HARTFORD.- El gobernador Ned Lamont planteó una pregunta directa al presidente Donald Trump sobre inmigración durante una reunión de gobernadores de ambos partidos en la Casa Blanca el viernes pasado, en medio de un clima nacional de debate por las políticas migratorias federales.
El momento se produjo poco después de que Trump pidiera a los periodistas que abandonaran la sala para hablar “muy francamente” con los gobernadores, lo que le dio a Lamont la oportunidad de abordar su inquietud. El Gobernador cuestionó al Presidente sobre lo que había aprendido de la respuesta federal a la oleada de operaciones del U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE) en Minneapolis, que había generado protestas y controversia tras dos tiroteos fatales.
La respuesta del Presidente fue inesperada para Lamont: Trump aseguró que no enviaría aumentos de agentes federales del ICE a ciudades que no lo solicitaran. El mandatario dijo que había “aprendido” de la experiencia en Minneapolis y que ese tipo de despliegues no ocurriría sin una petición local, lo cual sorprendió al Gobernador demócrata que había preparado la pregunta.
Desde la Casa Blanca se aclaró que Trump se refería específicamente a los “surges” o picos de agentes federales, y que las operaciones regulares de ICE continuarían en todo el país para arrestar a inmigrantes considerados “criminales extranjeros” bajo la política federal.
El intercambio ocurre en un contexto más amplio de tensiones sobre la inmigración en los Estados Unidos, después de que la administración lanzara operaciones de mayor alcance en estados como Minnesota, incluyendo la llamada Operación Metro Surge, que provocó protestas masivas y críticas de líderes locales y estatales.
Lamont, que estaba en Washington para la reunión invernal de la Asociación Nacional de Gobernadores, calificó el ambiente del encuentro como más “convencional” que el año anterior, aunque reconoció la incertidumbre que genera la política migratoria federal en estados que no desean presencia masiva de agentes federales.
