BRISTOL.- Dos policías fueron asesinados a tiros y un tercero resultó herido después de que un hombre armado supuestamente los emboscara en una casa de Bristol, de acuerdo con las autoridades.
Los policías de Bristol recibieron disparos mientras respondían a una llamada al 911 que informaba de un posible incidente de violencia doméstica entre dos hermanos, el miércoles pasado por la noche, según la policía estatal de Connecticut.
Según fuentes policiales, el pistolero luego realizó una aparente emboscada a los oficiales con un rifle estilo AR-15.
Parece que la llamada al 911 fue para atraer a la policía a la escena, según la policía estatal.
El sospechoso, Nicholas Brutcher, recibió un disparo y murió en el lugar, señalaron las autoridades.
El hermano del sospechoso también recibió un disparo y ha sido hospitalizado en condición desconocida, según la policía.
“Nuestra comunidad ha sido sacudida”, dijo el jefe de policía de Bristol, Brian Gould.
En los disparos murieron el sargento de policía de Bristol, Dustin DeMonte, de 35 años, y el oficial Alex Hamzy, de 34.
A DeMonte le sobreviven su esposa y dos hijos con un tercer hijo en camino, dijo el jefe.
DeMonte “fue asignado a nuestra división de patrulla y era un oficial de recursos escolares”, comentó Gould.
“También fue asesor del programa de cadetes exploradores de la policía de Bristol. A lo largo de su carrera ha recibido varios premios, entre ellos la Estrella de Plata, oficial del mes y co-receptor de Oficial del Año en 2019”, agregó el jefe de la policia.
A Hamzy, nativo de Bristol, le sobrevive su esposa.
“A lo largo de su carrera, recibió numerosas cartas de elogio y reconocimiento. Fue asignado a nuestro Equipo de Respuesta a Emergencias de la región central y también fue uno de nuestros asesores de cadetes”, precisó Gould.
El oficial herido, Alec Iurato, de 26 años, se sometió a una cirugía por una herida de bala grave, reveló el funcionario.
Iurato fue dado de alta de un hospital de Hartford, el jueves pasado por la mañana y fue recibido por un mar de apoyo y aplausos de los oficiales.
El gobernador de Connecticut, Ned Lamont, calificó los asesinatos como una “tragedia sin sentido”.
“Este es un recordatorio devastador de los peligros que enfrentan los policías todos los días para proteger a nuestras familias y vecinos de todo tipo de situaciones. Estos oficiales son héroes”, declaró el Gobernador.
Lamont ordenó que las banderas de Connecticut se bajaran a media asta.
Hasta el 27 de septiembre, ha habido 49 oficiales asesinados en los Estados Unidos este año, que es más bajo que el récord del año pasado (73), pero más alto que los totales de todo el año para 2020 y 2019, según los datos del FBI.
