TORRINGTON.- Los republicanos realizaron la primera de seis manifestaciones esta semana para llamar a sus colegas demócratas a convocar una sesión especial para detener el aumento del impuesto al combustible diésel, y ofrecer otras desgravaciones fiscales con el superávit estatal de más de 900 millones de dólares.
“Se trata de no tener una situación en la que el costo del combustible aumente el precio de todo”, manifestó el senador Craig Miner, afuera de una estación de servicio Sunoco.
Miner dijo que el Estado tiene el dinero y debería usarlo para ayudar a la persona promedio a reducir la inflación, que ha alcanzado un máximo de 40 años.
“Podemos darnos el lujo de hacer cambios”, indicó Miner.
El representante David Wilson dijo que la conclusión es que el Estado no necesita el dinero, por lo que “se debe devolver a la gente”.
El Estado adoptó un ajuste anual del impuesto sobre el combustible diésel en 2007.
El cambio está determinado por una fórmula basada en el costo mayorista del combustible diésel.
Actualmente, el impuesto es de 40.1 centavos por galón y, aunque el Revenue Services Department aún tenía que cuantificar el aumento esta semana, se espera que aumente en casi 10 centavos por galón el 1º de julio.
La fecha límite para establecer el impuesto es el 15 de junio.
El presidente del Senado, Martin Looney, demócrata de New Haven, dijo que los republicanos están ignorando el hecho de que ya redujeron los impuestos en 600 millones de dólares en el presupuesto estatal reciente.
En lo que respecta al impuesto al diésel, Looney dijo que la mayoría de ese impuesto lo pagan los camioneros de otros estados.
Los legisladores republicanos no estuvieron de acuerdo con la declaración.
Dijeron que el impuesto al diésel lo pagan las empresas locales que luego se ven obligadas a transferir el aumento a sus clientes.
“No sé cómo pueden argumentar que esto lo paga una mayoría de personas que están fuera del Estado”, precisó Miner.
Dijo que los demócratas pueden hablar todo lo que quieran sobre camioneros de fuera del Estado. “Esto no se trata de camioneros de fuera del Estado. Se trata del costo de hacer negocios en Connecticut”.
Miner señaló que es un argumento endeble y que los votantes no van a caer en el hecho de que redujeron el impuesto especial sobre la gasolina en 25 centavos.
Looney dijo que el público se da cuenta del impacto del corte de la gasolina de 25 centavos.
“Creo que es importante reconocer que nuestros estados vecinos, al menos Massachusetts, no han tomado las medidas que tomamos nosotros al suspender el impuesto a la gasolina”, comentó Looney.
Agregó que “estamos escuchando de las estaciones de servicio a lo largo de la frontera que están inundadas de personas que vienen de Massachusetts a comprar gasolina en Connecticut porque es más barata aquí. Así que creo que ya hemos tomado medidas sustanciales aquí”.
Los republicanos no estuvieron de acuerdo y confían en el hecho de que el público se pondrá del lado de ellos en noviembre.
Miner dijo que cuando las personas que calientan sus hogares con petróleo este otoño reciban su factura de mil 500 dólares para llenar un tanque de 300 galones, la realidad se hará presente.
Los republicanos pidieron propuestas que incluyen la reducción de la tasa del impuesto sobre la renta del 5% al 4% para las personas que ganan menos de 75 mil dólares y los hogares que ganan menos de 175 mil dólares, la reducción del impuesto estatal sobre las ventas del 6.35% al 5.99% hasta fin de año, la eliminación de un impuesto de uso de carretera basado en el kilometraje programado para entrar en vigor el próximo año, y la extensión de una exención actual del impuesto sobre la gasolina al combustible diésel.
