BARCELONA — Barcelona y Real Madrid podrían enfrentarse en la semifinal de la Champions, que se disputará a partido único en Lisboa el 18 o 19 de agosto. El sorteo de la fase final del torneo, celebrado este viernes en Suiza, determinó los cruces hasta la final que se jugará el día 23 y que mostró para ambos equipos un camino durísimo… Siempre que sean capaces, primero, de lograr su billete en los partidos de vuelta de los octavos de final.
Si al Atlético de Madrid, ya clasificado, le correspondió un emparejamiento de cuartos con el Leipzig y una posible semifinal contra el vencedor del duelo entre Atalanta y Paris Saint-Germain, en una parte del cuadro en que ya se conocen todos los protagonistas, el sorteo quiso que la otra parte sea tan abierta (ningún participante asegurado) como apasionante.
De entrada, en los cuartos, el vencedor del duelo entre Barcelona y Napoli se las verá con, muy probablemente, el Bayern Munich, que recibe al Chelsea con tres goles a su favor de la ida. Y el cuadro lo completa el duelo que deberán disputar los ganadores de la eliminatoria entre Juventus y Olympique de Lyon (ventaja de los franceses por 1-0) ante el clasificado del duelo entre Manchester City y Real Madrid, con ventaja (2-1) para los ingleses… Y en un duelo que el equipo merengue deberá disputarlo sin la presencia de Sergio Ramos, sancionado.
Así, en cuartos el Barça se reencontraría ante un Bayern que llevando varias semanas sin competir está considerado entre los mayores aspirantes al título… Y el Real Madrid, si logra dar el golpe en Manchester, podría verse las caras con Cristiano Ronaldo.
También puede darse el hecho que el Barça se cruce en semifinales con el City de Guardiola, al que eliminó hace algunas temporadas y que tiene en el torneo continental su gran reto este curso, una vez que el Liverpool le descabalgó en la Premier.
La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Añez, comunicó este jueves que padece COVID-19 y guardará cuarentena.
Jeanine Añez explicó en un video difundido en redes sociales que seguirá trabajando, pues se siente bien y con fuerzas pese a dar positivo en una prueba del nuevo coronavirus.
“Junto con todo mi equipo hemos estado trabajando por las familias bolivianas durante todo este tiempo y dado que en la última semana muchos de ellos dieron positivo al coronavirus, me hice la prueba y también he dado positivo”, reveló Añez en el video.
La mandataria transitoria añadió que estará en cuarentena durante unos catorce días hasta que se haga una nueva prueba para ver cómo se encuentra entonces.
“Me siento bien, me siento fuerte, voy a seguir trabajando de manera virtual desde mi aislamiento y quiero agradecer a todos los bolivianos y bolivianas que trabajan por ayudar en esta crisis sanitaria que tenemos”, aseguró.
La presidenta interina concluyó su mensaje afirmando: “juntos vamos a salir adelante, que Dios los bendiga”.
El mensaje llega después que se conociera que Añez trabajaba desde la residencia presidencial en La Paz evitando en lo posible acudir a su oficina en el palacio de Gobierno e incluso el pasado miércoles intervino por videoconferencia en un acto en el que se había anunciado su presencia.
El positivo de Añez se suma a los de al menos tres ministros de su gabinete, mientras que otros anunciaron que cumplirían aislamiento por precaución.
La ministra interina de Salud, Eidy Roca, el de Presidencia, Yerko Núñez, y el de Minería y Metalurgia, Jorge Fernando Oropeza, dieron positivo al nuevo coronavirus.
Uno de los primeros mensajes de apoyo a la mandataria transitoria lo publicó en Twitter el expresidente boliviano Carlos Mesa, con un deseo de una “pronta y completa recuperación”.
Añez es candidata, por la alianza Juntos, para las elecciones de septiembre en Bolivia, mientras que Mesa encabeza la candidatura de la agrupación Comunidad Ciudadana.
Bolivia reporta 1.577 fallecidos y 42.984 positivos de COVID-19, en un país de unos once millones de habitantes, por lo que, según estudios como los que publica la Universidad Johns Hopkins en Estados Unidos, está entre los países más afectados del mundo por esta pandemia en comparación con su población y en cuanto al porcentaje de fallecidos respecto a los casos confirmados de la enfermedad. (EFE).
El 15 de junio, Elliot Truslow fue a una farmacia CVS en Tucson, Arizona, para hacerse el test para el coronavirus. El hisopado nasal en el sitio de pruebas al paso tardó menos de 15 minutos.
Primero le dijeron que tomaría de dos a cuatro días. Después, CVS dijo cinco o seis. El sexto día, la farmacia estimó que los tendría en 10.
“Es indignante”, dijo Truslow, de 30 años, que ha estado en cuarentena en su casa desde que fue a una manifestación de apoyo a Black Lives Matter en su universidad. Truslow nunca ha tenido síntomas. En este punto, los resultados de la prueba ya casi no importan.
La experiencia de Truslow es un ejemplo extremo de las crecientes y a menudo terribles esperas de los resultados de las pruebas para COVID-19 en los Estados Unidos.
En un hospital, los pacientes pueden tenerlos en un día. Pero las personas que se hacen las pruebas en clínicas de urgencias, en centros de salud comunitarios, farmacias y sitios de pruebas al paso que maneja el gobierno suelen esperar una semana o más.
Durante la primavera, la espera era de cuatro a cinco días.
Esto significa que los pacientes, y sus médicos, no tienen la información necesaria para saber si deben modificar conductas. Expertos en salud aconsejan a las personas que, mientras esperan, actúen como si tuvieran COVID-19, lo que significa que deben ponerse en cuarentena y evitar estar cerca de otras personas.
Pero reconocen que esto no es realista si la gente tiene que esperar una semana o más.
La alcaldesa de Atlanta, Keisha Lance Bottoms, quien anunció el lunes 6 de julio que había dado positivo para el virus, se quejó de que esperó ocho días por sus resultados en una entrevista en MSNBC el miércoles 8.
Durante ese tiempo, tuvo una serie de reuniones con funcionarios y electores de la Ciudad: “cosas que yo habría hecho de otra manera si hubiera sabido que había un resultado positivo en mi casa”, dijo en el programa Morning Joe.
“Por la lentitud en tener los resultados es que estamos en esta espiral ascendente de casos”, remarcó.
Esta lentitud también podría retrasar el regreso de los estudiantes a los campus escolares este otoño. Y ya está evitando que algunos equipos profesionales de béisbol entrenen a finales de julio.
Los retrasos podrían incluso frustrar el plan de Hawaii para recibir a más turistas. El estado había estado exigiendo a los visitantes que permanecieran en cuarentena durante 14 días, pero anunció el mes pasado que a partir del 1 de agosto se levantaría el mandato para los viajeros que pudieran demostrar que habían dado negativo para COVID en los tres días anteriores a su arribo a las islas.
En California, el gobernador Gavin Newsom habló de este problema con periodistas el miércoles 8. “Realmente estábamos progresando como nación, no solo como estado, y ahora estamos empezando a ver retrasos de varios días”, dijo.
Los retrasos incluso afectan a personas en poblaciones vulnerables de alto riesgo, dijo Newsom, citando un brote masivo en la prisión estatal de San Quintín, que ha estado enviando sus pruebas al laboratorio Quest.
El estado ahora está considerando asociarse con laboratorios locales, con la esperanza de que puedan proporcionar una respuesta más rápida.
El doctor Amesh Adalja, experto en enfermedades infecciosas del Centro Johns Hopkins para la Seguridad de la Salud en Baltimore, dijo que las largas esperas complican la respuesta nacional a la pandemia.
“Neutralizan la utilidad de la prueba”, dijo. “Necesitamos encontrar una manera de hacer que las pruebas sean más rápidas para que las personas sepan si pueden reanudar sus actividades normales o volver al trabajo”.
El problema es que los laboratorios que las realizan están abrumados por la demanda, que se ha disparado en el último mes.
“Reconocemos que los resultados de estas pruebas contienen información necesaria para guiar tratamientos y los esfuerzos de salud pública”, dijo Julie Khani, presidenta de la Asociación Americana de Laboratorios Clínicos, un grupo comercial.
La doctora Temple Robinson, CEO del Bond Community Health Center en Tallahassee, Florida, dijo que los resultados de las pruebas pasaron de estar en tres días a 10 en las últimas semanas.
Muchos pacientes pobres no tienen la capacidad de aislarse fácilmente porque viven en hogares pequeños con muchas personas. “La gente está tratando de cumplir con las reglas, pero no se les está dando las herramientas para ayudarlas si no saben si dieron positivo o negativo”, dijo.
Robinson no culpa a los grandes laboratorios. “Nadie estaba preparado para este volumen de pruebas”, dijo. “Es un momento muy aterrador”.
Azza Altiraifi, de 26 años, de Vienna, Virginia, lo sabe muy bien. Comenzó a sentirse enferma y con problemas para respirar el 28 de junio. A los pocos días tuvo escalofríos y dolor en las articulaciones, y luego una sensación de punción en los pies. Fue al CVS de su vecindario para hacerse la prueba el 1 de julio. Todavía estaba esperando el resultado.
Lo más frustrante de su situación es que su esposo es paramédico y su empleador no le permite ir a trabajar porque puede haber estado expuesto al virus. Su esposo se hizo la prueba el 6 de julio y está esperando noticias. No ha presentado síntomas.
Charlie Rice-Minoso, vocero de CVS Health, dijo que los pacientes esperan en promedio de cinco a siete días por los resultados. “Hay más espera a medida que aumenta la demanda de pruebas”, dijo.
En el sur de Florida, el Distrito de Atención Médica del condado de Palm Beach, que ha examinado a decenas de miles de pacientes desde marzo, dijo que los resultados demoran entre siete y nueve días.
CityMD, una gran cadena de atención de urgencias en el área de la ciudad de Nueva York, les dice a los pacientes que probablemente tengan que esperar al menos siete días para obtener resultados debido a demoras en Quest Diagnostics.
Quest Diagnostics, uno de los laboratorios más grandes de los Estados Unidos, dijo que el tiempo promedio ha aumentado de cuatro a seis días en las últimas dos semanas. La compañía ha realizado casi 7 millones de pruebas para COVID este año.
“Quest está haciendo todo lo posible para agregar capacidad de prueba en medio de esta crisis y las demandas sin precedentes”, dijo la vocera Kimberly Gorode.
En Treasure Coast Community Health, en Vero Beach, Florida, les dicen a los pacientes que deben esperar de 10 a 12 días por los resultados.
La directora ejecutiva, Vicki Soule, dijo que Treasure Coast está inundada de llamadas diarias de pacientes que quieren conocer sus resultados.
“La ansiedad está en aumento”, expresó.
Julie Hall, de 48 años, de Chantilly, Virginia, se hizo la prueba el 27 de junio en un centro de atención de urgencias después de enterarse que su esposo había dado positivo para COVID-19 mientras se preparaba para la cirugía de reemplazo de cadera.
Estaba consternada por tener que esperar hasta el 3 de julio para obtener una respuesta. Hall dijo que ni ella ni su esposo presentaron síntomas. La mujer resultó negativa.
“Pero fue horrible por la incógnita y no saber si había expuesto a alguien más”, dijo sobre la cuarentena en casa esperando los resultados. “Cada vez que estornudabas, alguien decía ‘COVID’ a pesar de que te sentías completamente bien”.
WASHINGTON DC.- El paquete de estímulo económico de $2.2 billones implementado por el Congreso en marzo pasado proporcionó cierto alivio económico a los estadounidenses, en medio del golpe financiero por la pandemia del coronavirus. Sin embargo, casi cuatro meses después, la crisis sanitaria es más grave que nunca y los legisladores en Washington están bajo una fuerte presión de aprobar otra ronda de cheques.
El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, dijo durante una aparición pública en Kentucky este lunes que una segunda ronda de pagos “podría ser” parte del próximo paquete de ayuda económica.
Aunque el senador abrió la puerta a la posibilidad de nuevos cheques de estímulo, McConnell aclaró que estarían destinados a los estadounidenses con menores ingresos, concretamente los que ganan 40 mil dólares al año, o menos.
“Creo que las personas que han sido las más afectadas son las que ganan alrededor de 40 mil al año o menos. Muchas de ellas trabajan en el sector de los servicios. Este sector, como todos saben, fue golpeado fuertemente —hoteles, restaurantes— así que eso (los pagos) podría ser parte” del nuevo proyecto de ley, dijo.
Si el Congreso aprobara una segunda ronda de pagos solo para trabajadores con los ingresos señalados por el senador, esto significaría que millones de personas no recibirían el beneficio. Según la revista Fortune, el ingreso familiar promedio en Estados Unidos es de 61 mil 937, mientras que el ingreso promedio es de $31, 048, según la Oficina del Censo.
De acuerdo con estos datos, aproximadamente la mitad de los trabajadores u hogares estadounidenses podrían quedar excluidos.
Los demócratas de la Cámara de Representantes aprobaron en mayo un proyecto de ley de 3 billones de dólares que incluía otra ronda de depósitos directos, cheques y más ayudas. Los republicanos del Senado lo rechazaron fuertemente. Sin embargo, en las últimas semanas el presidente Donald Trump y algunos republicanos han dicho que están abiertos a incluir otra ronda de pagos directos en la legislación futura.
El “último paquete de rescate”
McConnell dijo el lunes en otro evento que presentaría su propia legislación después de que el Senado regrese a trabajar el 20 de julio. “Revelaré algo que será un punto de partida en unas pocas semanas y negociaremos con la administración y los demócratas”, dijo.
“No puedo predecir cómodamente que vamos a unirnos y aprobarlo por unanimidad como lo hicimos hace unos meses”, agregó. “El ambiente se ha vuelto más político de lo que era en marzo, pero creo que haremos algo. El país necesita un último impulso”.
También reiteró que, en lo que a él respecta, el próximo proyecto de ley de estímulo sería el último.
“Este tendrá que ser el último paquete de rescate, porque ahora tenemos una deuda del tamaño de nuestra economía por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. No podemos seguir haciendo esto”, enfatizó.
La primera ronda de cheques benefició a los estadounidenses con mil 200 dólares por individuo o 2 mil 400 por pareja casada, y más 500 dólares por cada hijo elegible.
Esa cantidad disminuía para las personas que ganaban más de 75 mil dólares o las parejas que ingresaban más de 150 mil.
Las personas que ganan más de 99 mil dólares (o 198 mil por pareja) no fueron elegibles para esta primera ronda.
El Servicio de Rentas Internas primero se valió de los datos bancarios de los contribuyentes para hacer depósitos directos, y envió cheques con los pagos a quienes no tenían esta información al día. En junio, los pagos también comenzaron a ser enviados a millones de personas a través de tarjetas de débito prepagadas.
Sin embargo, el organismo calcula que alrededor de 35 millones de estadounidenses aún no han recibido el pago y existe la posibilidad de que no les llegue.
En caso de que esto suceda, han esclarecido que será posible reclamar el pago en forma de crédito cuando al inicio de 2021, a la hora de hacer la declaración anual de impuestos.
Camille Mackler, fundadora y directora ejecutiva de la Inmigrant Advocates Response Collaborative (I-ARC) anunció que el grupo se convirtió en una organización sin fines de lucro con sede en Albany para ayudar a los inmigrantes y refugiados del estado de Nueva York de manera gratuita.
ALBANY.- Después de que el presidente Donald Trump emitió la prohibición de viaje en 2017, cientos de abogados se apresuraron al aeropuerto John Kennedy para ayudar a los viajeros de siete países musulmanes mayoritarios que de repente fueron empujados a un área gris legal mientras intentaban ingresar a los Estados Unidos.
A través de ese esfuerzo, nació este año la Inmigrant Advocates Response Collaborative (I-ARC).
El colectivo consta de más de 80 proveedores de servicios legales de inmigración en todo el estado de Nueva York.
Aunque la colaboración existe desde hace años, Camille Mackler, fundadora y directora ejecutiva, anunció que el grupo se convirtió en una organización sin fines de lucro con sede en Albany para ayudar a los inmigrantes y refugiados de manera gratuita.
La organización sin fines de lucro funcionará como un instituto de capacitación en leyes y políticas que apoyará a los abogados de inmigración en todo el Estado y educará al público sobre el impacto de las leyes de inmigración en la vida real mediante el seguimiento de las tendencias, publicando libros blancos y trabajando con la prensa, entre otras iniciativas.
Mackler declaró que la decisión de fundar la organización sin fines de lucro en Albany para ayudar a todos los inmigrantes y refugiados del estado de Nueva York fue enviar un mensaje claro.
“Desde nuestra perspectiva, esta es Nueva York uniéndose para apoyar a las comunidades de inmigrantes de nuestro Estado. Pensamos que desde la capital del Estado, cerca de sus centros políticos y no en la ciudad de Nueva York, envía ese mensaje”, agregó Mackler.
Si bien las 80 organizaciones miembros son de todo el Estado, los grupos locales involucrados incluyen la Albany Law School Immigration Clinic, Prisoners Legal Services, The Legal Project, y el U.S. Committee for Refugees and Immigrants.
Desde 2017, la organización ha liderado capacitaciones e hizo gran parte de su trabajo de forma voluntaria.
El grupo ayudó a movilizar a cientos de voluntarios para proporcionar servicios legales a los solicitantes de asilo transferidos a la cárcel del condado de Albany en medio de la crisis de separación familiar.
El grupo también participó en exponer la decisión del gobierno de los Estados Unidos de rechazar casi 2 mil solicitudes presentadas a tiempo para renovar la Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA), agregó Mackler.
Mackler comentó que espera ver lo que la organización puede lograr como una organización sin fines de lucro. Ahora podrá recaudar fondos y contratar a un personal para que trabaje hacia sus objetivos.
El grupo se ha estado reuniendo con frecuencia a medida que surgen problemas relacionados con el COVID-19.
Han estado solucionando problemas para todo, desde cómo obtener fotos de pasaporte y cómo convencer a los tribunales para que extiendan los plazos.
“Vamos a trabajar muy duro para garantizar que las comunidades inmigrantes reciban apoyo durante este proceso COVID-19 y no salgan en una posición aún peor”, aseguró Mackler.
Para mayor información, pueden ingresar a la web www.immigrantarc.org, llamar al 518-888-4507 o enviar un correo electrónico a info@immigrantarc.org.
Exigiendo equipos de protección personal, cuidadoras domésticas hispanas reivindicaron ante las autoridades de Nueva York su trabajo “esencial” al cuidado de las personas vulnerables durante la pandemia de COVID-19.
NUEVA YORK (EFE).- Cuidadoras domésticas de origen latinoamericano reivindicaron esta semana ante las autoridades de Nueva York su trabajo “esencial” al cuidado de las personas vulnerables durante la pandemia de COVID-19 y se expresaron “enojadas” porque se ha olvidado su esfuerzo y reclamaron que se les suministren materiales de protección suficientes.
“Las trabajadoras se sienten insultadas: han trabajado durante lo peor de la pandemia, tenían que presentarse en los hogares o sus pacientes morirían, pero no se les trata como a los sanitarios” en cuanto a tests, protección ni condiciones, explicó a Efe, Sarah Ahn, una representante de “Ain’t I a Woman Campaign”, organización en la que se han agrupado y que convocó la protesta.
Con carteles en inglés, español y chino, una veintena de mujeres protestaron frente a la oficina del gobernador Andrew Cuomo en la Gran Manzana y entregaron una carta firmada por 700 empleadas domésticas de salud de 60 agencias del estado, en la que piden justicia para un sector compuesto en su mayoría por “mujeres inmigrantes de color” que han estado en “primera línea”.
“Tuve el virus durante mes y medio. Murió mi paciente y yo estuve muy grave. Las agencias no nos dan protección ni PPE (Equipos de Protección Personal). Somos esenciales, yo trabajo 24 horas y debo comprar los materiales con mi dinero”, dijo Yolanda, ecuatoriana, que consideró al gobernador “culpable” de la situación.
“Tenemos derecho a la misma protección que se da en los hospitales. Que no se les olvide: tratamos con amor a los pacientes, de algunos de ellos no están pendientes ni los familiares”, agregó en conversación telefónica con Efe, lamentándose de que su agencia le proporciona solo media caja de guantes y 10 mascarillas cada 15 días, y tiene que acudir a por ellos.
Las cuidadoras han reclamado incansablemente que el Gobierno de Nueva York “haga cumplir la ley” que ordena a las agencias proveer PPE en cantidades suficientes a sus trabajadores y denunciaron que “nadie las está suministrando y se han repartido muy pocas” a cada persona, por lo que están gastando sus propios ingresos en protegerse y sienten “miedo”.
Otra cuidadora, Brígida, dominicana, agregó que tiene que tomar dos autobuses “antihigiénicos” cada día en El Bronx para acudir a su puesto de trabajo en dos hogares, uno por la mañana y otro por la tarde, lo que suma riesgos al hecho de la falta de PPE en su puesto: “Regreso a casa y en la sala me lo quito todo, porque también tengo que proteger a mi familia”, comentó.
“Baño a mis pacientes, necesito protección. El sueldo no me da para comprarlos, lo necesito para cosas personales”, añadió esta empleada, que coincidió en expresar lo “enojadas” que se sienten al no ver escuchadas sus reclamaciones tras su esfuerzo en la ciudad que fue epicentro de la pandemia.
El comité de cuidadoras de “Ain’t I a Woman Campaign” pidió también al Gobierno de Cuomo que gestione vehículos para transportar a las empleadas en sus viajes al trabajo “hasta que mejore el servicio en el metro y otros transportes públicos, haciendo posible la distancia social” y el fin de los turnos de 24 horas, en los que denuncian que se pagan solo 13.
“Si sigue ignorando nuestras vidas y derechos, no podremos ir a trabajar por la falta de protección necesaria para nosotras mismas y nuestros pacientes, y la preocupación por la propagación del virus. Estamos forzadas a hacer esta elección por la salud y la seguridad de nosotras mismas y nuestros pacientes”, recriminaron a Cuomo en su misiva.
El medio musical se encuentra de luto, pues se dio a conocer el fallecimiento de Pascual Suárez, uno de los integrantes del grupo ‘Cañaveral’, de Humberto Pabón Olivares.
En el perfil del grupo se publicó la triste noticia: “Nos unimos a la pena que embarga a la familia Suárez, por el reciente fallecimiento de nuestro querido amigo Pascual Suárez, integrante del Grupo Cañaveral. Tus amigos y yo te recordaremos siempre con mucho amor. Nuestro más sentido pésame y nuestras oraciones deseando una pronta resignación a toda la familia. Descansa en Paz”.
Así mismo, por este lamentable deceso, la agrupación musical anunció la cancelación de su show virtual ‘Bailando desde Casa’, programado para el próximo 21 de julio a las 21:00 horas, informando a quienes habían pagado por el evento, que próximamente se va a reprogramar y se les informará oportunamente el día y la hora de la cita.
El cardenal Timothy Dolan, arzobispo de Nueva York, informó que 20 escuelas católicas no volverán a abrir y otras tres escuelas se fusionarán debido a la baja inscripción en medio de la pandemia de COVID-19.
La decisión de cerrar las escuelas afectará a unos 2 mil 500 estudiantes y 350 empleados
NEW ROCHELLE.- La Arquidiócesis de Nueva York anunció que 20 escuelas católicas no volverán a abrir y otras tres escuelas se fusionarán debido a la baja inscripción en medio de la pandemia de COVID-19.
Las autoridades eclesiásticas indicaron que han visto una tasa significativamente baja de reinscripción para el otoño debido a las continuas preocupaciones de salud y el desempleo masivo que ha resultado en que las familias no puedan pagar la matrícula.
La cancelación de las masas también ha afectado la capacidad de la arquidiócesis para apoyar a las escuelas.
“Los niños son siempre las víctimas más inocentes de cualquier crisis, y esta pandemia de COVID-19 no es una excepción. Demasiados han perdido padres y abuelos por este virus insidioso, y ahora miles no volverán a ver a su amada escuela. He mantenido un ojo esperanzador en nuestras escuelas a lo largo de esta saga y mis oraciones están con todos los niños y sus familias que se verán afectados por esta triste noticia”, declaró el cardenal Timothy Dolan, arzobispo de Nueva York.
“Dada la devastación de esta pandemia, agradezco que más escuelas no hayan cumplido con este destino, y que las escuelas católicas cercanas estén listas para recibir a todos los niños”, agregó el Cardenal.
La decisión de cerrar las escuelas afectará a unos 2 mil 500 estudiantes y 350 empleados.
Entre las escuelas católicas que cerraran en Nueva York, se encuentran la Holy Family School de New Rochelle; la Our Lady of Perpetual Help School de Pelham Manor, la Saint Ann School y la Saint Paul School, ambas de Yonkers, la Saint Elizabeth Ann Seton School de Shrub Oak y la Saint Patrick School de Bedford, todas del condado de Westchester.
Los estudiantes afectados serán transferidos a las escuelas católicas cercanas.
Decenas de personas se reunieron afuera de la Office For People With Developmental Disabilities del Valle de Hudson para pedir cambios en los hogares grupales.
WHITE PLAINS.- Decenas de personas se reunieron afuera de la Office For People With Developmental Disabilities (OPWDD) del Valle de Hudson para pedir cambios en los hogares grupales.
Piden claridad en la regulación y que los residentes de los hogares grupales puedan ir a sus casas a visitar si tienen la capacidad física y médica.
Exigieron al gobernador Andrew Cuomo que abra las residencias después de casi cuatro meses de encierro que tiene acceso limitado a sus seres queridos, a causa de la pandemia del COVID-19.
Los manifestantes sostenían carteles que decían “OPWDD ¿Te has olvidado de nuestros seres queridos?” y “Los salones de manicura están abiertos, desbloquee también los hogares grupales” mientras buscaban atención para la difícil situación de las personas con discapacidades intelectuales y del desarrollo que permanecen restringidas a sus hogares grupales.
En este momento, las familias solo pueden tener visitas fuera de la residencia de sus seres queridos con máscaras.
“Ha sido emocional, a veces estoy despierto por la noche y no puedo dormir, me pregunto qué está haciendo mi familia, uno solo quiere estar con él. Quiero poder apoyarlo, pero n o puedo porque las visitas son muy limitadas”, declaró la coorganizadora de la protesta Susan Havko.
Las llamadas se extienden por toda Nueva York ya que las familias planean reunirse en el capitolio estatal el lunes 13 de julio.
El Estado no ha sido muy claro acerca de cuándo los residentes de los hogares grupales pueden irse a visitar a la familia, o cuándo pueden entrar los miembros de la familia.
Los hogares grupales, como los hogares de ancianos, fueron ordenados fuera del alcance de los visitantes a mediados de marzo.
Los programas de habilitación diurna que atienden a las personas con discapacidades intelectuales y del desarrollo también permanecen en pausa durante un período desconocido.
En una orden ejecutiva del 16 de junio, Cuomo dijo que los hogares grupales podrían permitir visitas limitadas con precaución.
El 6 de julio, el gobernador extendió la orden hasta al menos el 5 de agosto.
Según el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins, los Estados Unidos han registrado hasta ahora un total de 3 millones 109 mil contagios de COVID-19 y cerca de 132 mil fallecimientos.
Nueva York y Connecticut, se encuentran entre los estados con más fallecidos a causa del virus
Redacción EL SOL News
STAMFORD.- Estados Unidos, el país del mundo más afectado por la pandemia de la COVID-19, superó esta semana los 3 millones de casos confirmados de coronavirus, en medio de un repunte en varios estados como California, Arizona, Texas y Florida.
Según el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins, los Estados Unidos han registrado hasta ahora un total de 3 millones 109 mil contagios y cerca de 132 mil fallecimientos.
El primer caso reportado se produjo el 21 de enero. En 99 días, un millón de estadounidenses se contagiaron de coronavirus.
Tuvieron que pasar solo 43 días después de eso para llegar a los 2 millones de casos y solo 28 días después, Estados Unidos sobrepasó los 3 millones de casos de COVID-19, el 8 de julio pasado.
Nueva York es el estado más golpeado por la pandemia con 32 mil 243 fallecidos, una cifra solo por debajo de Brasil, el Reino Unido e Italia.
A Nueva York le sigue New Jersey con 15 mil muertos, Massachusetts con 8 mil 213, Illinois con 7 mil 273, Pensilvania con 6 mil 787, California con 6 mil 576, Michigan con 6 mil 251 y Connecticut con 4 mil 338.
En cuanto a contagios, California es el segundo estado solo por detrás de Nueva York con 284 mil 139 casos, seguido de Texas con 216 mil 26 y Florida con 213 mil 794.
El balance provisional de fallecidos a nivel nacional (134 mil 291) superó ya con creces la cifra más baja de las estimaciones iniciales de la Casa Blanca, que proyectó en el mejor de los casos entre 100 mil y 240 mil muertes a causa de la pandemia.
Por su parte, el Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, en cuyos modelos de predicción de la evolución de la pandemia se fija a menudo la Casa Blanca, calcula que Estados Unidos llegará al mes de octubre con unos 175 mil muertos a causa del COVID-19.
La Ciudad de Nueva York suma hasta ahora 222 mil 444 casos positivos y 22 mil 969 fallecidos.
Los condados del Estado de Nueva York más golpeados por la pandemia son Nassau (42 mil 122), Suffolk (41 mil 799) y Westchester (35 mil 153).
Los condados de Fairfield (16 mil 869), New Haven (12 mil 486) y Hartford (11 mil 835), siguen siendo los más afectados en Connecticut.
La feroz velocidad a la que se extiende el COVID-19 ha asombrado a los médicos.
En 35 estados, la tasa de casos nuevos sigue aumentando, amenazando con revertir el progreso realizado durante semanas de cierres dolorosos y órdenes de confinamiento en casa.
Hospitales sin capacidad de Unidad De Cuidados Intensivos
Los funcionarios federales de salud manifestaron que muchos estadounidenses cayeron en una falsa sensación de seguridad cuando los estados comenzaron a reabrir su economía, abandonando las medidas de seguridad como el distanciamiento social y el uso de mascarillas.
Si bien la tasa de mortalidad generalmente ha disminuido en las últimas semanas, “es una narrativa falsa sentirse cómodo con una tasa de mortalidad más baja”, declaró el doctor Anthony Fauci, director del National Institute of Allergy and Infectious Diseases de los Estados Unidos.
Las muertes pueden retrasarse dos, tres, cuatro y cinco semanas después de que se reportan nuevos casos, comentó la doctora Rochelle Walensky, jefa de Enfermedades Infecciosas en el Hospital General de Massachusetts.
La Casa Blanca ha sugerido que la tasa de mortalidad decreciente es una señal de que el COVID-19 está bajo control, pero otras métricas continúan aumentando.
Estados Unidos estableció un nuevo récord para la mayor cantidad de casos reportados en un solo día: 60 mil 21 nuevos casos, el martes pasado.
En Florida, 56 hospitales no tienen capacidad en sus unidades de cuidados intensivos.
En Arizona, el Estado ha establecido nuevos récords de recuentos diarios de muertes aproximadamente una vez a la semana, incluido el martes, el mismo día en que el Estado informó el número más bajo de camas disponibles en las Unidades de Cuidados Intensivos.
“Necesitamos profesionales médicos, necesitamos kits de prueba, necesitamos suministros de inmediato. Nuestro hospital ya está en una situación desesperada, y nos dicen en las próximas dos semanas que llegará a un nivel insoportable de crisis”, declaró la alcaldesa de Phoenix, Kate Gallego.
Estados obligan a usar mascarillas en lugares públicos
El gobernador de Nueva Jersey, Phil Murphy, informó esta semana que firmará una orden ejecutiva para hacer obligatorio el uso de mascarillas en lugares públicos donde el distanciamiento social no sea posible.
De acuerdo con Murphy, se eximirán de esta medida las personas que se encuentren comiendo o bebiendo en un restaurante a puertas abiertas, aquellos que en vez de mascarilla utilizan protectores faciales, y los menores de 2 años.
En Nueva, el gobernador Andrew Cuomo no descarta firmar una orden similar si los casos vuelven a aumentar.
En Atlanta, la alcaldesa Keisha Lance Bottoms podría tambien una orden similar para obligar la cobertura facial en las calles de la ciudad, pese a que Georgia no es uno de los estados que obligue a hacerlo.
Según el informe, son al menos 35 los estados que han decretado algún tipo de orden.
Algunos como Connecticut, Hawaii, Maryland y Nueva York tomaron la medida en abril, en medio de la pandemia. Esos estados en la actualidad celebran una drástica caída de los casos de contagio, pero siempre se mantienen en alerta por si se reporta un aumento en los casos.
Otros, como Texas, obligaron a sus ciudadanos a usar mascarilla los primeros días de julio.
En cambio en Florida, Arizona o Carolina del Sur, los que se han visto más afectados con el repunte de los casos, la medida no es obligatoria.
EEUU pagará mil 600 millones de dólares para una vacuna contra COVID-19
Estados Unidos anunció que pagará mil 600 millones de dólares a la empresa de biotecnología Novavax para financiar su proyecto de vacuna contra el COVID-19, garantizando que en caso de éxito el país tenga prioridad en el acceso a 100 millones de dosis.
El gobierno del presidente, Donald Trump, lanzó la operación “Warp Speed” (velocidad superior a la de la luz) para intentar producir 300 millones de dosis de vacunas de aquí a enero de 2021 para que los estadounidenses tengan la vacuna primero.
A diferencia de Europa y otros países, Estados Unidos apuesta en solitario y no participa en las recaudaciones de fondos internacionales.
El gobierno estadounidense ha invertido miles de millones de dólares en estos proyectos para financiar las pruebas clínicas y, en paralelo, dar fondos para las plantas de fabricación de las vacunas a gran escala.
Además, de aquí a septiembre adquirirá un 92 por ciento de las producción del antiviral Remdesivir, el único compuesto que ha mostrado una relativa eficacia para el síndrome respiratorio provocado por el coronavirus.
“La operación ‘Warp Speed’ creó una cartera de vacunas para aumentar las posibilidades de tener al menos una vacuna segura y eficaz para finales de año”, comentó Alex Azar, secretario de Salud.
El gobierno estadounidense también invirtió 2 mil millones en varios proyectos para crear una vacuna de Johnson & Johnson, Moderna y AstraZeneca.