
NEW HAVEN.- Dos docenas de miembros de la Junta de Concejales escribieron una carta al gobernador Ned Lamont, presionándolo para que proporcione 20 millones de dólares en fondos para ayudar a los inmigrantes indocumentados en Connecticut, quienes han sido afectados por la pandemia.
Según los concejales, hay aproximadamente 100 mil trabajadores inmigrantes indocumentados en Connecticut.
Hasta ahora, se les ha excluido explícitamente de recibir pagos de estímulo federal, beneficios estatales de desempleo, asistencia federal de desempleo a raíz de la pandemia y la mayoría de los pagos temporales de licencia e incapacidad, lo que ha causado un sufrimiento innecesario, de acuerdo con los funcionarios.
Los concejales expresaron que los inmigrantes indocumentados son “desproporcionadamente propensos a trabajar en pequeñas empresas y laborar en sectores que han sido los más afectados por los cierres relacionados con el COVID-19, con miles perdiendo sus empleos y miles más arriesgando su salud y la de sus familias en diariamente para llevar a cabo servicios esenciales que garanticen que los componentes clave de nuestra economía puedan seguir funcionando”.
Los funcionarios señalaron que los indocumentados de Connecticut pagan anualmente aproximadamente 400 millones en impuestos federales, estatales y locales. Más importante aún, son miembros invaluables de las comunidades.
La carta fue firmada por los concejales Eli Sabin, Frank Douglass, Ron Hurt, Kampton Singh, Carmen Rodriguez, Abby Roth, Ellen Cupo, Charles Decker, Anna Festa, Rosa Santana, Paola Acosta, Ernie Santiago, Jose Crespo, Jody Ortiz, Sal DeCola , Kim Edwards, Delphine Clyburn, Steve Winter, Jeanette Morrison, el presidente Tyisha Walker-Myers, Evette Hamilton, Darryl Brackeen Jr., Adam Marchand, el líder de la mayoría Richard Furlow y Brian Wingate.
La organziacion Unidad Latina en Acción, un grupo con sede en New Haven, también instó a Lamont a ayudar a los inmigrantes indocumentados y a otros necesitados afectados por la pandemia.
Carmen Lanche, líder del grupo, habló en aprobación de los sentimientos de los concejales.
“Los trabajadores inmigrantes arriesgan sus vidas todos los días, pero están excluidos del socorro. Es hora de ayudarlos y no darles la espalda, son parte importante de nuestra co0munidad”, señaló Lanche.
Por su parte, James Bhandary-Alexander, un abogado de New Haven Legal Assistance que coordinó la campaña para un fondo de ayuda por desastre, también apoyó a la comunidad indocumentada.
“Los concejales dicen en voz alta y clara que ahora es el momento para que el gobernador Lamont actúe, para hacer lo correcto por las decenas de miles de inmigrantes de New Haven que pagan impuestos, excluidos intencionalmente del alivio económico por las políticas crueles, estúpidas y racistas del gobierno federal”, finalizó Bhandary-Alexander.
