WASHINGTON DC.- Una operación federal en Washington D.C., impulsada por el presidente Donald Trump bajo una “emergencia de criminalidad”, generó más de 2,300 arrestos en aproximadamente un mes.
De esos arrestos, más de 940 personas (es decir, más del 40 %) fueron detenidas por violaciones relacionadas con la inmigración.
El gobierno sostiene que la operación también implicó detenciones por delitos graves: entre los arrestados hay sospechosos de homicidio, miembros de pandillas, personas acusadas de delitos con armas o drogas. Se afirma que se retiraron más de 220 armas del entorno urbano.
No obstante, los críticos señalan que un porcentaje importante de los arrestos migratorios no se acompañó de cargos criminales adicionales. En una muestra interna de 10 días, solo alrededor del 22 % de quienes fueron arrestados por violaciones migratorias tenían antecedentes penales.
La orden de emergencia fue emitida bajo la Sección 740 de la Ley de Autonomía del Distrito de Columbia, lo que permitió al gobierno federal asumir control limitado sobre cuerpos policiales locales, desplegar la Guardia Nacional y coordinar con agencias federales, incluyendo ICE (el Servicio de Inmigración) y CBP (Aduanas y Protección Fronteriza).
También se ha reportado que el gobierno revocó las “políticas de ciudad santuario” en D.C., requiriendo que la policía local coopere con agencias federales de inmigración, incluso si las leyes locales anteriormente limitaban dicha colaboración.
En respuesta a las acciones, la comunidad inmigrante y grupos de derechos civiles han manifestado preocupación por el miedo generado entre residentes, quienes están alterando sus rutinas cotidianas, evitando lugares públicos o desplazamientos por temor a detenciones.
Finalmente, aunque la administración afirma que la operación ha contribuido a reducir el crimen violento —un objetivo declarado— los datos muestran que las tasas de crímenes ya estaban disminuyendo antes del inicio del operativo, lo que levanta interrogantes sobre hasta qué punto esta intervención federal ha sido determinante.
