
Los oradores manifestaron que esperan que esta orden ejecutiva reforzada se expanda más allá de New Haven. Esperan que otros municipios lo copien y algún día se convierta en ley
NEW HAVEN.- La Ciudad reafirmó su condición de “ciudad santuario”. La orden ejecutiva, con varios meses en desarrollo, refuerza las regulaciones en un momento en que New Haven deben enfrentar la injusticia social.
“Hoy reafirmamos esa historia y fortalecemos nuestras protecciones para nuestros inmigrantes”, declaró el alcalde Justin Elicker.
Elicker se paró en los escalones del Ayuntamiento y habló con los asistentes a la manifestación en inglés y español. El mensaje fue claro: New Haven es una ciudad acogedora para todos.
“buscamos garantizar que todos tengan los recursos que necesitan, independientemente de su situación económica, migratoria, raza u origen étnico”, agregó Elicker.
La Ciudad informó que habían estado trabajando con la organización Unidad Latina en Acción (ULA), así como con otros grupos comunitarios desde el comienzo del año nuevo en esta orden ejecutiva.
El propósito era construir sobre la orden ejecutiva de 2019 que había promulgado la ex alcaldesa Toni Harp.
“Esta orden recién promulgada por nosotros la hace más firme y se asegura de que las protecciones sean más adecuadas, pero también agrega algunos detalles sobre lo que significa la información confidencial”, comentó Elicker.
Algunos de los oradores mencionaron los “ataques repetidos” de la administración del presidente Donald Trump contra los inmigrantes.
Señalaron que ahora es más importante que nunca luchar.
“Nuestra orden ejecutiva es una de las formas en que nosotros, como ciudad, defendemos la justicia social. Nos estamos asegurando de que los inmigrantes y los refugiados entiendan que nuestra ciudad es su ciudad”, comentó Kica Matos, directora del Center on Immigration and Justice en el Vera Institute.
La Ciudad indicó que han continuado poniendo importantes recursos de salud a disposición de todos durante la pandemia, así como alimentos, recursos laborales y viviendas seguras. Asegura que esta orden reafirma su postura.
“Necesitamos asegurarnos de que la ley no solo esté escrita, sino que todos los empleados de la Ciudad la apliquen y la respeten”, comentó la activista Adriana Rodríguez.
Los oradores esperan que esta orden ejecutiva reforzada se expanda más allá de New Haven. Esperan que otros municipios lo copien y algún día se convierta en ley.
