PLEASANTVILLE.- Los funcionarios del condado de Westchester exigen el cierre de un centro de tratamiento infantil después de cientos de llamadas de la policía sobre condiciones peligrosas.
Las autoridades informaron que la policía de Mount Pleasant respondió a 459 llamadas en el campus de Westchester de la JCCA, anteriormente conocida como Jewish Child Care Association, solo en los primeros seis meses de este año.
De las llamadas, 248 de ellas fueron por personas desaparecidas. La policía también respondió al campus por agresiones, vandalismo, peleas violentas y amenazas de suicidio y autolesiones.
“Este centro es una enorme carga para la policía y los servicios de ambulancia de Mount Pleasant, y estas llamadas al servicio de emergencia habitualmente consumen horas de los días de nuestros oficiales”, dijo Paul Oliva, jefe del Departamento de Policía de Mount Pleasant.
Las autoridades indicaron que la JCCA no tiene el personal para hacer frente a los residentes que tienen graves problemas psicológicos y de comportamiento.
Michelle Iovanella relató que su hija Destiny, de 15 años, fue atacada por otros residentes y golpeada en la cabeza con una sartén en el campus de la JCCA en Westchester, el mes pasado.
“Dijeron que tenían los servicios para ella, así que la lleve allí y eso fue lo peor que pude haber hecho”, dijo Iovanella.
La JCCA dice que el personal en su centro de tratamiento no está legalmente autorizado a intervenir sin seguridad.
“Está claro que la JCCA no cuenta con el personal necesario y calificado para hacer frente a los residentes que tienen problemas psicológicos y de comportamiento graves”, dijo el supervisor de la Ciudad, Carl Fulgenzi.
Agregó que “el hecho de que la Ciudad haya recibido 248 llamadas de personas desaparecidas en 180 días es solo una indicación de que el personal de la JCCA es incapaz de garantizar la seguridad y el paradero de los residentes de su campus”.
Fulgenzi dijo que la falla resulta en una tremenda carga para los servicios de emergencia.
La JCCA tiene licencia como centro de tratamiento residencial. Opera un modelo de campus abierto para que los residentes entren y salgan cuando les plazca.
“El gobierno es responsable de crear y apoyar modelos de atención que sean productivos y Nueva York no está haciendo eso”, dijo el director ejecutivo de la JCCA, Ronald Richter.
Richter dijo que desde hace un año le ha estado pidiendo al Estado un mejor modelo para tratar con una pequeña porción de sus más de 150 niños que tienen serios problemas de conducta.
Pero dice que cerrar el campus no es la respuesta.
La Oficina de Servicios para Niños y Familias del Estado, quien emitió esta declaración compartida con Eyewitness News: “La Oficina de Servicios para Niños y Familias del estado de Nueva York (OCFS) continúa trabajando en estrecha colaboración con la JCCA para garantizar que brinde de manera efectiva un entorno seguro y de apoyo para los jóvenes en cuidado de crianza colocados con su organización”.
Agregó que “la JCCA tiene una larga historia de servicio para estas personas jóvenes, especialmente aquellas que requieren servicios complejos como resultado de la exposición crónica a traumas y experiencias infantiles adversas (ACE)”.
Apuntó que “la OCFS se asocia con la Oficina Estatal de Salud Mental (OMH) para garantizar que se satisfagan las necesidades de salud mental de estos jóvenes vulnerables para proteger su bienestar y el de los demás. La seguridad de la comunidad es una prioridad principal y la OCFS está explorando opciones para la transición de los jóvenes cuyas necesidades pueden ser mejor atendidas a través de la ubicación en programas alternativos”.
