NUEVA YORK.- La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, presentó una propuesta ampliada para reforzar la protección de los residentes del estado frente a operativos migratorios federales.
La mandataria afirmó que el plan busca defender derechos básicos, mantener seguras a las comunidades y evitar abusos por parte de agencias federales de inmigración.
Entre las medidas destacadas se encuentra la iniciativa llamada “Local Cops, Local Crimes Act”, que impediría que policías locales sean utilizados para hacer cumplir leyes migratorias civiles federales.
Según Hochul, los departamentos de policía deben concentrarse en combatir delitos locales y no asumir funciones de inmigración.
La propuesta también ampliaría la lista de lugares sensibles donde agentes migratorios no podrían actuar sin una orden judicial. Entre esos espacios figuran escuelas, hospitales, refugios, parques públicos y otras áreas destinadas a servicios comunitarios.
Otro punto importante contempla mayores garantías para las personas que interactúan con empleados públicos. El objetivo es impedir que información personal recopilada por agencias estatales sea utilizada para facilitar deportaciones o acciones migratorias sin el debido proceso legal.
Hochul sostuvo que estas acciones responden al aumento de operativos agresivos y al temor creciente entre familias inmigrantes. Señaló que muchas personas evitan acudir a escuelas, hospitales o denunciar delitos por miedo a ser detenidas, lo que también afecta la seguridad pública general.
La gobernadora insistió en que Nueva York continuará siendo un estado donde se respeten los derechos civiles de todos sus residentes, independientemente de su estatus migratorio. Añadió que proteger a las comunidades inmigrantes también fortalece la economía y la estabilidad social del estado.
La propuesta deberá avanzar ahora en negociaciones legislativas con la Asamblea y el Senado estatal. Algunos sectores progresistas buscan medidas aún más estrictas, mientras opositores argumentan que las restricciones podrían dificultar la cooperación con autoridades federales.
De ser aprobadas, las nuevas normas convertirían a Nueva York en uno de los estados con mayores protecciones legales frente a la aplicación de leyes migratorias federales, en medio del debate nacional sobre inmigración y seguridad.
