NUEVA YORK.- El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) implementó una nueva política que podría afectar a cerca de 290 mil migrantes con visas de no inmigrante que residen en el estado de Nueva York. La medida modifica los criterios para el ajuste de estatus, el procedimiento que permite a determinados extranjeros solicitar la residencia permanente o “green card” sin necesidad de abandonar el país. A partir de ahora, las autoridades migratorias darán mayor prioridad al procesamiento consular y aplicarán un análisis más estricto de cada caso.
Entre los grupos que podrían sentir un mayor impacto se encuentran estudiantes internacionales con visas F-1 y M-1, participantes de programas de intercambio con visas J-1, así como profesionales y trabajadores temporales con visas H-1B, L-1 y O-1. Aunque no todos estos inmigrantes solicitarán la residencia permanente, quienes lo hagan enfrentarán un proceso con mayores niveles de revisión y discrecionalidad por parte de los oficiales de inmigración.
La nueva guía de USCIS establece que cumplir con los requisitos legales ya no será suficiente para obtener la residencia permanente. Los funcionarios deberán evaluar el historial migratorio del solicitante, el cumplimiento de las condiciones de su visa, la veracidad de la información presentada y otros factores relacionados con su permanencia en Estados Unidos. Además, en la mayoría de los casos, los solicitantes deberán regresar a su país de origen para completar el trámite en un consulado estadounidense, salvo que existan circunstancias excepcionales.
Las autoridades también advirtieron que podrán negar solicitudes cuando detecten violaciones a las leyes migratorias, empleo no autorizado, permanencia fuera del estatus legal o la presentación de información falsa. La política busca reforzar el cumplimiento de las normas migratorias y devolver al ajuste de estatus su carácter de beneficio discrecional, en lugar de considerarlo un procedimiento prácticamente automático para quienes reúnen los requisitos básicos.
Especialistas en inmigración consideran que estas modificaciones podrían incrementar los tiempos de espera y la cantidad de solicitudes rechazadas o sujetas a requerimientos adicionales de evidencia. La incertidumbre también afecta a miles de trabajadores y estudiantes que planeaban cambiar su estatus migratorio sin salir del país, ya que ahora deberán demostrar méritos adicionales para permanecer en Estados Unidos mientras se procesa su caso.
Ante este nuevo escenario, USCIS recomienda a los solicitantes revisar cuidadosamente toda la documentación antes de iniciar el proceso y asegurarse de cumplir con las condiciones de su visa vigente. Los expertos aconsejan además buscar asesoría legal cuando existan antecedentes migratorios complejos, ya que las nuevas reglas otorgan a los oficiales una mayor facultad para decidir, caso por caso, si una persona puede completar su proceso de residencia permanente dentro de Estados Unidos o deberá hacerlo desde el extranjero.
