Buscan minimizar interacción de la policía con enfermos mentales

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NEW HAVEN.- Los disparos fatales de la policía que involucran a una persona con una enfermedad mental ocurren significativamente más que el promedio nacional, según los datos presentados al Police Transparency and Accountability Task Force del Estado.

Un informe de 2015 emitido por la Virginia’s Treatment Advocacy Center Office of Research & Public Affairs encontró que al menos el 23% de los tiroteos fatales de la policía involucraron a una persona con una enfermedad mental.

Skip Masback, un miembro de la Asociación de Abogados de Connecticut que reporta para el subcomité de datos del grupo, le dijo al grupo de trabajo que en Connecticut el número está más cerca del 40%.

La información fue parte de una presentación sobre Reimagining Police, el mes pasado.

“Me sorprendió que fuera tan alto. Supongo que se debe a que con los problemas raciales que ocurren en todo el país y en Connecticut no se lee mucho al respecto. Simplemente no escuchas sobre esto tanto como deberíamos”, expresó Jonathan Slifka, quien representa a la comunidad de discapacitados en el grupo de trabajo y preside el subcomité para mejorar las interacciones de la policía con ese grupo.

Slifka y el subcomité están a punto de votar recomendaciones sobre cómo respondería la policía, o no respondería, a las personas con discapacidades que se encuentran en crisis.

Las recomendaciones aprobadas por el subcomité pasarían a todo el grupo de trabajo para su aprobación e inclusión en un informe a la legislatura.

El objetivo es reducir las interacciones negativas, incluidos los tiroteos policiales fatales, mediante la capacitación y otras medidas de concienciación que brinden alternativas a la participación de la policía con las personas que están atravesando una crisis de salud mental.

Una mayor capacitación educaría a los oficiales sobre cómo reconocer a una persona que tiene una discapacidad que puede estar impidiéndoles comunicarse, indicó Slifka.

“Si estás tratando con alguien que no habla o no te mira a los ojos, esos son comportamientos que están asociados con una discapacidad. Si un oficial está capacitado para reconocer eso, sería de gran ayuda para minimizar los resultados negativos o trágicos”, agregó el defensor.

Otras recomendaciones incluyen capacitar a los despachadores del 911 sobre cómo asignar adecuadamente los recursos a una llamada para una persona en crisis que no requiere necesariamente la presencia de policías armados, y una campaña de concientización para el público sobre cuándo llamar al 211 para buscar servicios de salud mental o cuándo llamar al 911.

En 2020, el servicio 211 recibió 120 mil llamadas de crisis, pero solo el 1% se elevó a llamadas al 911, según Lisa Tepper Bates, directora ejecutiva de United Way of Connecticut, que administra el sistema 211.

“Lo que eso nos dice es que la respuesta a la crisis por separado funciona”, precisó Tepper Bates durante la reunión del subcomité de julio pasado.

Lo que no se ha contado es cuántas llamadas al 911 se hicieron que podrían haberse abordado con los servicios de crisis del 211. “¿Cómo podemos crear conciencia de que existe una alternativa al 911?” se preguntó Tepper Bates.

Las recomendaciones también abogan por la expansión de equipos móviles de intervención en crisis en los municipios de todo el Estado y la contratación de trabajadores sociales para trabajar con la policía durante las llamadas para personas que experimentan una crisis de salud mental.

Los municipios pueden tomar en consideración factores presupuestarios al desarrollar planes para lograr que se cumplan algunas de las recomendaciones, señalaron los miembros del subcomité en un borrador que se votará durante su próxima reunión el 31 de agosto.

El jefe de la policía de Madison, John “Jack” Drumm, está en el grupo de trabajo y dijo el martes que cree que tiene la respuesta para su departamento.

Está en conversaciones con universidades del área para asociarse con estudiantes de trabajo social y psicología, a quienes se les pagaría un estipendio (sueldo) para estar disponibles durante los turnos de trabajo con oficiales en llamadas para personas en crisis.

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