Por la Dra. Ana Stankovic, directora médica, UnitedHealthcare de New England
Desde las barbacoas en el patio hasta las vacaciones en la playa, el clima más cálido nos anima a pasar más tiempo al aire libre. Pero el verano también puede traer riesgos a la salud a menudo pasados por alto gracias a las picaduras de insectos.
Muchas personas consideran que las picaduras no son más que un inconveniente. Una picadura de un mosquito o abeja o una garrapata encontrada después de una caminata puede parecer una parte inevitable al disfrutar de la naturaleza. Sin embargo, algunas picaduras pueden causar preocupaciones de salud serias, incluyendo reacciones alérgicas graves y enfermedades. El virus del Nilo Occidental es una de las enfermedades más comunes transmitidas por mosquitos en los Estados Unidos continentales, y Lyme es una de muchas enfermedades causadas por un patógeno que pueden transmitir las garrapatas.1
A menudo es difícil distinguir entre un insecto inofensivo y uno portador de una enfermedad, y muchas enfermedades transmitidas por garrapatas comparten signos y síntomas. Por eso la prevención y la concienciación son tan importantes. Casi uno de cada diez estadounidenses sufre una picadura de garrapata cada año,2 pero casi dos tercios de los adultos dicen que rara vez o nunca revisan si tienen garrapatas después de pasar tiempo al aire libre.3
Saber cómo reducir las picaduras de insectos, identificar los síntomas y entender cuándo recurrir a la atención médica puede crear un verano agradable y más seguro.
Manténgase al tanto de las señales
La mayoría de las picaduras de insectos causan reacciones leves como picazón, enrojecimiento, calor o hinchazón mínima, que generalmente se pueden manejar con primeros auxilios básicos. Lavar la zona afectada, aplicar hielo y usar cremas contra la picazón o antihistamínicos de venta libre puede ayudar a aliviar el malestar.
Sin embargo, ciertos síntomas nunca deben ser ignorados. Dificultad para respirar o tragar, hinchazón de los labios o la garganta, náuseas, vómitos, calambres o dolores de cabeza severos pueden indicar una reacción alérgica grave y requerir atención médica inmediata. Es importante destacar que la mitad de todas las reacciones fatales a las picaduras de insectos ocurren en personas sin antecedentes de alergias graves, lo que subraya la importancia de reconocer rápidamente las señales de advertencia.4
Cualquier picadura de garrapata que cause fiebre y escalofríos, dolores, fatiga o erupciones debe ser tratada por un proveedor de atención médica. Los patógenos transmitidos por garrapatas pueden causar fiebre y erupciones en la piel, junto con diferentes síntomas asociados dependiendo del patógeno específico. En base a sus síntomas, la región geográfica donde fue picado, los exámenes médicos y resultados del laboratorio, su doctor puede desarrollar un plan de tratamiento apropiado.
Antes de la mordida
La prevención sigue siendo la mejor defensa contra las enfermedades relacionadas con los insectos. Usar mangas y pantalones largos cuando sea posible, aplicarse repelentes de insectos registrados por la EPA y tomar precauciones en su hogar puede reducir significativamente la exposición. En el caso de las garrapatas, es esencial un examen minucioso del cuerpo y del cuero cabelludo después de pasar tiempo al aire libre, especialmente porque las garrapatas pueden vivir en cualquier área con césped, arbustos o bosques. Esto es especialmente importante en Connecticut, que se tiene una gran incidencia de la enfermedad de Lyme.1
Prevenir picaduras de mosquitos es igual de importante. Repare los mosquiteros en las ventanas y las puertas dañadas y elimine el agua estancada alrededor de su hogar, incluyendo en los bebederos para pájaros, las macetas y contenedores sin usar, ya que esto puede ayudar a reducir la población de mosquitos y disminuir el riesgo de enfermedades transmitidas por ellos.
Si acampa y duerme en la naturaleza, use mosquiteros previamente tratados con insecticida piretroide para protegerse. Para saber que riesgos de insectos existen en su área, preste atención a los avisos de salud para viajeros del CDC y a las advertencia y recomendaciones para viajes.
Para insectos como las abejas melíferas, las avispas “chaqueta amarilla” y las avispas de papel “cara blanca”, algunas precauciones pueden ayudar a evitar picaduras dolorosas y reacciones anafilácticas. Estos insectos se sienten atraídos por los colores brillantes, los perfumes con fuerte aroma y la comida y las bebidas, de modo que estar atento a la ropa que usa y cubrir su canasta de picnic puede mantener alejadas a las abejas. Además, aquellos que temen reacciones alérgicas deben evitar pisotear insectos que pican mientras caminan descalzos o con sandalias.
El verano debería ser una temporada de diversión, exploración y tiempo al aire libre. Al tratar las picaduras de insectos como algo más que una molestia estacional y tomar algunos pasos preventivos simples, podemos protegernos mejor a nosotros mismos y a nuestras familias y disfrutar del aire libre con mayor seguridad.
1 Centers for Disease Control and Prevention
2 Ticks and Tick-borne Diseases, 2024
3 YouGov, 2021
4 Immunology and Allergy Clinics of North America, 2007
