
NORWALK.- La Junta de Educación votará esta semana para aprobar dos proyectos de construcción de escuelas.
La construcción de la Cranbury School, de 40 millones de dólares y la expansión de 2.1 millones de dólares, de la cafetería de la Naramake School avanzaron la semana pasada con la aprobación de la Junta Común y el Comité de Instalaciones de la Junta de Educación.
Con la esperanza de darle a la nueva Cranbury School un aspecto e identidad únicos, se consideró una opción de abrir la escuela Montessori, para la enseñanza preescolar.
Pero la directora Kristen Goldstein declaró que el personal y el School Governance Council decidieron centrarse en la “educación para la sostenibilidad”
Señaló que los estudios en sostenibilidad podrían tocar ampliamente todas las áreas del plan de estudios.
En el proceso habrá un enfoque renovado sobre cómo hacer que el edificio sea “más verde” a medida que el proyecto avance.
La miembro de la junta, Barbara Meyer-Mitchell, calificó el tema de “fenomenal” y “rico en oportunidades”, y agregó que ese tema invita a una mirada más cercana al uso de fuentes de energía sostenibles en el edificio.
Alan Lo, gerente de edificios e instalaciones de la Ciudad, explicó que se consideran opciones sostenibles, como la energía solar, eólica u otros medios, para todos los proyectos de construcción de nuevas escuelas.
“Requerimos que todos los equipos de diseño vean una evaluación. Es parte de nuestro proceso normal”, agregó.
La presidenta Sarah LeMieux tenía planificado agregar baños en las aulas de primer y segundo grado, pero las restricciones de los pies cuadrados hicieron que no fuera factible. Sin embargo, como todas las escuelas de Norwalk, cada aula tendrá un lavabo para que los estudiantes se laven las manos.
El Estado reembolsará para la construcción de un edificio de hasta 62 mil pies cuadrados, según Thomas Hamilton, director financiero, quien precisó que si se construye algo más grande podría poner en peligro el reembolso.
Él y otros funcionarios dijeron que optaron por incluir salas de ciencia y recursos en el nuevo edificio, que se pueden convertir en aulas si la inscripción aumenta repentinamente.
Los miembros de la Junta también elogiaron los planes para la adición y renovación de la cocina de la Naramake School, con el objetivo de crear una cafetería separada.
“Es una situación muy caótica y difícil porque estamos tratando de hacer pasar a demasiados niños por un espacio demasiado apretado en un período de tiempo demasiado corto, por eso deseamos renovar la cocina para hacer un espacio mas amplio”, comentó Hamilton.
Apuntó que “estamos tratando de crear un ambiente de comedor para nuestros estudiantes que sea más amigable para ellos, menos institucional”.
