WASHINGTON DC.- El gobierno de los Estados Unidos, a través de U.S. Citizenship and Immigration Services (USCIS) y Department of Homeland Security (DHS), anunció que a partir de la primera semana de noviembre de 2025 se abrirá el proceso oficial para solicitar la renovación del parole humanitario (humanitarian parole) para cierto grupo de personas que ya se encuentran en el país.
La renovación del parole humanitario aplica para quienes previamente ingresaron al país bajo circunstancias de emergencia humanitaria o de interés público significativo, y cuyo permiso temporal está por vencer. Según la guía publicada, estos individuos podrán presentar el formulario I‑131, “Application for Travel Document”, con la opción de “re‑parole”.
Entre los calificados para esta extensión figuran, por ejemplo, personas admitidas mediante programas de emergencia nacional como los ciudadanos de Ucrania o Afganistán, participantes del programa de reunificación familiar o menores centroamericanos bajo medidas especiales de protección.
Sin embargo, la extensión no significa que el parole se convierta en un estatus permanente, ni que automáticamente da derecho a residencia. El parole humanitario es una concesión discrecional bajo la sección 212(d)(5) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, y sigue siendo revocable si cambian las circunstancias que motivaron su concesión.
¿Qué cambia desde noviembre de 2025? En primer lugar, los solicitantes podrán pedir formalmente la renovación, cuando antes muchos programas de parole no ofrecían un camino claro de “re‑parole”. En segundo lugar, hay un nuevo arancel de US$1,000 que se aplica a la adjudicación del parole o re‑parole para ciertos casos, según norma de octubre de 2025.
También cambia que la aprobación de la renovación estará ligada a la demostración de que persisten las razones de emergencia humanitaria o interés público que justificaron el permiso inicial (por ejemplo, peligro en el país de origen, riesgos de salud, reunificación familiar) y se deberán incluir evidencias actualizadas.
Los solicitantes deben presentar el formulario I‑131 antes de que expire su periodo actual de parole, acompañado de documentos que respalden la necesidad de extensión (por ejemplo, informes médicos, cartas de organizaciones humanitarias, pruebas de riesgo) y, en algunos casos, una Declaración de Apoyo (I‑134) o solicitud de exención de tarifa (I‑912) si hay dificultades económicas.
Pese a la apertura de este proceso, también existen limitaciones importantes: no todos los antiguos programas de parole permiten renovación, el DHS ha enviado comunicaciones de terminación para ciertos grupos, y la admisión de nuevos solicitantes a programas específicos permanece suspendida en algunos casos. Por ello, muchos beneficiarios deben consultar con un abogado de inmigración sobre su situación particular.
