Asesinato de hombre de Minnesota a manos de agentes federales genera condenas y exigencias para “bajar la temperatura”

Te puede interesar

- Publicidad -

HARTFORD.- Un hombre de 37 años fue baleado y muerto por agentes federales en Minneapolis, Minnesota, el sábado pasado, desatando condenas de líderes políticos, protestas en las calles y llamados a reducir la tensión entre las autoridades y la comunidad.

El incidente ocurrió en medio de una operación de inmigración que ha sido objeto de furor político y social en ese estado.

La víctima, identificada por su familia como Alex Pretti, era un enfermero de cuidados intensivos en el sistema de salud de veteranos y residente local.

Videos que circulan en las redes sociales y medios muestran momentos confusos en los que agentes federales lo reducen al suelo antes de dispararle múltiples veces.

Aunque las autoridades federales argumentan que Pretti se acercó con un arma y que respondieron en defensa propia, testimonios visuales parecen contradecir esa versión, mostrando al hombre sosteniendo un teléfono poco antes de los disparos.

La muerte de Pretti provocó de inmediato protestas masivas en las frías calles de Minneapolis, donde cientos de personas se congregaron para exigir justicia y el retiro de agentes federales de la ciudad.

Manifestantes gritaron consignas como “ICE out now” (que ICE se vaya ahora) y pidieron que se investiguen a fondo las circunstancias del tiroteo, incluso mientras las temperaturas rondaban los –6 grados centrigrados.

Líderes electos de ambos partidos y figuras públicas han reaccionado fuertemente al incidente.

Desde Connecticut, legisladores demócratas y organizaciones proinmigrantes han expresado su inquietud por lo ocurrido, señalando que el caso refleja una escalada peligrosa en la retórica y en las operaciones federales, especialmente en temas de inmigración y seguridad. Algunos representantes estatales han pedido investigaciones transparentes y han subrayado la importancia de proteger los derechos civiles en todo el país.

Organizaciones comunitarias en ciudades como Stamford, Norwalk, Bridgeport, New Haven y Hartford han señalado que incidentes como este resuenan profundamente entre las comunidades inmigrantes de Connecticut, muchas de las cuales ya viven con temor ante operativos federales. Activistas afirman que la violencia registrada en Minnesota refuerza la necesidad de mantener a las cortes, hospitales y escuelas como espacios seguros.

El gobernador de Minnesota, Tim Walz, calificó la acción como inaceptable y activó la Guardia Nacional, pidiendo que se detenga la presencia federal en la respuesta local.

Al mismo tiempo, legisladores republicanos como el representante Michael McCaul han pedido una investigación transparente para “bajar la temperatura” y restaurar la confianza del público en el sistema de justicia.

También han surgido llamados desde la Casa Blanca y otros altos funcionarios para calmar los ánimos.

El vicepresidente JD Vance visitó Minneapolis instando a “bajar la temperatura” en la retórica y la política, mientras que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha reiterado que sus agentes actuaron dentro de los protocolos de defensa propia durante la operación.

La tragedia ha intensificado un debate nacional sobre el uso de la fuerza por parte de agentes federales y la presencia de operativos de inmigración en ciudades estadounidenses.

Con protestas continuas, investigaciones en curso y demandas de mayor responsabilidad, muchos líderes comunitarios y políticos han subrayado la necesidad de reformar las políticas y asegurar que la justicia prevalezca sin aumentar aún más las tensiones en una ciudad ya profundamente afectada por la violencia reciente.

 

 

 

- Publicidad -
- Publicidad -

Ultimas noticias