Estado niega pagarle a mujer brazo robótico de su silla de ruedas

Carissa Decelles, quien tiene atrofia muscular espinal y usa una silla de ruedas, manifestó que un brazo robótico le ayudaría a ser autosuficiente, pero el Departamento de Servicios Sociales del Estado se niega a pagar por el dispositivo

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WILLIMANTIC.- Es un equipo caro, pero permitiría a una mujer de Willimantic mantener su independencia. Sin embargo, el Estado se niega a pagarlo, calificándolo de experimental.

“Hay una gran parte de mi mundo que no es muy accesible para mí porque no puedo alcanzarlo o no puedo recogerlo con mis propias manos”, manifestó Carissa Decelles.

Decelles tiene atrofia muscular espinal y usa una silla de ruedas. Un brazo robótico permanente le cambiaría la vida.

“Con solo poder recuperar los objetos de los estantes o utilizar toda mi cocina me sentiría aliviada. Con el brazo robótico podría tener acceso a toda la mitad superior de mi cocina sin ayuda de nadie”, expresó Decelles.

Solo hay un estante que Decelles puede alcanzar en su refrigerador con su propia mano. Con el brazo robótico tiene acceso a todos los estantes.

“La fuerza de mi propio brazo es bastante limitada. El rango de movimiento y de alcance es muy limitado. No puedo levantar media libra o una libra sin mucho esfuerzo. Con el brazo robótico todo me sería mucho más fácil”, comentó Decelles.

Con el brazo robótico, ella podría abrir su refrigerador, poner algo en el microondas y servirse un vaso de agua.

“Soy una persona ferozmente independiente, así que me gusta ser autosuficiente durante el día. Normalmente estoy sola durante el día, pero eso requiere mucha planificación para asegurarme de tener literalmente todo lo que pueda necesitar”, indicó.

A pesar de lo anterior, el Departamento de Servicios Sociales de Connecticut señaló que el brazo robótico que Decelles les mostró es experimental y por tal razón no cubrirán el costo.

En una carta en la que se le niega el pago por el dispositivo, la agencia argumentó que “este dispositivo es no probado, es experimental o de naturaleza de investigación porque las limitadas investigaciones disponibles no han demostrado que sea seguro o eficaz para tratar su afección”.

El abogado de Decelles, Sheldon Toubman, de Disability Rights Connecticut, declaró que las aseguradoras privadas están pagando por estos brazos robóticos.

“Realmente no puede ser experimental cuando al menos otros 15 estados que conocemos tienen programas de Medicaid que lo están pagando”, precisó Toubman.

Toubman agregó que el siguiente paso es ir a un tribunal federal si el Departamento de Servicios Sociales del Estado no reconsidera el caso.

“La tecnología y el avance en la tecnología es como una gran victoria para nosotros y nos da tanta independencia. Es tan frustrante que no lo reconozcan”, finalizó Decelles.

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