El Departamento de Salud del condado de Westchester confirmó el primer caso humano del virus del Nilo Occidental este año y que resultó en la muerte de la persona.
YONKERS.- El condado de Westchester confirmó el primer caso humano del virus del Nilo Occidental este año y que resultó en la muerte de la persona.
La víctima era un residente de Yonkers de 76 años, con importantes afecciones médicas subyacentes y que murió el sábado 22 de agosto, informó el Departamento de Salud de Westchester.
“Nos entristece saber que el primer residente en ser diagnosticado con el virus del Nilo Occidental este año ha muerto. La inmensa mayoría de las personas que contraen el virus se recuperan, y generalmente se tienen solo unos pocos casos cada año”, declaró la comisionada de salud de Westchester, Sherlita Amler.
“Esto debería recordarnos a todos que debemos tomar precauciones contra las picaduras de los mosquitos al eliminar el agua estancada de nuestra propiedad después de que llueve y usar repelentes cuando pasamos tiempo al aire libre, especialmente desde el atardecer hasta el amanecer, cuando los mosquitos están más activos”, agregó la funcionaria.
El Departamento de Salud del condado de Westchester dijo que eliminó el agua estancada de muchos recipientes alrededor de la casa del residente que contenían larvas de mosquitos, evaluó las cuencas de recolección cercanas en el área y trató a las personas con larvicidas según fuera necesario.
La infección por el virus del Nilo Occidental suele causar una enfermedad leve o moderada parecida a la gripe, con fiebre, dolor de cabeza, dolores corporales y articulaciones.
Puede ser más grave, especialmente para las personas de 60 años o más, y para quienes tienen otras complicaciones de salud.
El año pasado, un residente del condado de Westchester fue diagnosticado con el virus del Nilo Occidental.
En 2018, cuatro personas en el Condado tenían el virus y en 2017 tres residentes de Westchester fueron infectados.
El Departamento de Salud del condado de Westchester confirmó el primer caso humano del virus del Nilo Occidental este año y que resultó en la muerte de la persona.
YONKERS.- El condado de Westchester confirmó el primer caso humano del virus del Nilo Occidental este año y que resultó en la muerte de la persona.
La víctima era un residente de Yonkers de 76 años, con importantes afecciones médicas subyacentes y que murió el sábado 22 de agosto, informó el Departamento de Salud de Westchester.
“Nos entristece saber que el primer residente en ser diagnosticado con el virus del Nilo Occidental este año ha muerto. La inmensa mayoría de las personas que contraen el virus se recuperan, y generalmente se tienen solo unos pocos casos cada año”, declaró la comisionada de salud de Westchester, Sherlita Amler.
“Esto debería recordarnos a todos que debemos tomar precauciones contra las picaduras de los mosquitos al eliminar el agua estancada de nuestra propiedad después de que llueve y usar repelentes cuando pasamos tiempo al aire libre, especialmente desde el atardecer hasta el amanecer, cuando los mosquitos están más activos”, agregó la funcionaria.
El Departamento de Salud del condado de Westchester dijo que eliminó el agua estancada de muchos recipientes alrededor de la casa del residente que contenían larvas de mosquitos, evaluó las cuencas de recolección cercanas en el área y trató a las personas con larvicidas según fuera necesario.
La infección por el virus del Nilo Occidental suele causar una enfermedad leve o moderada parecida a la gripe, con fiebre, dolor de cabeza, dolores corporales y articulaciones.
Puede ser más grave, especialmente para las personas de 60 años o más, y para quienes tienen otras complicaciones de salud.
El año pasado, un residente del condado de Westchester fue diagnosticado con el virus del Nilo Occidental.
En 2018, cuatro personas en el Condado tenían el virus y en 2017 tres residentes de Westchester fueron infectados.
Una iniciativa de financiamiento de 10 millones de dólares para apoyar a las pequeñas empresas y organizaciones sin fines de lucro que enfrentan desafíos debido al COVID-19, fue anunciada por el ejecutivo del condado de Westchester, George Latimer.
WHITE PLAINS.- El ejecutivo del condado de Westchester, George Latimer, anunció una iniciativa de financiamiento de 10 millones de dólares para apoyar a las pequeñas empresas y organizaciones sin fines de lucro que enfrentan desafíos debido al COVID-19.
El Westchester County Business FIRST: Financial Investments for Recovery and a Sustainable Tomorrow es un nuevo programa de subvenciones diseñado para ofrecer un alivio financiero inmediato a las organizaciones del condado de Westchester que se han visto afectadas negativamente por la pandemia.
“Estamos en un punto crítico en la historia del condado de Westchester, y esos momentos requieren liderazgo e innovación. El programa Business FIRST brindará asistencia financiera urgente a las empresas y organizaciones sin fines de lucro ahora, y sentará las bases para reconstruir nuestra economía mientras trabajamos hacia un futuro sostenible”, declaró el ejecutivo del Condado, George Latimer.
El programa Business FIRST del condado de Westchester está siendo administrado por la County Office of Economic Development a través de la ley federal Coronavirus Aid, Relief, and Economic Security (CARES).
El Programa está abierto a las empresas y organizaciones sin fines de lucro que emplean a 99 personas o menos y cuya ubicación comercial principal es el condado de Westchester.
Las empresas elegibles y las organizaciones sin fines de lucro pueden solicitar subvenciones de hasta 49 mil dólares.
Para ser elegibles, las organizaciones deben estar al día con el condado de Westchester y deben demostrar pérdidas de ingresos de al menos el 25% desde el 7 de marzo de 2020 hasta el presente debido a la pandemia de COVID-19.
El solicitante debe establecer que la organización era una operación financieramente viable antes del 7 de marzo de 2020, fecha en que el gobernador Andrew Cuomo firmó la “Orden Ejecutiva 202” declarando una emergencia por desastre.
La organización debe haber estado abierta a partir del 1º de febrero de 2020, estar actualmente en funcionamiento o cerrada temporalmente y tiene previsto reabrir sus operaciones en 2020.
Una iniciativa de financiamiento de 10 millones de dólares para apoyar a las pequeñas empresas y organizaciones sin fines de lucro que enfrentan desafíos debido al COVID-19, fue anunciada por el ejecutivo del condado de Westchester, George Latimer.
WHITE PLAINS.- El ejecutivo del condado de Westchester, George Latimer, anunció una iniciativa de financiamiento de 10 millones de dólares para apoyar a las pequeñas empresas y organizaciones sin fines de lucro que enfrentan desafíos debido al COVID-19.
El Westchester County Business FIRST: Financial Investments for Recovery and a Sustainable Tomorrow es un nuevo programa de subvenciones diseñado para ofrecer un alivio financiero inmediato a las organizaciones del condado de Westchester que se han visto afectadas negativamente por la pandemia.
“Estamos en un punto crítico en la historia del condado de Westchester, y esos momentos requieren liderazgo e innovación. El programa Business FIRST brindará asistencia financiera urgente a las empresas y organizaciones sin fines de lucro ahora, y sentará las bases para reconstruir nuestra economía mientras trabajamos hacia un futuro sostenible”, declaró el ejecutivo del Condado, George Latimer.
El programa Business FIRST del condado de Westchester está siendo administrado por la County Office of Economic Development a través de la ley federal Coronavirus Aid, Relief, and Economic Security (CARES).
El Programa está abierto a las empresas y organizaciones sin fines de lucro que emplean a 99 personas o menos y cuya ubicación comercial principal es el condado de Westchester.
Las empresas elegibles y las organizaciones sin fines de lucro pueden solicitar subvenciones de hasta 49 mil dólares.
Para ser elegibles, las organizaciones deben estar al día con el condado de Westchester y deben demostrar pérdidas de ingresos de al menos el 25% desde el 7 de marzo de 2020 hasta el presente debido a la pandemia de COVID-19.
El solicitante debe establecer que la organización era una operación financieramente viable antes del 7 de marzo de 2020, fecha en que el gobernador Andrew Cuomo firmó la “Orden Ejecutiva 202” declarando una emergencia por desastre.
La organización debe haber estado abierta a partir del 1º de febrero de 2020, estar actualmente en funcionamiento o cerrada temporalmente y tiene previsto reabrir sus operaciones en 2020.
Joe Ganim, alcalde de Bridgeport, negó haber influido de alguna manera en la selección de los candidatos para que el jefe de la policía, Armando Pérez, se quedara con el puesto.
BRIDGEPORT.- El alcalde Joe Ganim declaró que no tenía nada que ver con lo que los fiscales federales describen como un proceso corrupto que llevó al nombramiento de Armando Pérez como jefe de la policía de Bridgeport.
Pérez, quien sirvió en el Departamento durante casi cuatro décadas, y David Dunn, director de personal interino de la Ciudad, renunciaron luego de ser acusados, el jueves pasado, de fraude electrónico, conspiración para cometer fraude electrónico y de hacer declaraciones falsas a los investigadores.
Están acusados de manipular el examen del jefe en 2018 que llevó a Pérez a conseguir el puesto.
La queja federal de 25 páginas incluye una acusación de que Dunn le dijo a un miembro del panel que entrevistó a los candidatos que el alcalde de Bridgeport, Joe Ganim, quería a Pérez dentro de la lista de los finalistas, de la cual se eligió al jefe.
Ganim negó haber influido de alguna manera en la selección de los candidatos a jefe.
“Nunca tuve contacto con nadie en el proceso hasta que obtuve los tres nombres y lo que hice fue por estatuto”, declaró Ganim.
La denuncia no alegaba ninguna participación en el plan de Ganim, quien regresó al cargo en 2015 después de cumplir casi siete años de prisión por corrupción.
Fue condenado por dirigir contratos de la Ciudad a cambio de obsequios privados durante su primer mandato como alcalde de Bridgeport, desde 1991 hasta su dimisión en 2003.
Fue liberado de prisión en 2010 y elegido alcalde nuevamente después de disculparse y pedir a los residentes una segunda oportunidad.
“Al leer la denuncia y ver la declaración del panelista, me preocupa lo que tal declaración y sus implicaciones podría significar para el Alcalde y el resto de su administración”, señaló la presidenta del Concejo Municipal, Aidee Nieves, también demócrata.
Según la denuncia penal, Dunn entregó materiales confidenciales, incluidas respuestas a la parte oral del examen del jefe de policía, a Pérez y adaptó los criterios de calificación para ese examen a favor de Pérez.
De acuerdo con los investigadores, Pérez también hizo que dos policías le tomaran en secreto la parte escrita del examen.
Dunn, de 72 años, también ordenó a los funcionarios que eliminen la penalización por puntuación impuesta si los candidatos no tenían una licenciatura, según la denuncia. Pérez fue el único solicitante sin una licenciatura, finalizaron las autoridades.
Joe Ganim, alcalde de Bridgeport, negó haber influido de alguna manera en la selección de los candidatos para que el jefe de la policía, Armando Pérez, se quedara con el puesto.
BRIDGEPORT.- El alcalde Joe Ganim declaró que no tenía nada que ver con lo que los fiscales federales describen como un proceso corrupto que llevó al nombramiento de Armando Pérez como jefe de la policía de Bridgeport.
Pérez, quien sirvió en el Departamento durante casi cuatro décadas, y David Dunn, director de personal interino de la Ciudad, renunciaron luego de ser acusados, el jueves pasado, de fraude electrónico, conspiración para cometer fraude electrónico y de hacer declaraciones falsas a los investigadores.
Están acusados de manipular el examen del jefe en 2018 que llevó a Pérez a conseguir el puesto.
La queja federal de 25 páginas incluye una acusación de que Dunn le dijo a un miembro del panel que entrevistó a los candidatos que el alcalde de Bridgeport, Joe Ganim, quería a Pérez dentro de la lista de los finalistas, de la cual se eligió al jefe.
Ganim negó haber influido de alguna manera en la selección de los candidatos a jefe.
“Nunca tuve contacto con nadie en el proceso hasta que obtuve los tres nombres y lo que hice fue por estatuto”, declaró Ganim.
La denuncia no alegaba ninguna participación en el plan de Ganim, quien regresó al cargo en 2015 después de cumplir casi siete años de prisión por corrupción.
Fue condenado por dirigir contratos de la Ciudad a cambio de obsequios privados durante su primer mandato como alcalde de Bridgeport, desde 1991 hasta su dimisión en 2003.
Fue liberado de prisión en 2010 y elegido alcalde nuevamente después de disculparse y pedir a los residentes una segunda oportunidad.
“Al leer la denuncia y ver la declaración del panelista, me preocupa lo que tal declaración y sus implicaciones podría significar para el Alcalde y el resto de su administración”, señaló la presidenta del Concejo Municipal, Aidee Nieves, también demócrata.
Según la denuncia penal, Dunn entregó materiales confidenciales, incluidas respuestas a la parte oral del examen del jefe de policía, a Pérez y adaptó los criterios de calificación para ese examen a favor de Pérez.
De acuerdo con los investigadores, Pérez también hizo que dos policías le tomaran en secreto la parte escrita del examen.
Dunn, de 72 años, también ordenó a los funcionarios que eliminen la penalización por puntuación impuesta si los candidatos no tenían una licenciatura, según la denuncia. Pérez fue el único solicitante sin una licenciatura, finalizaron las autoridades.
Para lograr diversidad en ensayos, investigadores de vacuna de COVID-19 trabajan con activistas comunitarios para evitar que no haya desigualdad. En la foto, un médico examina a los pacientes para detectar COVID-19 en un centro de pruebas móvil.
BRIDGEPORT.- El reverendo Elvin Clayton ha sido pastor de la Walter’s Memorial African Methodist Episcopal (AME) Zion Church en Bridgeport durante los últimos seis años.
En la era del COVID-19, los domingos por la mañana se ven un poco diferentes: Clayton habla en el púlpito desde detrás de mamparas de vidrio, mantiene los servicios durante una hora y lo transmite todo en vivo a través de Facebook.
“Hemos tenido un gran éxito hasta ahora pero no ha sido nada fácil”, comentó el reverendo.
Esa relación continua con los miembros de la iglesia y la comunidad ha sido esencial para conectar a las personas con su fe y con información sobre ensayos clínicos médicos.
Las iglesias AME Zion y otras organizaciones comunitarias están asociadas con el programa de Cultural Ambassador en el Yale Center for Clinical Investigation, un programa de una década que involucra a activistas comunitarios y expertos médicos que trabajan juntos en investigación científica.
El objetivo es asegurarse de que la participación en los ensayos clínicos refleje la población diversa de New Haven y de otras ciudades y beneficie a los pacientes de la comunidad. Ahora la atención se centra en el ensayo de la vacuna COVID-19 de Pfizer en Yale, que se encuentra en la Fase 3 de las pautas de investigación federales.
Hay un gran impulso por parte de los organismos reguladores para asegurarse de que los ensayos de la vacuna COVID-19 incluyan a personas afroamericanas, latinas y de otras razas o etnias. Estos residentes han estado históricamente subrepresentados en los ensayos clínicos.
El doctor Onyema Ogbuagu, investigador principal del sitio del ensayo de Pfizer en Yale, dijo que esto es especialmente importante para obtener una imagen precisa de la eficacia potencial de la vacuna en la población total.
Pero el simple hecho de querer una población de prueba más diversa a menudo no es suficiente.
Una encuesta del Pew Research Center a principios de este año encontró que los afroamericanos en general son más reticentes que otros grupos raciales y étnicos a confiar en los científicos médicos, adoptar tratamientos experimentales y registrarse para una posible vacuna.
Clayton dijo que la cautela está justificada. Puso como ejemplo el “Tuskegee Study of Untreated Syphilis in the Negro Male“, un estudio de 40 años que comenzó en 1932.
Los investigadores no obtuvieron el consentimiento informado de los pacientes y les dijeron falsamente que serían tratados por sífilis, ni siquiera cuando la penicilina se convirtió en un tratamiento aceptado.
Luego está la forma en que los científicos tomaron células de cáncer de cuello uterino de una mujer afroamericana llamada Henrietta Lacks, que murió en 1951. Los investigadores usaron sus células durante décadas en avances médicos en vacunas, mapeo del genoma, terapias contra el cáncer, virología y más, sin saberlo sus familiares sobrevivientes.
Clayton dijo que estos son solo dos ejemplos de incidentes únicos dentro de un patrón más amplio de experimentación poco ética en personas afroamericanas que se remonta a cientos de años.
Los activistas comunitarios dicen que todo esto se suma al racismo sistémico en curso en el sistema de atención médica que da forma a la desconfianza nueva o exacerba la existente entre las personas de color sobre los servicios, experimentos o proveedores de atención médica.
Ahí es donde los socios del Cultural Ambassador pueden marcar una gran diferencia para cerrar las brechas en la confianza y fortalecer las relaciones con el tiempo, precisó Ogbuagu.
El sitio de prueba de Yale ha inscrito a unas 175 personas hasta el martes pasado en las tres semanas que ha estado abierto.
Ogbuagu dijo que está satisfecho con la diversidad del grupo de participantes y espera que se vuelva más diverso a medida que pase el tiempo.
Pfizer anunció esta semana que quiere ampliar su inscripción mundial para el ensayo de 30 mil a 44 mil personas, en parte para aumentar la diversidad de la población del ensayo y mejorar los datos de eficacia.
La expansión propuesta reduciría el requisito de edad a 16 años y lo abriría a personas con infección por VIH crónica y estable y hepatitis C o B.
Para lograr diversidad en ensayos, investigadores de vacuna de COVID-19 trabajan con activistas comunitarios para evitar que no haya desigualdad. En la foto, un médico examina a los pacientes para detectar COVID-19 en un centro de pruebas móvil.
BRIDGEPORT.- El reverendo Elvin Clayton ha sido pastor de la Walter’s Memorial African Methodist Episcopal (AME) Zion Church en Bridgeport durante los últimos seis años.
En la era del COVID-19, los domingos por la mañana se ven un poco diferentes: Clayton habla en el púlpito desde detrás de mamparas de vidrio, mantiene los servicios durante una hora y lo transmite todo en vivo a través de Facebook.
“Hemos tenido un gran éxito hasta ahora pero no ha sido nada fácil”, comentó el reverendo.
Esa relación continua con los miembros de la iglesia y la comunidad ha sido esencial para conectar a las personas con su fe y con información sobre ensayos clínicos médicos.
Las iglesias AME Zion y otras organizaciones comunitarias están asociadas con el programa de Cultural Ambassador en el Yale Center for Clinical Investigation, un programa de una década que involucra a activistas comunitarios y expertos médicos que trabajan juntos en investigación científica.
El objetivo es asegurarse de que la participación en los ensayos clínicos refleje la población diversa de New Haven y de otras ciudades y beneficie a los pacientes de la comunidad. Ahora la atención se centra en el ensayo de la vacuna COVID-19 de Pfizer en Yale, que se encuentra en la Fase 3 de las pautas de investigación federales.
Hay un gran impulso por parte de los organismos reguladores para asegurarse de que los ensayos de la vacuna COVID-19 incluyan a personas afroamericanas, latinas y de otras razas o etnias. Estos residentes han estado históricamente subrepresentados en los ensayos clínicos.
El doctor Onyema Ogbuagu, investigador principal del sitio del ensayo de Pfizer en Yale, dijo que esto es especialmente importante para obtener una imagen precisa de la eficacia potencial de la vacuna en la población total.
Pero el simple hecho de querer una población de prueba más diversa a menudo no es suficiente.
Una encuesta del Pew Research Center a principios de este año encontró que los afroamericanos en general son más reticentes que otros grupos raciales y étnicos a confiar en los científicos médicos, adoptar tratamientos experimentales y registrarse para una posible vacuna.
Clayton dijo que la cautela está justificada. Puso como ejemplo el “Tuskegee Study of Untreated Syphilis in the Negro Male“, un estudio de 40 años que comenzó en 1932.
Los investigadores no obtuvieron el consentimiento informado de los pacientes y les dijeron falsamente que serían tratados por sífilis, ni siquiera cuando la penicilina se convirtió en un tratamiento aceptado.
Luego está la forma en que los científicos tomaron células de cáncer de cuello uterino de una mujer afroamericana llamada Henrietta Lacks, que murió en 1951. Los investigadores usaron sus células durante décadas en avances médicos en vacunas, mapeo del genoma, terapias contra el cáncer, virología y más, sin saberlo sus familiares sobrevivientes.
Clayton dijo que estos son solo dos ejemplos de incidentes únicos dentro de un patrón más amplio de experimentación poco ética en personas afroamericanas que se remonta a cientos de años.
Los activistas comunitarios dicen que todo esto se suma al racismo sistémico en curso en el sistema de atención médica que da forma a la desconfianza nueva o exacerba la existente entre las personas de color sobre los servicios, experimentos o proveedores de atención médica.
Ahí es donde los socios del Cultural Ambassador pueden marcar una gran diferencia para cerrar las brechas en la confianza y fortalecer las relaciones con el tiempo, precisó Ogbuagu.
El sitio de prueba de Yale ha inscrito a unas 175 personas hasta el martes pasado en las tres semanas que ha estado abierto.
Ogbuagu dijo que está satisfecho con la diversidad del grupo de participantes y espera que se vuelva más diverso a medida que pase el tiempo.
Pfizer anunció esta semana que quiere ampliar su inscripción mundial para el ensayo de 30 mil a 44 mil personas, en parte para aumentar la diversidad de la población del ensayo y mejorar los datos de eficacia.
La expansión propuesta reduciría el requisito de edad a 16 años y lo abriría a personas con infección por VIH crónica y estable y hepatitis C o B.
El Condado vio su primera muerte por COVID-19 después de dos semanas, elevando el número de fallecimientos desde que comenzó la pandemia a mil 453.
Siguen aumentando casos activos de coronavirus en el Condado
WHITE PLAINS.- El número de casos activos de COVID-19 en Westchester es “significativamente más alto” que en los últimos meses, reconoció el ejecutivo del condado George Latimer.
Hay 587 casos activos en el Condado, lo que es notablemente más que a principios de este verano cuando los casos activos llegaron a los 420, expresó Latimer durante su sesión informativa semanal.
“Hay más personas a las que hay que vigilar (casos activos) de las que teníamos hace un par de semanas cuando ese número estaba en el rango de 400, así que eso es una preocupación”, indicó el funcionario.
El Condado también vio su primera muerte por COVID-19 después de dos semanas, elevando el número de fallecimientos desde que comenzó la pandemia a mil 453.
Es la primera vez que el Condado pasa dos semanas sin una muerte desde que la infección comenzó a propagarse, destacó Latimer.
Desde marzo pasado, 37 mil 571 residentes han dado positivo por el virus de 591 mil 914 pruebas administradas.
Las hospitalizaciones aumentaron a 38, hasta el sábado, en comparación con un número que era tan bajo como 21 a principios de este mes, precisó Latimer.
Latimer dijo que los casos no están aumentando en una parte particular del Condado y la tasa de positividad de las personas a las que se les hizo la prueba de la enfermedad se mantiene alrededor del 1%.
Los estudiantes universitarios infectados que van a la escuela fuera de Westchester, pero que tienen una dirección permanente en el Condado, también podrían estar contribuyendo al número de casos positivos, pero no de manera dramática, explicó el funcionario.
“No están alcanzando porcentajes que nos preocupen mucho”, comentó Latimer sobre las pruebas positivas.
“No creemos que provengan de una o dos regiones o fuentes en particular”, finalizó el Ejecutivo.
El Condado vio su primera muerte por COVID-19 después de dos semanas, elevando el número de fallecimientos desde que comenzó la pandemia a mil 453.
Siguen aumentando casos activos de coronavirus en el Condado
WHITE PLAINS.- El número de casos activos de COVID-19 en Westchester es “significativamente más alto” que en los últimos meses, reconoció el ejecutivo del condado George Latimer.
Hay 587 casos activos en el Condado, lo que es notablemente más que a principios de este verano cuando los casos activos llegaron a los 420, expresó Latimer durante su sesión informativa semanal.
“Hay más personas a las que hay que vigilar (casos activos) de las que teníamos hace un par de semanas cuando ese número estaba en el rango de 400, así que eso es una preocupación”, indicó el funcionario.
El Condado también vio su primera muerte por COVID-19 después de dos semanas, elevando el número de fallecimientos desde que comenzó la pandemia a mil 453.
Es la primera vez que el Condado pasa dos semanas sin una muerte desde que la infección comenzó a propagarse, destacó Latimer.
Desde marzo pasado, 37 mil 571 residentes han dado positivo por el virus de 591 mil 914 pruebas administradas.
Las hospitalizaciones aumentaron a 38, hasta el sábado, en comparación con un número que era tan bajo como 21 a principios de este mes, precisó Latimer.
Latimer dijo que los casos no están aumentando en una parte particular del Condado y la tasa de positividad de las personas a las que se les hizo la prueba de la enfermedad se mantiene alrededor del 1%.
Los estudiantes universitarios infectados que van a la escuela fuera de Westchester, pero que tienen una dirección permanente en el Condado, también podrían estar contribuyendo al número de casos positivos, pero no de manera dramática, explicó el funcionario.
“No están alcanzando porcentajes que nos preocupen mucho”, comentó Latimer sobre las pruebas positivas.
“No creemos que provengan de una o dos regiones o fuentes en particular”, finalizó el Ejecutivo.