BOGOTA.- Un fuerte terremoto de magnitud 7,4 sacudió este lunes gran parte de Colombia, provocando daños materiales en diferentes ciudades del centro y occidente del país y generando momentos de alarma entre la población. El movimiento telúrico ocurrió durante la mañana y fue percibido con intensidad en varias regiones.
De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el sismo se registró a las 7:34 de la mañana, hora local, y tuvo su epicentro en las cercanías de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, sobre la costa del Pacífico colombiano. El organismo situó inicialmente la profundidad del terremoto en unos 82 kilómetros.
La fuerza del movimiento hizo que el terremoto fuera sentido en ciudades como Bogotá, Cali, Popayán, Manizales, Armenia, Pereira y Medellín, entre otras localidades. En distintos puntos se registraron daños en edificaciones, mientras numerosos ciudadanos abandonaron temporalmente sus viviendas y lugares de trabajo como medida de precaución.
Una de las principales afectaciones se registró en Cali, donde autoridades reportaron daños estructurales y numerosas edificaciones con grietas. El alcalde Alejandro Eder indicó que se mantenía la vigilancia sobre los inmuebles afectados para determinar cuáles representan un riesgo para la población.
En Manizales también se registraron daños importantes. Parte de las fachadas de edificios se desprendieron y una de las torres de la catedral de la ciudad resultó afectada por la intensidad del movimiento telúrico. Las autoridades iniciaron las evaluaciones correspondientes para establecer la magnitud de los daños.
Pereira, en el departamento de Risaralda, fue otra de las ciudades golpeadas por el terremoto. Numerosas edificaciones sufrieron daños estructurales y algunas presentaron derrumbes parciales, lo que incrementó la preocupación entre los habitantes y obligó a reforzar las labores de inspección y atención de emergencias.
En Quibdó, capital del departamento del Chocó y una de las zonas más cercanas al epicentro, se reportaron personas heridas y edificaciones derrumbadas. Los equipos de emergencia trabajaban en la evaluación de la situación y en la atención de las personas afectadas.
El terremoto también provocó afectaciones en la infraestructura aeroportuaria. La Aeronáutica Civil informó que los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura presentaron daños, por lo que las operaciones fueron suspendidas temporalmente mientras se realizaban evaluaciones de seguridad estructural.
La sacudida también fue percibida fuera de Colombia. En Ecuador, habitantes de varias provincias, incluida Pichincha, sintieron el movimiento, especialmente en edificios altos de Quito. En sectores de Imbabura, cerca de la frontera colombiana, algunas personas salieron de sus viviendas ante la intensidad del temblor.
En Panamá también se sintió el terremoto y varios edificios fueron evacuados de manera preventiva. Entre los inmuebles desalojados se encontraban instalaciones de salud. Sin embargo, durante las primeras horas posteriores al movimiento no se habían reportado daños materiales ni víctimas en ese país.
En Bogotá, el alcalde Carlos Fernando Galán informó inicialmente que no se habían registrado daños estructurales importantes, aunque sí se habían detectado algunas grietas en edificios. Las autoridades permanecían atentas ante posibles réplicas y recomendaban a la población mantener la calma y seguir las instrucciones oficiales.
Las autoridades colombianas mantienen desplegados equipos para evaluar las estructuras afectadas, determinar el alcance de los daños y atender posibles emergencias. Debido a la magnitud del terremoto, la situación continúa bajo vigilancia mientras avanzan las inspecciones en las zonas más afectadas.
