La victoria de Lula sobre Flavio Bolsonaro abrió en Brasil una etapa atravesada por la disputa que dejó la campaña, las dudas sobre la gobernabilidad y la reacción de los mercados. Con una diferencia de 4,4 millones de votos y un candidato derrotado que no reconoció el resultado, el país volvió a discutir los límites de la polarización.
El politólogo argentino radicado en Brasil Eduardo Sincofsky ubicó el resultado en una secuencia más amplia que incluyó el uso de redes sociales, las movilizaciones en la calle y el tono de los discursos de la segunda vuelta.
En una entrevista con Infobae A las Nueve sostuvo que la campaña de Lula logró interpelar a quienes no habían definido su voto o no pensaban concurrir a las urnas. “Se generaba una discusión”, explicó al referirse al efecto de esa dinámica.
La victoria dejó a Lula frente a un Congreso adverso y ante la necesidad de reordenar la agenda política sin perder de vista una sociedad que llega al nuevo ciclo con dificultades económicas.
Para Sincofsky, el desafío excede el resultado electoral y pasa por recuperar una conversación pública menos confrontativa. “Brasil precisa resolver sus problemas del día a día”, planteó.
La campaña llevó la disputa política de las redes a las calles
Durante la segunda vuelta, la movilización digital y territorial se convirtió en uno de los factores que, según el analista, favorecieron a Lula.
Sincofsky destacó el trabajo de André Janones, diputado de Minas Gerais, quien impulsó un canal de participación en redes que organizaba tareas concretas para sus integrantes. Allí se asignaban “misiones” destinadas a difundir mensajes e intervenir en conversaciones políticas.
El politólogo estimó que cerca de diez millones de personas se conectaron a esa estructura de militancia digital. El objetivo no se limitaba a reforzar a los votantes ya convencidos, sino que buscaba instalar debates en espacios cotidianos de las plataformas.
“Se generaba una discusión”, insistió Sincofsky sobre una estrategia que, en su lectura, logró poner en circulación otros temas y otras respuestas frente a la campaña bolsonarista.
Esa actividad tuvo su correlato fuera de las pantallas. Sincofsky mencionó la concentración del sábado en la Avenida Paulista, en San Pablo, como una de las mayores expresiones públicas desde la redemocratización brasileña.
La escena, dijo, mostró que la disputa electoral también se resolvía en el territorio, con una presencia que buscaba hacerse visible. “La sociedad brasilera se cansó de esto”, afirmó al vincular esa movilización con el rechazo a la agresividad política.
Según su análisis, las acciones en redes y las manifestaciones incidieron entre los indecisos, los abstencionistas y los votantes que cambiaron su posición a lo largo de la campaña.
El politólogo señaló que quienes no habían ido a votar mostraban un perfil afectivo más próximo a Lula, por lo que el trabajo central consistía en llevarlos a las urnas. “Tiene que sacar toda la habilidad y todo el pragmatismo”, dijo, aunque esa definición también anticipó el desafío que enfrentará el presidente electo al gobernar.
Los tropiezos de Flavio Bolsonaro alimentaron el rechazo
Sincofsky atribuyó otra parte del resultado a errores de Flavio Bolsonaro durante la segunda vuelta. Entre ellos ubicó su propuesta de modificar la Constitución después de imponerse en la primera vuelta, una iniciativa que, según interpretó, despertó inquietud en sectores del electorado.
El candidato pareció actuar como si la presidencia ya estuviera asegurada y esa impresión tuvo costo político. “Te estás riendo”, resumió el analista al describir algunas de las reacciones que detectó en las redes.
El politólogo también recordó una frase de Bolsonaro en un debate, relacionada con la vacunación contra el COVID-19. Para Sincofsky, ese comentario volvió a poner en primer plano el dolor que dejó la pandemia en un país que registró 700 mil muertes. “La sociedad brasilera se cansó de esto”, sostuvo al explicar por qué las referencias irónicas a ese período podían generar un efecto negativo en la campaña.
