
NEW CANAAN – El jefe de policía Leon Krolikowski le ofreció una a una mujer que caminaba por la Elm Street una máscara.
Ella la rechazó. Después de una breve discusión, continuó su camino más allá de las tiendas y restaurantes donde la gente comía afuera, con la cara aún descubierta.
Krolikowski podría haberle dado una multa de 100 dólares debido a la orden ejecutiva del gobernador Ned Lamont, que autoriza a los departamentos de salud y a las autoridades municipales multar a las personas por violen las medidas de protección contra el COVID-19, como usar máscaras.
Krolikowski, sin embargo, no lo hizo.
El jefe de policía enfatizó la instrucción sobre el castigo.
“Este es uno de los muchos esfuerzos que vamos a hacer para tratar de educar mejor a las personas. La gran mayoría sigue las reglas porque es de buen sentido común”, indicó Krolikowski.
Los casos de COVID-19 han comenzado a aumentar en Connecticut, llegando a más de 4 mil 500 muertes.
En un mensaje a los residentes de New Canaan, Moynihan, quien se paró frente a la New Canaan Playhouse con el primer concejal, Kevin Moynihan; la directora de salud, Jen Eielson y el oficial administrativo Tucker Murphy, informó dos nuevos casos positivos: un estudiante universitario y un residente de mediana edad.
La semana pasada también vio cuatro pruebas positivas en la New Canaan High School, lo que resultó en la cuarentena de unos 50 estudiantes y dos miembros del personal.
A pesar del aumento de las pruebas positivas, varias personas caminaban el viernes pasado por la Elm Street sin máscara.
“Hola amigos, deben usar una máscara. Es obligatorio. Si necesitas una, te podemos dar una”, gritó Krolikowski.
Murphy sostuvo dos cajas llenas de máscaras para entregar a quienes no las tenían.
La mayoría de las personas cuyos rostros no estaban cubiertos se pusieron rápidamente las máscaras que llevaban consigo.
Una mujer se acercó al grupo y nuevamente se negó a usar una máscara. Krolikowski intentó persuadirla.
“No es una ley”, le dijo el funcionario, y pero era una orden ejecutiva que debía cumplir.
Después de que ella continuó caminando, Krolikowski explicó que “si trato de darle una multa, terminaría tomándola bajo custodia y ella pelearía”.
Por lo general, “el 95 por ciento cumplirá. No tenemos la intención de multar a nadie. Es una herramienta que podemos utilizar. Solo tratamos de que la gente cumpla voluntariamente a menos que haya una circunstancia inusual”, agregó el jefe de la policía.
Tanto la policía de Darien como la de Ridgefield dijeron que no harán cumplir la regla de las máscaras. “No puedo decir que esa sea nuestra posición. Pero preferiría intentar educar a las personas que multarlas”, comentó Krolikowski.
Añadió que espera que Moynihan y Eielson escriban una “orden de la Ciudad sobre el uso de las máscaras en el centro de la Ciudad para que sea más claro para la gente”.
Eielson declaró que “seamos realistas, es imposible mantener una distancia de seis pies entre sí cuando se camina junto a personas en grupos”.
Krolikowski dijo que quiere que más personas usen una máscara porque “detiene el virus. Es para su beneficio y el de otras personas.
“Solo puedo aconsejarle a las personas que sean considerados. Usen una máscara. Es fácil de hacer para la gente”.
A algunos caminantes que transitaban por el lugar les dijo “gracias por usar una máscara y mantenernos a todos a salvo. Detengan la propagación”.
Sobre leyes tales como usar el cinturón de seguridad y no conducir en estado de ebriedad, Krolikowski apuntó que “llevó tiempo que la gente se educara, lo mismo puede pasar con el uso de las máscaras”.
