HARTFORD.- Mario Abrego llegó a los Estados Unidos hace 13 años, indocumentado, de Guatemala. Después de un encontronazo con la ley, se ordenó su deportación.
“Estuve detenido en un centro de detención de inmigrantes durante un mes y desde entonces no nos ha ido nada bien”, declaró Abrego en español mientras sostenía a su bebé de 18 meses firmemente en sus brazos con su esposa a su lado en un manifestación llevada a cabo el jueves pasado.
“Gastamos mucho dinero en abogados y todavía estamos peleando en los tribunales”, lamentó el inmigrante.
Abrego se unió a los miembros de la comunidad de derechos de los inmigrantes de Connecticut frente al edificio de la corte federal de Hartford para pedir que se eliminen los fondos del U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE).
Los manifestantes exigieron el cierre de los centros de detención del ICE y pidieron a la administración del presidente Joe Biden que cumpla una promesa de campaña para reducir la detención y las deportaciones.
“Nuestra gente está sufriendo y muriendo. Hemos sido testigos del maltrato de la comunidad haitiana en la frontera y de las casi 20 mil personas que fueron deportadas sin oportunidad de presentar sus casos ante los tribunales”, manifestó la activista Carmen Lanche.
Durante la manifestación, los miembros colocaron ataúdes de cartón simbólicos con velas y flores mientras sostenían carteles y cantaban.
“A veces sentimos que este problema no está cerca de nosotros porque la frontera está a kilómetros de distancia y no debemos preocuparnos. Pero no es necesario estar en la frontera real para sentir el alcance del ICE. Esta agencia es la frontera que nos separa aquí en nuestras ciudades”, expresó Javier Villatoro.
Los defensores señalaron que los inmigrantes indocumentados pueden ser deportados incluso por los delitos más leves. Villatoro dijo que también vivió esa separación cuando su tío fue deportado luego de pasar tres años en prisión por un arresto que siguió a un accidente de tránsito.
Los activistas también pidieron la liberación de las personas que se encuentran actualmente en los centros de detención de ICE, destacando el Centro Correccional del condado de Plymouth en Massachusetts, uno de los centros de detención a donde son enviados muchos inmigrantes detenidos en Connecticut.
Un centro de detención en el condado de Bristol, Massachusetts, fue cerrado el año pasado en respuesta a un informe condenatorio del Fiscal General.
El abogado defensor de inmigración, Ben Haldeman, ha trabajado con inmigrantes detenidos por el ICE en Massachusetts, New Hampshire y Rhode Island.
Él dice que, si bien el centro en Bristol ha estado cerrado, el trato sigue siendo el mismo para los inmigrantes transferidos a Plymouth.
“Hemos escuchado denuncias de mala alimentación y maltrato físico y verbal. Hemos oído hablar de personas que son arrojadas al hoyo (calabozos) por poca o ninguna razón”, precisó Haldeman.
Agregó que “hemos oído hablar de personas que dieron positivo por COVID-19 que se mezclaron con otros detenidos con un desprecio imprudente por la salud y la seguridad de las personas”.
