NUEVA YORK.- Un informe reciente divulgado por el diario Gothamist indica que agentes del U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE) ingresaron al menos en cinco ocasiones entre enero y mayo de este año a albergues municipales en Nueva York sin contar con órdenes judiciales, según registros de incidentes de los refugios.
En varios casos se permitió el acceso a los agentes federales sin que estos presentaran un mandato de un juez que autorizara su entrada.
En algunos de estos incidentes, los empleados de los albergues facilitaron voluntariamente el acceso de los agentes a áreas privadas dentro de los refugios o incluso proporcionaron información sobre antiguos residentes sin verificar si los oficiales tenían una orden judicial válida.
Estas acciones habrían violado la normativa local que declara a Nueva York como “ciudad santuario”, cuyo objetivo es proteger a inmigrantes frente a acciones federales sin las debidas garantías.
En otros dos casos documentados por los informes, los agentes del ICE evadieron al personal de recepción y entraron directamente a espacios privados de los refugios sin presentar ninguna orden de un juez.
Esto ha generado preocupaciones serias entre defensores de los derechos civiles, que consideran que tales prácticas podrían contravenir tanto la ley estatal como la Constitución en cuanto a la protección contra registros y entradas irrazonables.
La ley de santuario de Nueva York prohíbe explícitamente que los empleados municipales autoricen a las autoridades federales a acceder a áreas privadas de las propiedades de la ciudad sin un mandato judicial, excepto bajo circunstancias excepcionales.
Según los informes, no quedó claro que esas excepciones hubieran sido cumplidas, lo que ha avivado el debate sobre posibles fallos en la aplicación de las políticas locales.
Las entradas sin orden judicial se produjeron en medio de un aumento de la actividad de ICE en albergues y otros lugares de la ciudad, en un contexto donde la agencia ha intensificado su presencia en Nueva York.
En algunos casos, los agentes habrían estado armados y con equipo táctico, arrestando a personas, lo que amplifica la preocupación entre organizaciones que defienden los derechos de inmigrantes y personas sin vivienda.
Líderes comunitarios y activistas han criticado estas prácticas, afirmando que ningún neoyorquino debe ser “aterrorizado” por agentes federales al acceder a servicios esenciales de la ciudad.
En respuesta, algunos grupos han pedido reformas legales y mayor capacitación para el personal municipal para asegurar que las leyes de santuario se respeten y que los derechos de los inmigrantes y residentes de los albergues no sean vulnerados.
