WASHINGTON DC.- El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) anunció un endurecimiento de su política migratoria que afectará a los inmigrantes indocumentados que intenten viajar en vuelos nacionales. La dependencia informó que estas personas ya no podrán abordar aviones dentro del país, a menos que el viaje tenga como finalidad abandonar voluntariamente Estados Unidos como parte de un proceso de autodeportación.
La medida fue dada a conocer luego de que se ampliara la colaboración entre la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Según el DHS, el objetivo es impedir que personas sin un estatus migratorio legal utilicen los aeropuertos para desplazarse por territorio estadounidense sin ser detectadas.
De acuerdo con la nueva estrategia, la TSA compartirá con mayor frecuencia información sobre pasajeros extranjeros con el ICE. Esto permitirá a las autoridades migratorias identificar a personas consideradas sujetas a deportación antes de que aborden un vuelo o mientras se encuentran dentro de las terminales aéreas.
Funcionarios del gobierno indicaron que esta cooperación representa un cambio significativo respecto a la política aplicada en años anteriores. Hasta hace poco, muchos inmigrantes indocumentados podían viajar en vuelos domésticos siempre que presentaran una identificación aceptada y no fueran considerados una amenaza para la seguridad pública. Esa práctica dejará de aplicarse bajo la nueva directriz.
Las autoridades también confirmaron que el intercambio de información permitirá localizar a personas con visas vencidas y a otros extranjeros que enfrenten presuntas violaciones civiles de las leyes migratorias, incluso cuando no tengan antecedentes penales. Esto amplía el alcance de las operaciones migratorias en los aeropuertos del país.
Diversos abogados de inmigración expresaron preocupación por el impacto que esta política podría tener en personas que mantienen solicitudes migratorias pendientes o cuentan con permisos de trabajo temporales, pero aún no han obtenido un estatus legal permanente. Según especialistas, estos viajeros podrían quedar expuestos a ser detenidos durante sus desplazamientos.
En las últimas semanas ya se han reportado arrestos de inmigrantes en diversos aeropuertos estadounidenses, incluyendo personas con visas vencidas, cónyuges de ciudadanos estadounidenses y trabajadores extranjeros. Los operativos se han realizado en áreas de registro y puertas de embarque, como parte del reforzamiento de los controles migratorios.
Fuentes citadas por medios estadounidenses señalaron que los aeropuertos representan un lugar estratégico para las autoridades, ya que concentran información previa sobre los pasajeros y facilitan la ubicación de personas buscadas por el ICE. Esta situación ha convertido a las terminales aéreas en un nuevo frente dentro de la política de control migratorio impulsada por la administración federal.
El DHS sostuvo que la única excepción para los inmigrantes indocumentados será cuando utilicen un vuelo con el propósito de salir voluntariamente de Estados Unidos. La administración afirmó que busca fomentar la autodeportación y reforzar el cumplimiento de las leyes migratorias mediante un mayor intercambio de información entre agencias federales.
Ante este panorama, organizaciones de apoyo a inmigrantes recomiendan a quienes no cuentan con un estatus migratorio regular consultar con un abogado antes de viajar en avión dentro de Estados Unidos. Expertos advierten que las nuevas medidas podrían incrementar el riesgo de detenciones en aeropuertos y afectar a personas que actualmente mantienen procesos migratorios abiertos.
