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Cake4Kids hornea pasteles de cumpleaños para niños necesitados de CT

WETHERSFIELD.- Cuando una persona piensa en su cumpleaños cuando era niño recuerda estar rodeado de familiares, amigos, regalos y, por supuesto, el pastel de cumpleaños.

Ahora, imagine no poder apagar sus velas y pedir ese deseo especial de cumpleaños.

Desafortunadamente, esa es la realidad para muchos niños en Connecticut.

Es por eso que una mujer de Wethersfield se ha propuesto la misión de asegurarse de que los niños necesitados reciban un pastel de cumpleaños extra especial.

Jaclyn Dougan ayudó a traer la organización Cake4Kids a Connecticut.

La organización nacional, que se fundó en California en 2010, hornea y reparte golosinas de cumpleaños a los niños desatendidos en su día especial. “Simplemente les muestra que alguien está pensando en ellos”, declaró Dougan. “Pueden solicitar cualquier tipo de pastel que quieran”, agregó.

Los pasteles incluso se entregan a los hogares grupales, refugios de violencia doméstica y refugios para personas sin hogar.

En noviembre de 2020, Cake4Kids se dirigió a Connecticut y se implementó en Hartford.

Dougan ahora encabeza la oficina en el Estado.

“Definitivamente es muy gratificante. Solo es un recordatorio de que a veces son las cosas simples de la vida las que damos por sentado”, comentó.

Ella y sus compañeros voluntarios hornean en sus propias cocinas y personalizan cada pastel con mucho amor.

“Solo queremos asegurarnos de que el niño reciba un pastel que sea individual para él en su día especial. Mi deseo para ellos es que podamos expandirnos por todo Connecticut y servir a todos esos niños”, precisó Dougan.

Para solicitar un pastel gratuito, obtener mayor información o hacer una donación pueden ingresar a la web https://www.cake4kids.org/our-chapters-connecticut.

Personas de 65 a 74 años serán incluidas en nuevo proceso de vacunación contra el COVID-19

BRIDGEPORT.- Después de que se culpó a la “confusión” de que algunos maestros de Connecticut recibieran la vacuna contra el COVID-19 demasiado pronto, el gobernador Ned Lamont trajo algo de claridad al proceso, el martes pasado.

La oficina del Gobernador lanzó un nuevo enfoque escalonado para dividir el grupo de vacunación de la Fase 1B, que incluye a 1.4 millones de residentes de Connecticut.

La Fase 1B comenzó oficialmente, el lunes pasado, con la vacunación de los residentes de 75 años o más que no viven en los hogares de ancianos.

Las personas de Connecticut entre las edades de 65 y 74 años serán el próximo grupo en ser vacunado, lo que probablemente comenzará a principios de febrero, según un cronograma amplio compartido por la oficina del Gobernador.

“Ese grupo será seguido por los trabajadores esenciales de primera línea e individuos con afecciones médicas subyacentes que tienen un mayor riesgo de enfermedad grave”, indicó el Gobernador.

Lamont dijo que esos residentes probablemente comenzarán a recibir la vacuna alrededor del 1 de marzo.

Dijo que el cronograma podría cambiar si el Estado recibe más dosis de la vacuna, incluso si se aprueba una desarrollada por Johnson & Johnson.

“Las personas de 65 años o más son el 18 por ciento de la población, pero todavía representan el 88 por ciento de las muertes. Así que se puede entender por qué esta será una prioridad realmente importante para nosotros”, señaló Lamont durante su reunion informativa, el martes pasado.

La vacuna debería estar disponible para los trabajadores esenciales restantes, conocida como Fase 1C, en algún momento de mayo. La vacuna podría estar disponible para la población en general en algún momento de junio, según el cronograma del Gobernador.

El próximo lanzamiento de la vacuna a un segmento ligeramente más joven de la población también pretende abordar cómo el virus ha afectado a las comunidades de color de manera desproporcionada.

“Los afroamericanos tienen muchas más probabilidades de sufrir la muerte en el grupo de 70 a 79 años, en relación a una persona blanca no hispano”, comentó Lamont.

“Y los hispanos tienen aún más probabilidades de sufrir muertes en ese grupo de edad más joven, por lo que esa es otra razón por la que nos enfocamos en las personas de 65 años o más”, precisó el funcionario.

Deidre Gifford, comisionada interina del Departamento de Salud Pública, dijo que el Estado también utilizará los datos rastreados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) para determinar dónde ubicar las clínicas de vacunación para garantizar que las vacunas lleguen a las comunidades vulnerables.

El Gobernador continuó pidiendo paciencia y dijo que cree que la administración entrante del presidente Joe Biden “pondrá el pie en el acelerador” para acelerar los esfuerzos de vacunación a nivel federal, incluido el uso de la Ley de Producción de Defensa.

El martes pasado, Connecticut informó 2 mil 94 nuevos casos de COVID-19 de 37 mil 33 pruebas para una tasa diaria de positividad del 5.65 por ciento.

El Estado informó que 27 personas han sido hospitalizadas desde el lunes pasado, aumentando el total estatal a mil 141.

Una docena de muertes más elevó el número de muertos en todo el estado a 6 mil 682.

Hasta el martes pasado, se habían administrado 220 mil 820 dosis de vacunas en Connecticut, incluidas 24 mil 67 personas que recibieron su segunda y última dosis, según la oficina del Gobernador.

El anuncio del cronograma de vacunas de Lamont se produjo cuando el presidente de la Asociación de Educación de Connecticut dijo que la “confusión” sobre dónde se prioriza a los maestros durante el proceso llevó a que varios educadores se vacunen demasiado pronto.

En un memorando conjunto enviado el domingo pasado, el Departamento de Salud Pública y el Departamento de Educación del Estado dijeron que algunos distritos escolares registraron “prematuramente” su lista completa de empleados en el Vaccine Administration Management System (VAMS).

Una vez que los usuarios se cargan en el portal web, en https://dphsubmissions.ct.gov/EmployerEnrollment, reciben un mensaje de los CDC que les permite usar el VAMS para buscar y programar una cita para la vacuna.

Gobernador continúa presionando para legalizar marihuana recreativa

HARTFORD.- El gobernador Ned Lamont está posicionando a los legisladores para un debate sólido este año sobre la legalización y los impuestos a la venta de la marihuana para el uso recreativo.

La administración ha comenzado a buscar comentarios de la agencia sobre un proyecto de ley que gravaría las flores de cannabis secas a 1.25 dólares por gramo, las plantas de marihuana recortadas a 50 centavos por gramo y cannabis húmedo a 28 centavos el gramo.

Además de aplicar el impuesto sobre las ventas estándar de 6.35 por ciento a las transacciones de marihuana, se agregaría un recargo del 3 por ciento y los ingresos de esto se compartirían con los municipios.

El proyecto de ley también borraría automáticamente las condenas por posesión de menos de cuatro onzas de cannabis que ocurrieron antes del 1 de octubre de 2015, y permitiría a los condenados por este delito después de esa fecha solicitar al estado la eliminación de su sentencia.

Lamont señaló durante su discurso sobre la situación del Estado del 6 de enero que planeaba perseguir la legalización de la marihuana como una fuente de nuevos ingresos para el Estado.

“Estoy trabajando con nuestros estados vecinos y espero trabajar con nuestros socios tribales en un camino a seguir para modernizar los juegos de azar en nuestro Estado, así como en la legislatura sobre la legalización de la marihuana”, declare Lamont.

“Las apuestas deportivas, los juegos de internet y la marihuana legalizada están sucediendo a nuestro alrededor. No cedamos estas oportunidades a los mercados fuera del Estado o, peor aún, a los mercados clandestinos”, agregó el Gobernador.

Por su parte, Max Reiss, director de comunicaciones del Gobernador, comentó que “la administración continúa trabajando para lograr ese objetivo”.

Pero el proyecto de ley no garantiza que Lamont incorporará esto en el presupuesto de dos años que deben aprobar los legisladores el próximo mes, ni es probable que represente el plan completo del Gobernador.

Lamont propuso un proyecto de ley de comercialización de la marihuana el año pasado, pero aún así optó por no incluir ingresos provenientes de él en su presupuesto.

Los proyectos de ley excluyen habitualmente las disposiciones que la administración pretende elaborar más adelante en colaboración con el comité legislativo.

El proyecto de ley de la administración también limita el marketing para que los niños no sean el objetivo de la venta de cannabis, aumenta la formación de expertos en reconocimiento de drogas en los departamentos de policía estatales y municipals y actualiza la ley de aire limpio de Connecticut para incorporar el cannabis y el vapeo dentro de las restricciones existentes sobre el humo de segunda mano.

Aunque los legisladores han discutido la comercialización de la marihuana con frecuencia a nivel de comité durante los últimos cuatro años, el representante Jonathan Steinberg, demócrata de Westport, copresidente del Comité de Salud Pública, dijo el martes pasado que “creo que tiene perspectivas mucho más sólidas que en años recientes”.

Sin embargo, para que la legislación se apruebe, Steinberg dijo que su panel y otros defensores de la salud deben desempeñar un papel tan importante en la configuración de la legislación como lo harán otros interesados en asuntos fiscales y de justicia penal.

El senador Douglas McCrory, demócrata por Hartford, copresidente del Comité de Educación, ha sido una de las voces más fuertes de la legislatura a favor de la despenalización del cannabis, incluida la eliminación de los registros de los condenados anteriormente.

McCrory también dijo que habría una fuerte oposición a gravar las ventas de cannabis y a darle al gobierno de Connecticut una nueva fuente de ingresos si esos dólares no se utilizan para ayudar a los centros urbanos pobres del Estado, donde ocurrieron muchas de las condenas relacionadas con la marihuana.

Los defensores de la comercialización han sugerido que la recaudación anual de Connecticut podría ser de 170 millones de dólares o más.

 

.Policía investiga si hombre estaba asando un coyote o un perro fuera de su casa

NUEVA YORK – La policía está investigando si un hombre de Nueva York estaba cocinando un perro o un coyote en una parrilla fuera de su casa.

Los oficiales respondieron a una denuncia de crueldad animal el 13 de enero y encontraron a un hombre cocinando un canino afuera de una casa en Rome, Nueva York, informó el Departamento de Policía..

El hombre cooperó con la policía y les dijo que el canino era un coyote.

Un oficial de control de animales llevó al animal a la Universidad de Cornell para realizar pruebas y tratar de determinar su especie.

El hombre podría ser acusado según los resultados de esas pruebas, señaló la policía.

Cazar o atrapar coyotes es legal en el estado de Nueva York con una licencia, de acuerdo con el Departamento de Conservación Ambiental del estado en su sitio web.

El control de animales de Rome investigó informes de perros desaparecidos el año pasado y dijo que ninguno coincidía con el tamaño y el peso del animal.

Rome se encuentra a unas 45 millas al este de Syracuse, Nueva York.

 

El presidente Joe Biden llama a los estadounidenses a “empezar de nuevo”

WASHINGTON DC.- Estados Unidos ha dicho adiós a la era de Donald Trump y ha empezado una nueva andadura con la llegada a la Casa Blanca de Joe Biden.

El demócrata se ha convertido en presidente este miércoles frente al mismo Capitolio asaltado solo dos semanas atrás y ha clamado por la “unidad” de los ciudadanos en un momento de la historia especialmente convulso.

En una ceremonia emocionante pero atípica, deslucida por la pandemia y las fuertes medidas de seguridad, Biden ha ensalzado la victoria de la democracia y ha llamado al pueblo a “empezar de nuevo”.

Ha sido un discurso de catarsis en un día para la historia. Kamala Harris es desde hoy la primera mujer que ocupa la vicepresidencia del país más poderoso del mundo.

Joseph Robinette Biden (Scranton, Pensilvania, 78 años) juró el cargo con el que ha soñado siempre cerca del mediodía con la mano sobre la misma Biblia con la que se juramentó como senador hace medio siglo.

Es ya el 46º presidente de Estados Unidos, el segundo católico de la historia (después de John Fitzgerald Kennedy), el que llega con más edad al puesto, el que parecía derrotado hace un año. Es también el hombre que ha logrado unir a los demócratas contra Trump y el que debe sacar a la nación de unas horas muy bajas.

“Tenemos mucho que hacer en este invierno de peligro y de posibilidades. Mucho que reparar, mucho que restaurar, mucho que curar y construir. Y mucho que ganar”, ha dicho el nuevo presidente en una intervención de unos 25 minutos, con el tono del grave momento que vive el país.

Biden ha pasado de puntillas por las políticas, por los planes y los programas, no ha mencionado a Trump y ha centrado su mensaje en los valores, en la recuperación de un espíritu americano que define como unidad, lucha y respeto. “Hemos aprendido que la democracia es un bien precioso y frágil, pero la democracia ha ganado. Este es el día de América, es el día de la democracia”, ha recalcado.

Estados Unidos es un país fundado en una rebelión contra la monarquía, pero con ritos presidenciales propios de la realeza y el día de la jura del cargo es uno de los hitos de mayor afirmación, una ceremonia grandilocuente, de aire triunfal y optimista.

Este año se ha celebrado oscurecida por la pandemia, que ha segado 400.000 vidas, y por el desgarro político, que obligó a cerrar la ciudad y cristalizó con la ausencia del mandatario saliente. En lugar de los centenares de miles de ciudadanos que solían seguir el acto desde el National Mall, el gran bulevar verde amaneció con un mar de banderas en recuerdo de los que murieron y alrededor de 25.000 soldados de la Guardia Nacional protegiendo las calles.

Biden, al que millones de estadounidenses instigados por Trump acusan de haber robado las elecciones, ha insistido en la urgencia de “la verdad”. “Hay verdad y hay mentiras, mentiras que se cuentan en busca de poder y provecho”, ha subrayado.

Esta insistencia y la idea general del discurso, la de dejar atrás un tiempo de guerra y trauma, ha transmitido un cierto aire de esperanza en un país que está de luto –“Hoy celebramos la investidura de la primera mujer en la oficina de la Vicepresidencia.

No me digan que las cosas no se pueden cambiar” ha puesto como ejemplo–, pero, sobre todo, ha recordado las palabras de Gerald R. Ford cuando asumió la presidencia en 1974.

“Creo que la verdad es el pegamento que mantiene unido no solo a un Gobierno, sino a la civilización en sí misma”, dijo Ford tras la dimisión de Richard Nixon por el caso Watergate, además de su famoso: “Compatriotas, nuestra pesadilla nacional ha terminado”.

Con el fin del mandato Trump, Estados Unidos transmite un mensaje al mundo, también atravesado en los últimos años por el auge de los movimientos populistas que empiezan a desgastarse. Con el ataque al Congreso hace solo dos semanas, incitado por el propio mandatario y sus infundios, también envía la señal de que el desgarro permanece.

Rompiendo una tradición más que centenaria, Trump evitó acompañar a su sucesor y se marchó de la ciudad temprano, orgulloso aún en calidad de presidente, para volar por última vez en el avión presidencial Air Force One y aterrizar en su refugio de Florida.

Resultó, con todo, un día de esperanza para al menos más de la mitad de este país, fatigado de cuatro años de crispación, y para el resto del mundo, aliados tradicionales de Estados Unidos a los que el vicepresidente de la era Obama ha prometido el regreso de la gran potencia después del giro nacionalista impulsado por su predecesor republicano.

El nuevo Gobierno hereda un país en una recesión que no había visto en 70 años y con unos niveles de deuda a la altura de la Segunda Guerra Mundial. También, un clima de división política que muchos historiadores comparan al de la guerra civil.

“A todos los que no me apoyaron, déjenme decirles esto: escuchen lo que tengo que decir conforme avanzamos y, si todavía están en desacuerdo, eso es la democracia, esto es Estados Unidos”, ha dicho. “Empecemos de nuevo, todos, escuchémonos unos a otros”, ha insistido. Biden ha prometido “liderar con ejemplo”, aspecto perceptible en las mascarillas que utilizó todo el público durante el acto, y sobre todo, calmar los ánimos.

Han pasado cuatro años duros en la vida de este país, se han explorado límites, puesto a prueba las costuras de las instituciones y la democracia. Los ciudadanos han visto a su presidente confraternizar con los peores dictadores del globo, lanzar paquetes de papel higiénico a las víctimas de un huracán o hablar de la “buena gente” que había entre aquellos neonazis que marcharon en Charlottesville en 2017. Con la pandemia, comenzó la caída de Trump a los infiernos.

Se enrocó en la negación, primero, y en la extravagancia después. Al perder las elecciones, lanzó el pulso final al sistema, trató de revertir los resultados a base de mentiras. Más de la mitad de los votantes republicanos siguen creyéndolas. Ahora Trump ya se encuentra en Florida y Biden, en la Casa Blanca. “La democracia ha ganado”, ha dicho el nuevo presidente. Estados Unidos empieza el duro camino hacia la reconciliación.

 

Los próximos para la vacuna COVID-19: el comité estatal recomienda a maestros, policías, mayores de 75 años y las prisiones

HARTFORD.– Un subcomité del Grupo Asesor de la Vacuna COVID-19 del gobernador Ned Lamont recomendó el 5 de enero que los maestros, los oficiales de la policía y las personas de 75 años o más deben estar entre el próximo grupo de residentes de Connecticut en recibir las vacunas.

La segunda fase, 1B, también incluiría a los trabajadores de las tiendas de comestibles, los trabajadores de servicios de alimentos y los residentes y personal de las prisiones y los refugios para personas sin hogar.

Sin embargo, el subcomité no determinó si las personas menores de 75 años con afecciones preexistentes deberían formar parte de ese grupo en la distribución de la vacuna de fase 1B del estado.

“La Red Comunitaria de Hartford HealthCare está extremadamente complacida de ser parte de la Fase Uno de los planes del estado para implementar la vacuna COVID”, dijo el Vicepresidente de Operaciones de la Red Comunitaria, Eric Smullen. “La salud y seguridad de nuestro personal de primera línea y de las personas en las comunidades a las que servimos, especialmente aquellos atendidos por nuestra división de Servicios para Adultos Mayores que son mayores y corren un riesgo elevado, es de suma importancia para nosotros”.

La fase inicial, o Fase 1A, comenzó a mediados de diciembre con los trabajadores de cuidados de salud y las personas que viven en centros de atención a largo plazo. Se espera que se extienda hasta enero. En general, el subcomité siguió las recomendaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en su reunión más reciente, aunque agregó personas en las prisiones y otros entornos congregados.

Se espera que el subcomité vuelva a reunirse pronto para continuar su discusión sobre personas menores de 75 años con diabetes, enfermedades cardíacas y otras afecciones subyacentes. Según el Departamento de Salud Pública del estado, el 80 por ciento de las 5,000 muertes confirmadas relacionadas con COVID han sido personas de 70 años o más.

La doctora Deidre Gifford, comisionada de salud pública interina del estado y copresidente del Grupo Asesor de Vacunas, le dijo al subcomité que los residentes mayores deben seguir siendo una prioridad en la Fase 1B. Dijo que agregar otros grupos podría causar un retraso en la vacunación de algunas personas.

“Todo lo que hagamos para alargar 1B significa que aquellos con mayor riesgo de muerte están sujetos a un período 1B más largo”, dijo. “Se estarán colocando en línea con muchas personas que tienen un menor riesgo de muerte por COVID”.

Defensores demandan a agencia federal por retención de registros en casos de inmigración

HARTFORD.- El gobierno federal niega rutinariamente el acceso a los registros que puedan ayudar a los acusados ​​en casos de inmigración, lo que pone en desventaja a los inmigrantes que enfrentan acciones judiciales desde el principio, señaló la American Civil Liberties Union (ACLU) en una demanda presentada en Boston, Massachusetts.
La oficina de Massachusetts de la organización, que cubre también el área de Connecticut, argumentó en la demanda presentada, el viernes pasado, que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) retiene sistemáticamente los registros de los inmigrantes que enfrentan detención, deportación y otras acciones.
La política de no divulgación de la agencia viola la ley federal y obliga a los abogados de inmigración a defender a sus clientes con información incompleta, indicó la ACLU.
La organización también argumentó que la pandemia de coronavirus solo ha exacerbado el problema en Boston.
Según los defensores, una orden judicial actualmente impide que los inmigrantes y los abogados que comparecen por teleconferencia examinen cualquier documento o evidencia presentada por el DHS en la corte.
La ACLU argumentó que a menudo los registros buscados no son confidenciales y podrían reforzar el caso del acusado, sin embargo, el DHS exige que los acusados ​​presenten solicitudes de la Ley de Libertad de Información.
Tales solicitudes de registros públicos toman tanto tiempo que los inmigrantes pueden ser deportados mucho antes de que se proporcione la información, aseguró la organización.
La demanda se presentó en nombre de Greater Boston Legal Services y otros bufetes y abogados de inmigración.

Trabajadores de comida rápida protestan por mejores salarios, beneficios y trato laboral

FAIRFIELD.- Trabajadores de comida rápida del Service Plaza, representantes sindicales y otros funcionarios locales asistieron a una manifestación, el lunes pasado por la mañana, para exigir mejores salarios, beneficios y trato en sus trabajos en propiedad estatal.
La manifestación por la justicia, que se llevó a cabo en apoyo de los trabajadores afroamericanos e inmigrantes hispanos, se llevó a cabo en Fairfield Service Plaza, junto a la autopista I-95 en dirección norte.
“Defendemos la lucha de estos hombres y mujeres de color, algunos de los cuales han contraído COVID-19 sin un solo día de enfermedad pagado, con la riqueza de los dueños de comida rápida y sus marcas corporativas”, manifestó Rochelle Palache, vicepresidenta de la 32BJ SEIU , el sindicato de trabajadores de servicios más grande del país con 5 mil miembros en Connecticut.
La manifestación también fue para apoyar el llamado de la administración del presidente Joe Biden de un salario mínimo nacional de 15 dólares, según quienes lo organizaron.
Palache dijo que el Estado tiene que unirse para abordar “las grandes desigualdades de riqueza y las desigualdades raciales que la acompañan”.
“Los trabajadores en tierras estatales merecen un mejor trato, incluido el salario estándar y los beneficios básicos, y el Estado necesita que todos sus residentes contribuyan de manera justa para que los servicios esenciales sigan financiados adecuadamente”, continuó Palache, refiriéndose a otra demanda mencionada en el mitin del lunes pasado, y es el del fondo de People’s Recovery.
El fondo de People’s Recovery es una propuesta para una variedad de cambios, incluidos los impuestos que aumentan los ingresos de los multimillonarios y los que se describen como “los súper ricos”, no como personas trabajadoras, según un sitio web que explica el fondo con un ángulo de Connecticut.
El fondo también busca incrementar las inversiones en salud, educación e infraestructura; aumentar la formación laboral y el apoyo a los desempleados; proporcionar equipo de protección personal y otro apoyo de seguridad para los trabajadores de primera línea durante la pandemia.
“Como madre soltera, sé lo difícil que ha sido esta terrible pandemia para los trabajadores”, expresó Azucena Santiago, quien trabaja en el restaurante McDonald’s de la parada de descanso de Milford, en dirección norte en la autopista I-95.
“Es hora de que los hombres ricos que dirigen estas empresas actúen como dueños de negocios responsables y también como ciudadanos responsables”, finalizó Santiago.

CT registra 76 muertes más relacionadas con el COVID-19

BRIDGEPORT.- Hubo 76 muertes más relacionadas con COVID-19 durante el fin de semana, ya que se registraron casi 7 mil nuevos casos y 16 personas más fueron hospitalizadas con la enfermedad en todo el Estado.
Se registraron 6 mil 703 nuevos casos de coronavirus desde el viernes pasado, con una tasa de positividad de tres días del 4.9 por ciento, según los datos del estado publicados por el gobernador Ned Lamont.
Los nuevos casos se producen mientras los esfuerzos de vacunación para la fase 1B están en marcha en todo el Estado.
En East Hartford, algunos residentes elegibles comenzaron a recibir sus primeras dosis en el antiguo aeropuerto Pratt & Whitney en Rentschler Field el domingo pasado.
El sitio, conocido como Vaccine Village, es el lugar de distribución más grande del Estado y se espera que inocule hasta mil personas al día.
Esta semana se abrieron dos sitios más de vacunas en Shelton.
El primero, el Shelton’s Griffin Hospital, abrió el lunes pasado en 10 Progress Drive y es el lugar principal de vacunación del hospital.
Una segunda ubicación en el edificio Hartford HealthCare en Research Drive, también comenzó a vacunar a los residentes el lunes pasado y se espera que vacune aproximadamente a mil 200 personas al día, según el alcalde de Shelton, Mark Lauretti.
En este momento, solo los residentes de 75 años o más son elegibles para la vacuna durante la Fase 1b.
Para mayor información sobre las aplicaciones en el sitio web del Vaccine Administration Management System, pueden ingresar a la web https://dphsubmissions.ct.gov/OnlineVaccine.

CORONAVIRUS EN CONNECTICUT
Casos desde que empezó la pandemia: 230,125
Nuevos casos: 6,703
Hospitalizaciones actuales: 1,114
Nuevas hospitalizaciones: 16
Total de fallecidos: 6,670
Nuevas muertes: 76
Tasa de positividad actual: 4.9%
Tasa de positividad diaria: 1.58%

Propuesta otorgaría a las familias pobres y de clase media de CT la mayor exención fiscal en años

NEW HAVEN.- Las familias de ingresos bajos y medios con niños recibirían la mayor exención de impuestos estatal sobre la renta en casi una década, bajo una nueva propuesta que presentará esta semana el nuevo copresidente del panel de redacción de impuestos de la legislatura.
El nuevo crédito tributario por hijos propuesto por el representante Sean Scanlon, demócrata de Guilford, inyectaría entre 150 y 450 dólares a los hogares que ganan alrededor de 203 mil dólares o menos durante su primer año, dependiendo de la cantidad de hijos que tenga cada familia.
Se incrementaría gradualmente durante los próximos tres años, enviando entre 600 y mil 800 dólares a los hogares del mismo grupo de ingresos una vez que se haya implementado por completo en el cuarto año.
Siguiendo el modelo del crédito tributario federal por hijos, el programa estatal también estaría disponible para los hogares que ganan entre 203 mil y 682 mil dólares, aunque su alivio se reduciría en una escala móvil proporcional a los ingresos.
“El costo de criar niños en Connecticut está creciendo, y está aumentando en un momento en el que, históricamente, no hay mucho crecimiento salarial correspondiente”, indicó Scanlon, quien comenzó su primer mandato a principios de este mes como copresidente del Comité de Ingresos, Fianzas y Finanzas.
“La carga fiscal ya está desproporcionada contra las personas que pertenecen a la clase media”, agregó Scanlon, quien agregó que teme que el sistema fiscal estatal y municipal de Connecticut desaliente a las parejas jóvenes a formar una familia en el Estado.
El impuesto sobre la renta de Connecticut comenzó en 1991 como un gravamen fijo, con la mayoría de los ingresos gravados al 4.5 por ciento, pero con el tiempo evolucionó a siete tasas que van del 3 al 6.99 por ciento.
Los críticos señalan que los estados vecinos claves como Nueva York y Nueva Jersey gravan a los que más ganan con tasas más altas: 8.82 por ciento y 10.75 por ciento, respectivamente.
El alivio para la clase media de Connecticut se había centrado durante años en otro crédito, uno que reembolsaba a los hogares una parte de sus pagos de impuestos locales a la propiedad.
Lanzado en 1996 a $ 100 por hogar elegible, creció constantemente a 500 dólares en 2006.
Pero a partir de 2011, los funcionarios estatales redujeron constantemente la desgravación fiscal de la clase media para cerrar un déficit presupuestario tras otro.
El crédito fiscal a la propiedad se redujo de 500 a 200 dólares, se limitó solo a las personas mayores o a hogares con niños, y se endurecieron las pautas de elegibilidad de ingresos.
El programa que proporcionó 365 millones de dólares al año en desgravaciones fiscales para la clase media hace una década ahora ofrece 63 millones de dólares al año.
Un análisis estatal de diciembre de 2014 que detalló cómo las cargas fiscales se pueden transferir fácilmente, como el hecho de que un propietario construya los gastos de impuestos a la propiedad en el alquiler cobrado a los inquilinos, encontró que los hogares que ganan menos de 48 mil dólares anualmente gastan efectivamente casi el 24 por ciento de sus ganancias en impuestos estatales y municipales.
En comparación, un hogar que ganaba 200 mil dólares pagaba el 10.5 por ciento, mientras que uno que ganaba un poco más de 2 millones de dólares pagaba el 6.5 por ciento.
Connecticut Voices for Children, un grupo de expertos en políticas y un grupo de defensa de los niños con sede en New Haven, propuso un crédito fiscal para niños en diciembre como parte de una reforma fiscal más amplia diseñada para transferir hasta 1.4 mil millones de dólares en cargas fiscales anuales estatales y municipales de los pobres de Connecticut a los hogares de ingresos medios a los más ricos.
Scanlon dijo que quería apuntar a un alivio más modesto pero aún significativo con la esperanza de convertir algo en ley este año.
Su propuesta aún debe ser revisada por la Oficina de Análisis Fiscal no partidista de la legislatura, pero el legislador de Guilford estima que el nuevo crédito por cuidado infantil le costaría al estado 112 millones de dólares en su primer año, 225 millones en el segundo, 337 millones en el tercero y casi 450 millones una vez implementado completamente.
Eso aún podría representar un desafío para el nuevo presupuesto estatal de dos años.