NEW HAVEN.- El gobernador Ned Lamont y la comisionada de Educación, Charlene Russell-Tucker, recordaron a las familias del Estado que durante las vacaciones de verano continúan disponibles comidas gratuitas para todos los niños y adolescentes de hasta 18 años.
El programa busca garantizar que los estudiantes sigan teniendo acceso a alimentos nutritivos mientras las escuelas permanecen cerradas.
Las autoridades explicaron que cualquier menor de 18 años puede recibir desayuno, almuerzo o ambos en los sitios participantes sin necesidad de presentar una solicitud, comprobante de ingresos o identificación.
El programa está financiado por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) y se ofrece en comunidades de todo Connecticut.
Los puntos de distribución funcionan en escuelas, parques, bibliotecas, piscinas, campamentos, universidades, centros comunitarios y organizaciones sin fines de lucro.
Debido a que los horarios y ubicaciones pueden variar durante el verano, las familias deben verificar la información antes de acudir al sitio seleccionado.
El gobernador Lamont destacó que una alimentación saludable es fundamental para el bienestar y el desarrollo de los niños, por lo que animó a las familias a aprovechar este recurso gratuito disponible durante toda la temporada estival.
Por su parte, la comisionada Russell-Tucker señaló que una buena nutrición ayuda a que los estudiantes regresen a clases preparados para aprender y agradeció el trabajo de las escuelas y organizaciones que hacen posible el programa.
Para encontrar el centro de comidas más cercano, las familias pueden utilizar el buscador nacional de sitios del programa Summer Meals del USDA o comunicarse con el servicio 2-1-1 de Connecticut, donde recibirán información actualizada sobre las ubicaciones y los horarios de servicio.
Este programa complementa otras iniciativas estatales de apoyo alimentario, como el Summer EBT, mediante el cual cientos de miles de niños elegibles en Connecticut reciben ayuda económica para la compra de alimentos durante las vacaciones escolares.
Con estas medidas, el estado busca reducir la inseguridad alimentaria infantil y asegurar que ningún estudiante pase hambre mientras no hay clases.
