Redacción EL SOL News
STAMFORD.- La vacuna contra el COVID-19 ha comenzado a ser aplicada en Connecticut y Nueva York.
Los trabajadores de la salud, además del personal y residentes de los hogares de ancianos son los que por el momento tienen la prioridad para recibir la vacuna contra el coronavirus.
EL SOL News consultó a varias personas de Connecticut y el condado de Westchester, sobre si estaría dispuesto o no a ponerse la vacuna cuando esté disponible y por qué.
La mayoría respondió que sí están dispuestos a ponerse la vacuna, pero prefieren esperar hasta asegurarse de que sea 100 por ciento efectiva y no cause efectos secundarios.
María Gómez de Stamford, originaria de México, manifestó que por ahora prefiere esperar para ponerse la vacuna, ya que las personas que están más en riesgo son los trabajadores de la salud que están en primera línea atendiendo a los pacientes que padecen de COVID-19.
“Ellos son héroes sin capa, arriesgan la vida por cuidar de los demás. Dios los bendiga siempre. Ellos deben seguir manteniendo la prioridad, también los adultos mayores que están en los hogares de ancianos y sus cuidadores. Nosotros, el resto de la población podemos esperar”.
Por su parte, Jorge Gutierrez de Port Chester, originario de Perú, comentó que las próximas fases de la vacuna contra el COVID-19 deben ser más tempranas que lo planificado, debido a que en la época de frío los casos tienden a aumentar y la propagación podría salirse de control.
Expresó que está dispuesto a ponerse la vacuna cuando esté disponible para el resto de la población, al considerar que padece de una enfermedad crónica y el infectarse podría afectar seriamente su salud.
Marisela Perdomo de Bridgeport, originaría de Guatemala, declaró a este semanario que sí se pondría la vacuna aunque no negó sentir algo de temor, ya que en el Reino Unido dos personas al recibir la inmunización les causó alergias y no se descartan otros efectos secundarios.
Manuel Tellez de New Rochelle, originario de Colombia, respondiò que por ahora no está seguro de ponerse la vacuna contra el COVID-19, ya que no ha escuchado que las inmunizaciones aprobadas por las autoridades federales sean cien por ciento efectivas y que en vez de proteger a las personas del virus, puedan causar efectos secundarios que requieran otros tratamientos médicos y desencadenarse otra crisis de salud.
Jennifer Madrid de Norwalk, originaria de Honduras, comentó a EL SOL News que “antes de decidir si me la pongo o no, me gustaría que le dieran seguimiento a una parte bien esencial y es qué reacciones provoca la vacuna, así uno sabrá claramente si es segura o no, porque de verdad da miedo que la reacción vaya estar fuerte y ya se ponga uno muy mal con eso. Si las autoridades nos proporcionan la información precisa, uno estará claro si ponersela o mejor no. Es lo único que pido, que den datos verídicos de cómo están las personas que ya se vacunaron”.
Berenice Sauceda de White Plains, originaria de Venezuela, comentó que le tiene confianza a la vacuna y está dispuesta a ponersela tan pronto cuando esté lista, pero teme que con la llegada de las inmunizaciones la gente pueda confiarse y dejar de cumplir con las pautas de salud dictadas por las autoridades.
“Yo sí me la pondría, el virus es real y las personas que se infectan les cuesta recuperarse. Yo pido a la gente que use siempre las máscaras, que cumplan con el distanciamiento social y
que se pongan desinfectante para manos. La llegada de la vacuna no debe ser motivo para confiarnos, el virus sigue ahí y todos sabemos que es mortal”.
Por último, Gerardo Monterroso de New Haven, originario de Ecuador, señaló que la vacuna contra el COVID-19 no es suficiente para vencer el virus.
Aunque manifestó que está dispuesto a ponersela para protegerse, apuntó que vencer el virus dependerá del comportamiento de la gente.
“De nada sirve la vacuna si la gente desobedece las pautas de salud, El virus con la vacuna puede volverse más fuerte, por lo que la gente debe ser consciente que debe cumplir con lo establecido por las autoridades de salud”, finalizó Monterroso.
