NUEVA YORK.- Autoridades en Nueva York están intensificando los esfuerzos para combatir el uso de placas vehiculares obstruidas y los llamados “ghost cars” (autos fantasma), una práctica creciente que permite a conductores evadir el pago de peajes y multas.
Estas acciones forman parte de una estrategia más amplia para frenar el fraude en el sistema de cobro electrónico en carreteras y puentes.
Los “ghost cars” son vehículos que utilizan placas alteradas, falsas o manipuladas para evitar ser identificados por las cámaras de peaje. Entre las tácticas más comunes se encuentran doblar las placas, cubrir ciertos caracteres o utilizar materiales que dificultan su lectura, lo que impide que los sistemas automatizados registren correctamente el vehículo.
Las autoridades advierten que esta práctica no solo representa una pérdida significativa de ingresos para el sistema de transporte, sino que también complica la aplicación de la ley. Al no poder identificar a los vehículos, se dificulta sancionar infracciones de tránsito e incluso investigar delitos en los que estos autos podrían estar involucrados.
El problema ha crecido en los últimos años, impulsado en parte por el aumento de sistemas de peaje sin efectivo, que dependen completamente de cámaras y lectores de placas. Esto ha llevado a algunos conductores a buscar formas de evadir los pagos, generando preocupación entre funcionarios estatales y agencias de transporte.
En respuesta, las autoridades han puesto en marcha operativos conjuntos y medidas más estrictas para detectar y sancionar a los infractores. Estas incluyen inspecciones en carretera, emisión de multas y, en algunos casos, la incautación de vehículos que circulan con placas ilegibles o fraudulentas.
Funcionarios reiteraron que continuarán reforzando la vigilancia y aplicando la ley para frenar esta práctica, subrayando que evadir peajes no solo es ilegal, sino que afecta directamente los recursos destinados al mantenimiento de infraestructura y servicios públicos esenciales en el Estado.
