BRIDGEPORT.- Aproximadamente 19 meses después de la pandemia, la empresa Merck ha pedido a la Food and Drug Administration (FDA) que apruebe un medicamento antiviral que, según la compañía, puede ayudar a prevenir enfermedades graves por COVID-19 en personas con alto riesgo.
Se demostró que el medicamento, conocido como molnupiravir, reduce el riesgo de hospitalización y muerte en un 50 por ciento, según el análisis intermedio de Merck de su ensayo de fase 3.
“Los beneficios de esta pastilla realmente me impresionan, en contraste con lo que es nuestro estándar de atención. Lo bueno es que es un medicamento oral. Cuando pensamos en nuestros tratamientos de COVID-19 actuales, estos requieren la admisión a un hospital o un centro de infusión, pero este medicamento tiene el potencial de ser tomado en casa”, expresó Scott Roberts, director médico asociado para la prevención de infecciones en Yale New Haven Health.
La solicitud de autorización de emergencia se produce al final de una nueva ola de infecciones por COVID-19 provocadas por la variante Delta, altamente infecciosa.
En Connecticut, los investigadores descubrieron que la variante Delta causó casi todos los casos secuenciados genéticamente y provocó un aumento en las nuevas infecciones y hospitalizaciones a finales del verano.
Sin embargo, los casos y las hospitalizaciones han ido disminuyendo en las últimas semanas.
“El impacto extraordinario de esta pandemia exige que nos movamos con una urgencia sin precedentes, y eso es lo que nuestros equipos han hecho al enviar esta solicitud de molnupiravir a la FDA dentro de los 10 días posteriores a la recepción de los datos”, manifestó Robert Davis, director ejecutivo y presidente de Merck.
Roberts dijo que los datos sobre el medicamento eran limitados, pero dijo que la información que Merck ha dado a conocer le alienta.
“Todo esto me hace realmente optimista, estoy muy emocionado de ver la publicación de datos completa de Merck”, declaró Roberts.
Con el virus aun circulando, la doctora Asha Shah, directora de enfermedades infecciosas de Stamford Health, dijo que el molnupiravir podría ser un “cambio de juego” a beneficio de las personas.
“Es refrescante ver esto porque se está abordando la pandemia desde un ángulo diferente. Las vacunas son para la prevención, pero este medicamento es para el tratamiento del virus y tratamiento ambulatorio”, dijo Shah.
La solicitud de Merck para el uso de emergencia de su medicamento antiviral contra el COVID-19 se produce en medio de un impulso continuo para aumentar las tasas de vacunación a nivel local y en todo el país.
En Connecticut, casi el 80 por ciento de todos los residentes elegibles han sido completamente vacunados, un número que ha aumentado modestamente en el otoño.
Junto con el esfuerzo por aumentar las tasas, los proveedores de las vacunas del Estado se encuentran en las primeras etapas de la administración de vacunas de refuerzo para las personas elegibles, incluidas las que trabajan y viven en entornos de alto riesgo, que ya han terminado su ciclo de dos inyecciones de Pfizer & BioNTech.
Se desconoce cuándo la FDA revisaría los datos del molnupiravir.
Se espera que el regulador federal esta semana considerare los datos de Moderna y Johnson & Johnson relacionados con las vacunas de refuerzo asociadas para las vacunas de la compañía.
A pesar de no haber prometido que recibirá la aprobación federal, Merck dijo que ha estado fabricando millones de dosis del fármaco en previsión de que la empresa obtenga la autorización necesaria.
Merck, al anunciar que había hecho la solicitud a los reguladores, indicó que tiene 1.7 millones de cursos de la droga listos para entregar al gobierno de los Estados Unidos.
Roberts dijo que parece que el medicamento se ofrecería como un curso de cinco días de dos píldoras al día.
“Creo que es realmente bueno tener una herramienta adicional para ayudar a quienes son diagnosticados con COVID-19 a obtener mejores resultados”, finalizó Roberts.
