STAMFORD.- Según un nuevo informe anual, se necesita más inversión en todo Connecticut para apoyar el bienestar económico y la educación de los niños.
The Annie E. Casey Foundation’s Kids Count Data Book encontró que la cantidad de niños en la pobreza y aquellos cuyos padres carecen de un empleo seguro se mantuvo igual: 13% y 26%, respectivamente. Y no han cambiado mucho en la última década.
Emily Byrne, directora ejecutiva de Connecticut Voices for Children, identificó las inversiones que podrían hacerse para abordar los números estancados.
“Necesitamos encontrar formas en las que podamos hacer un mejor trabajo para conectar a los padres con buenos trabajos. Necesitamos invertir sustancialmente en viviendas asequibles para las familias y debemos encontrar formas de hacer que el alto costo de vida, específicamente de criar a los niños en este Estado, sean más asequibles”, expresó Byrne.
En cuanto a la salud de los niños, Connecticut pasó del séptimo al octavo lugar a nivel nacional. Eso se debe en parte a que más niños de 10 a 17 años tienen sobrepeso u obesidad: del 25 % hace dos años al 31%.
Byrne dijo que siente que la inseguridad alimentaria está jugando un papel, ya que la falta de una dieta saludable se ha relacionado con la obesidad pediátrica.
Pero el informe dice que ahora más niños tienen seguro médico.
Si bien muchas métricas muestran que a Connecticut le va mejor o se mantiene igual, Byrne dijo que siente que la inasequibilidad del Estado es una preocupación creciente.
Alrededor de un tercio de los niños en el Estado viven en hogares con una mayor carga de costos de vivienda.
Ella dijo que el Estado ha trabajado un poco para abordar esto, pero siente que se necesitan más acciones.
“Antes de la pandemia, al Estado le faltaba una cantidad significativa de unidades de vivienda asequible, todavía no hemos realizado inversiones en el desarrollo de unidades de vivienda más asequibles. Hemos logrado algunos avances en la reforma del uso de la tierra, y eso debe continuar, pero también debemos destinar recursos solo para construir viviendas más asequibles”, agregó Byrne.
Byrne dijo que siente que las inversiones en los niños de Connecticut los prepararán para el éxito en el futuro.
Con la información descrita en el The Annie E. Casey Foundation’s Kids Count Data Book, dijo que espera que el Estado sea más acogedor para las familias, con vías para la prosperidad social y emocional.
