STAMFORD.- Las autoridades federales y estatales de salud de los Estados Unidos ampliaron la investigación sobre un creciente brote de Cyclospora, un parásito que provoca enfermedades intestinales, mientras analizan si otros productos frescos además de la lechuga podrían estar relacionados con miles de contagios registrados en el país.
De acuerdo con los investigadores, aunque la lechuga “iceberg” continúa siendo uno de los principales productos bajo análisis, también se examinan otros alimentos frescos que históricamente han estado asociados con brotes de este parásito, entre ellos cilantro, perejil, albahaca, frambuesas y otras frutas y verduras consumidas sin cocción.
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado un nuevo alimento específico como origen del brote.
Los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) informaron que la enfermedad, conocida como ciclosporiasis, es causada por el parásito Cyclospora cayetanensis y suele provocar diarrea intensa y prolongada, pérdida de apetito, náuseas, fatiga y dolor abdominal.
Los síntomas generalmente aparecen entre una y dos semanas después de consumir alimentos o agua contaminados.
Las investigaciones se desarrollan en medio del mayor aumento de casos registrado en los últimos años.
Según Daily Voice, ya se han confirmado 6,707 casos en 45 estados, mientras los expertos intentan determinar si existen varios focos de contaminación simultáneos, lo que ha complicado la identificación de una fuente única del brote.
Las autoridades sanitarias recomiendan a los consumidores continuar consumiendo frutas y verduras por sus beneficios para la salud, pero extremar las medidas de higiene, lavando cuidadosamente los productos frescos antes de consumirlos.
También aconsejan acudir al médico si se presentan síntomas persistentes de diarrea, ya que la enfermedad puede tratarse con antibióticos cuando se diagnostica oportunamente.
Mientras continúan los análisis de laboratorio y el rastreo de la cadena de distribución de los alimentos, la U.S. Food and Drug Administration (FDA), el CDC y los departamentos de salud estatales mantienen abiertas varias investigaciones para identificar con precisión el origen del brote y prevenir nuevos contagios.
Las autoridades reiteran que, por ahora, no se ha confirmado que todos los productos frescos representen un riesgo, por lo que piden a la población mantenerse atenta a futuras actualizaciones oficiales.
