WASHINGTON DC.- En el inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, organizaciones de derechos humanos, expertos y aficionados al fútbol han expresado preocupación por el impacto que las políticas migratorias de los Estados Unidos podrían tener sobre uno de los eventos deportivos más importantes del mundo.
Aunque el torneo promete reunir a millones de visitantes internacionales, algunos temen que las restricciones de ingreso y el aumento de la vigilancia migratoria afecten la participación de aficionados, trabajadores y delegaciones extranjeras.
Las inquietudes crecieron después de que varias personas vinculadas al torneo enfrentaran problemas para ingresar al país. Entre los casos más destacados figura el del árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, quien fue rechazado en un aeropuerto estadounidense pese a contar con documentación válida para participar en actividades relacionadas con el Mundial. También se han reportado dificultades para miembros de equipos y aficionados procedentes de algunos países sujetos a restricciones migratorias.
Expertos en política deportiva y migratoria sostienen que existe una contradicción entre el mensaje de inclusión que tradicionalmente promueve la FIFA y las actuales medidas de control fronterizo.
El profesor Jules Boykoff, entrevistado por NPR y citado por CT Public, señaló que el torneo corre el riesgo de convertirse en un “Mundial de exclusión” en lugar de una celebración global abierta a todos los países participantes.
Diversas organizaciones de derechos humanos han advertido sobre un posible “clima de miedo” para visitantes extranjeros, especialmente entre comunidades inmigrantes. Los grupos defensores sostienen que las redadas migratorias, los largos tiempos de procesamiento de visas y ciertas prohibiciones de viaje podrían desalentar la asistencia de aficionados que planeaban viajar a Estados Unidos para apoyar a sus selecciones nacionales.
Por su parte, funcionarios federales han defendido las políticas de seguridad nacional y aseguran que los visitantes que cumplan con los requisitos legales podrán disfrutar del torneo sin inconvenientes.
La administración estadounidense ha señalado que se han realizado esfuerzos especiales para coordinar la llegada de equipos, árbitros, personal de apoyo y millones de espectadores durante el campeonato que también será organizado por Canadá y México.
Mientras se acerca el pitazo inicial del Mundial 2026, continúa el debate sobre cómo equilibrar la seguridad fronteriza con la necesidad de garantizar una experiencia acogedora para participantes y aficionados de todo el mundo.
Organizaciones civiles y expertos consideran que la manera en que Estados Unidos maneje estos desafíos podría influir significativamente en la imagen internacional del país durante uno de los eventos deportivos más observados del planeta.
