
Defensores de los inmigrantes presentaron una demanda para exigir que los niños ciudadanos que son hijos de indocumentados reciban igual trato en la CARES Act
NEW HAVEN.- Los ciudadanos estadounidenses, hijos de padres indocumentados, que están excluidos del paquete de ayuda federal del Gobierno de 2 mil millones de dólares presentaron una demanda colectiva el martes pasado.
La demanda fue presentada en un tribunal federal en Maryland por el Institute for Constitutional Advocacy and Protection del Georgetown University Law Center junto con CASA, una organización sin fines de lucro para los derechos de los inmigrantes que presta servicios en el área de Washington, DC y Pensilvania, en nombre de siete niños de edades diferentes y sus padres.
“Mi hija es ciudadana estadounidense. Al igual que cualquier otro niño ciudadano, mi hija merece tener los mismos derechos, especialmente durante esta pandemia. Es una injusticia que esté excluida de la ayuda económica del Gobierno”, declaró Carmen, una madre indocumentada.
A medida que las pérdidas de empleos continúan aumentando en todo el país debido a la pandemia de salud pública, la Coronavirus Aid, Relief, and Economic Security Act (CARES Act) del gobierno federal, promulgada el 27 de marzo pasado, proporciona una ayuda económica a millones de personas que pagan impuestos usando su número de Seguro Social en lugar del Individual Taxpayer Identification Number o ITIN, utilizado por Carmen y muchos otros inmigrantes indocumentados.
Cada individuo elegible recibe un cheque de mil 200 dólares si la persona tiene un ingreso de menos de 75 mil dólares por año, o 2 mil 400 si una pareja presenta impuestos conjuntamente.
Si el ingreso es mayor, la cantidad varía. Los hijos de los contribuyentes individuales también califican para recibir 500 dólares por un niño menor de 17 años.
Carmen dijo que paga los impuestos sobre la renta cada año usando su ITIN. Antes de la pandemia, trabajó en dos empleos en la industria alimentaria: uno en una empresa de catering y otro en una pizzería.
“Esta es la primera vez que estoy en casa sin ingresos. Estoy usando mi voz para abogar en nombre de mi hija”, agregó Carmen.
La inmigrante llegó a Estados Unidos desde Lima, Perú, en 2001. Dijo que le preocupa el futuro de ella y su hija en esta pandemia.
“Es una realidad difícil la que estamos viviendo”, dijo, suplicando a los funcionarios públicos que no abandonen a los niños como su hija durante la crisis.
“Espero que sus corazones se ablanden y sus mentes se abran para ver que nuestros hijos también son el futuro del país”, agregó la madre.
Mary McCord es la abogada principal de la demanda colectiva.
“La demanda se basa en la violación de igual protección de la CARES Act que discrimina y excluye a los niños estadounidenses que son hijos de padres indocumentados. No les basta con discriminar a los inmintes indocumentados sino que también discriminan contra los niños que son ciudadanos estadounidenses”, indicó McCord, profesora en el Institute for Constitutional Advocacy and Protection del Georgetown University Law Center.
McCord estima que hay millones de niños de inmigrantes indocumentados en el país y estos jóvenes están siendo “tratados como ciudadanos de segunda clase” con la negación del beneficio de la CARES Act.
Más importante aún, según McCord, no tiene sentido negarles a estos niños ciudadanos estadounidenses el beneficio del paquete de ayuda porque ya califican para otros programas de beneficios públicos como el Supplemental Nutrition Assistance Program (SNAP), así como la Asistencia Temporal para Familias Necesitadas (TANF).
“Según la Constitución, los ciudadanos estadounidenses no pueden ser discriminados. Estos niños nacieron en este país, sin embargo, reciben un trato diferente al de otros niños ciudadanos estadounidenses”, agregó la abogada.
Nicholas Katz, gerente de servicios legales de la organización CASA, dijo que la forma en que se implementa la CARES Act va en contra de su promesa.
“El propósito de la CARES Act es ayudar a los miembros más vulnerables de nuestra sociedad durante este momento difícil. Los inmigrantes representan casi una quinta parte de los trabajadores de primera línea durante esta pandemia. Es una indignación absoluta que dependamos de las familias inmigrantes para que cuiden a nuestros seres queridos y brinden nuestros suministros esenciales y, sin embargo, les neguemos a sus hijos el apoyo que reciben. Ellos tienen el derecho de recibir ayuda por ser ciudadanos estadounidenses”, finalizó Katz.
