HARTFORD.- Lora Rae Anderson, directora de comunicaciones del director de operaciones estatal Josh Geballe, quien también es el comisionado del Departamento de Servicios Administrativos (DAS), reaccionó a lo que se prevé será una gran ola de jubilaciones en todo el gobierno del estado de Connecticut el próximo año.
El 72 por ciento de los más de 8 mil empleados estatales de la rama ejecutiva elegibles para jubilarse en 2022 lo están considerando seriamente, según el informe de un consultor encargado por la administración del gobernador Ned Lamont.
Más empleados de lo habitual son elegibles para la jubilación porque la edad promedio de la fuerza laboral del Estado está aumentando.
Además, una fórmula para calcular los beneficios de pensión y salud de los jubilados será diferente después del 30 de junio, creando un posible incentivo para algunos empleados.
“Estas jubilaciones causan un riesgo para la calidad y disponibilidad de los servicios, sin duda”, expresó Mohamad Alkadry, jefe del Departamento de Políticas Públicas de la Universidad de Connecticut (UConn), dirigiéndose recientemente a los miembros de un grupo de trabajo legislativo encargado de presentar recomendaciones para abordar lo que se ha descrito como un potencial “tsunami” de jubilaciones.
“Pero también existe la oportunidad de abordar las disparidades en la representación y la injusticia pasada en términos de representación”, comentó Alkadry.
Las mujeres continúan estando infrarrepresentadas en ciertas agencias y divisiones como los servicios de policía, operaciones de carreteras, ingeniería y construcción, y una prisión incluida en otro informe elaborado por UConn y la Oficina del Contralor del Estado.
El análisis se basa en datos extraídos en marzo de 2021 de casi 28 mil 360 empleados estatales a tiempo completo que trabajan en agencias de la rama ejecutiva.
El mismo informe encontró que el número de mujeres afroamericanas e hispanas-latinas recién contratadas para trabajos en agencias estatales dominadas por hombres está muy por debajo de su representación en la población general de Connecticut.
Por ejemplo, entre el 30 de marzo de 2020 y el 30 de marzo de 2021, el 3.7 por ciento de las nuevas contrataciones fueron mujeres afroamericanas, mientras que representan alrededor del 5 por ciento de la población.
Las mujeres hispanas latinas representaron el 2.8 por ciento de las nuevas contrataciones, a pesar de comprender el 7 por ciento de la población.
Si bien el número total de empleados blancos en las agencias de la rama ejecutiva en su conjunto sigue superando el porcentaje de residentes blancos que viven en Connecticut, una brecha que ha disminuido con las nuevas contrataciones, el número total de empleados estatales hispanos-latinos es el grupo menos representado.
La brecha ha empeorado con las nuevas contrataciones, según el informe.
La población hispano-latina del Estado aumentó en 144 mil 206 personas entre 2010 y 2020 (crecimiento de la población de 13.4% a 17.3%), mientras que la población blanca disminuyó en 377 mil 282 según los datos del censo de los Estados Unidos.
El grupo comprende más de 623 mil personas de casi 3.6 millones de población total en el Estado.
Anderson dijo que el personal de reclutamiento del estado de Connecticut ya ha estado pensando críticamente sobre las formas de llegar a poblaciones más diversas para cubrir la gran cantidad de puestos vacantes anticipados, como compartir información sobre oportunidades laborales a través de nuevos medios, incluidos los impresos y digitales.
Dijo que el público “en todas las comunidades” puede esperar ver más información sobre las vacantes de empleo estatales en los próximos meses.
Está previsto que un grupo de trabajo legislativo presente recomendaciones a la Asamblea General en febrero.
