STAMFORD.- Mientras la variante ómicron, altamente contagiosa, sigue aumentando los casos de COVID-19 y las hospitalizaciones, y es probable que las cifras empeoren antes de que mejoren, expertos de la salud afirmaron que es fundamental que las personas continúen con las medidas preventivas de seguridad para evitar las infecciones.
El doctor Robert Wachter, presidente del Departamento de Medicina de la Universidad de California en San Francisco, declaró a CNN que “no me trago la idea de que todos vamos a contraer ómicron y, por lo tanto, hay que dejar de intentarlo. Creo que eso es un error. Las medidas preventivas siguen siendo clave”.
“Es probable que el próximo mes sea horrible, pero esto no significa que todo el mundo deba asumir que va a contraer el virus”, indicó el experto, señalando el patrón de infecciones de ómicron en el Reino Unido y Sudáfrica”, advirtió el experto.
Agregó que “en un mes o seis semanas u ocho semanas, es difícil saber lo que vamos a vivir, si seguimos el patrón que siguió Sudáfrica, si seguimos lo que Londres parece mostrarnos podemos salir adelante y protegernos mejor, ya que en esas zonas están empezando a bajar los casos”, dijo Wachter.
Muertes por covid-19 que se prevén para las siguientes semanas
Un pronóstico conjunto de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), publicado el miércoles pasado, predice que más de 84 mil personas podrían morir de COVID-19 en las próximas cuatro semanas, y advirtió que “las previsiones actuales pueden no tener en cuenta completamente la aparición y la rápida propagación de la variante ómicron o los cambios en los informes durante las vacaciones”.
El pronóstico puede significar un promedio de 3 mil 526 muertes por COVID-19 diarias, frente a un promedio actual de mil 251 cada día, según datos de la Universidad Johns Hopkins (JHU).
Hasta la fecha, al menos 832 mil 148 personas han muerto por COVID-19 y unos 57.8 millones se han infectado en los Estados Unidos, según la base de datos de la JHU.
Escasez de personal
Los centros de salud se esfuerzan por hacer frente a la escasez de personal, ya que las hospitalizaciones por COVID-19 están aumentando tanto en adultos como en niños.
En el área metropolitana de Kansas City, los hospitales posponen algunas cirugías debido a que los trabajadores están enfermos de COVID-19, según expresaron más de una docena de médicos en una reunión el miércoles pasado.
Según el doctor Steven Stites, director médico del Sistema de Salud de la Universidad de Kansas, “esta es, sin duda, la oleada más dura a la que se ha enfrentado la comunidad médica desde que comenzó la pandemia en 2020”.
Los trabajadores de primera línea de otros sectores, como la educación, el comercio minorista y los servicios de alimentación, también se enfrentan a un mayor riesgo de exposición, con trabajadores enfermos de COVID-19 que necesitan tiempo para recuperarse.
En Massachusetts, altos directivos de las escuelas públicas de Boston acudieron el miércoles pasado a las aulas para ayudar a suplir a los cientos de profesores que están de baja.
“Algunas de nuestras escuelas están experimentando más de una cuarta parte del personal ausente debido a las pruebas positivas de COVID u otros problemas”, declaró la alcaldesa de Boston, Michelle Wu.
En Chicago, unos 340 mil estudiantes perderán un segundo día de clase este jueves debido a un desacuerdo entre la administración y el sindicato de profesores sobre el aprendizaje en persona.
Lo mejor para protegernos
La mejor manera de mantener la seguridad en los lugares de trabajo es fomentar el uso de mascarillas y la vacunación, afirmó Arthur Caplan, director de ética médica de la Facultad de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York.
La seguridad de los demás también es fundamental y está bien documentada en nuestra sociedad, comentó Caplan a CNN.
“Restringimos el consumo de tabaco de segunda mano, por así decirlo, en los espacios públicos debido al humo de segunda mano. Puedes perder la capacidad de dirigirte si incurres en conductas de riesgo. Así que no vivimos en una sociedad que solo dice ‘la libertad significa que puedo hacer lo que quiero’ o ‘la libertad significa que puedo elegir sin ninguna rendición de cuentas o responsabilidad’. Cuando haces daño a los demás, a nuestras madres, pones en peligro a otros, tienes que asumir alguna responsabilidad”, señaló Caplan.
Aprueban refuerzos para niños a partir de 12 años
El acceso a las vacunas de refuerzo se amplió a más niños, ya que los CDC actualizaron el miércoles pasado sus recomendaciones sobre la vacuna de refuerzo COVID-19 de Pfizer-Biontech para incluir a niños a partir de los 12 años, al menos cinco meses después de que finalizaran la serie de vacunas primarias.
La decisión se produce después de que la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) ampliara la autorización de uso de emergencia de la vacuna de refuerzo.
“Es fundamental que protejamos a nuestros niños y adolescentes de la infección por COVID-19 y de las complicaciones de la enfermedad grave”, expresó la doctora Rochelle Walensky, directora de los CDC.
Más de 72 millones de personas están totalmente vacunadas y cuentan con refuerzo contra el COVID-19 en los Estados Unidos, según datos de los CDC.
Eso es menos de la mitad de los casi 180 millones de personas que son elegibles para recibir su vacuna de refuerzo y alrededor de una quinta parte de la población total de Estados Unidos.
Según los últimos datos de los CDC, al menos 67.5 millones de personas de 5 años o más no han recibido la primera dosis de la vacuna.
En la actualidad no hay ninguna vacuna autorizada en los Estados Unidos para los niños menores de 5 años, pero los estudios en curso pueden producir datos para su análisis en la primera mitad de 2022, comentó el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), el doctor Anthony Fauci.
Las pruebas rápidas pueden retrasarse en la detección, según el estudio.
Un nuevo estudio preliminar en el que participó un pequeño grupo de pacientes, publicado, descubrió que las personas infectadas con la variante ómicron pueden tardar varios días en dar positivo a COVID-19 con una prueba rápida de antígenos después de haber dado positivo con una prueba de PCR, lo que hace temer por la fiabilidad de las pruebas rápidas para detectar los casos de COVID-19 con ómicron cuando las infecciones son todavía tempranas.
Los investigadores descubrieron que, en el día de la prueba PCR y en el día inmediatamente posterior a un resultado positivo, las pruebas rápidas de antígeno fueron todas negativas, a pesar de que 28 de las 30 personas del estudio tenían suficiente virus en su cuerpo como para transmitirlo a otros.
Según el estudio, el tiempo que transcurrió desde el primer resultado positivo de la PCR hasta el primer resultado positivo de la prueba de antígeno rápido fue de 3 días.
