con proveedores, compañías de internet y distritos escolares para garantizar que los estudiantes reciban las computadoras y la cobertura de internet que necesitan para participar en un aprendizaje en el hogar de alta calidad, ya sea híbrido o completamente remoto.

La cantidad de estudiantes identificados que necesitan acceso a computadoras portátiles e internet en el hogar se basa en la información de la encuesta que se envió al Departamento de Educación del Estado y a la Comisión de Tecnología Educativa de Connecticut.

Los más de 81 mil dispositivos pedidos incluyen: 20 mil 474 computadoras portátiles con Windows, que se entregarán a partir de esta semana y continuarán durante las próximas semanas y 61 mil 628 Chromebooks, que se espera que se entreguen a partir de octubre.

Estos dispositivos se suman a las 60 mil computadoras portátiles que ya se distribuyeron en mayo a través de Partnership for Connecticut.

Por su parte, las 60 mil conexiones a internet en el hogar compradas en forma de banda ancha por cable o puntos de acceso personales incluyen: 12 mil 774 puntos críticos de Kajeet, el 100 por ciento de los cuales se han enviado a distritos y

cable de banda ancha para 40 mil estudiantes, cuya entrega ya está en marcha, con el inicio de la instalación en las próximas dos semanas.

El estado está en comunicación con los distritos sobre el proceso mediante el cual recibirán sus computadoras portátiles, vales de banda ancha y puntos de acceso Kajeet, finalizó Lamont.