NORWALK.- En Connecticut, los inmigrantes desempeñan un papel fundamental en el sector de la construcción: representan el 28 % de la fuerza laboral en ese rubro, una proporción que coloca al Estado en el noveno lugar a nivel nacional.
Por tanto, más de uno de cada cuatro trabajadores de la construcción en Connecticut es nacido fuera del país, lo que demuestra cuán dependiente es la industria local de mano de obra extranjera.
Esta cifra adquiere particular relevancia cuando se la compara con la proporción de inmigrantes en la fuerza laboral general del Estado: en 2023, los inmigrantes ocupaban alrededor del 19.6% de todos los empleos en Connecticut.
Esa diferencia sugiere que la industria de la construcción, junto con ciertos otros sectores, depende de forma desproporcionada de trabajadores inmigrantes para cubrir sus necesidades productivas.
La dependencia de mano de obra inmigrante en la construcción no es un fenómeno exclusivo de Connecticut.
A nivel nacional, muchos oficios de la construcción están dominados por trabajadores extranjeros: por ejemplo, instaladores de paneles de yeso, techo, albañiles, pintores, entre otros.
En estados con grandes industrias de la construcción, esa tendencia es aún más marcada, sin embargo, en Connecticut este 28% revela que incluso fuera de las “megas jurisdicciones” tradicionales, los inmigrantes tienen un rol vital.
Este alto porcentaje también evidencia que los inmigrantes, más allá de simplemente formar parte de la fuerza laboral, suplen vacíos estructurales en la economía. Donde quizás hay escasez de mano de obra local o menores incentivos para nativos, los inmigrantes llenan esos huecos y permiten que proyectos de infraestructura y vivienda sigan adelante.
Esa contribución es clave para mantener la dinámica económica en sectores claves del Estado.
Además, la importancia de los inmigrantes no se limita al empleo: tal como muestra un reciente informe de DataHaven junto con Connecticut Immigrant Support Network, los inmigrantes representan alrededor del 20% de todos los empleos en el Estado y constituyen una parte significativa de los emprendedores locales.
Esto sugiere que su rol abarca tanto la producción como la creación de negocios, lo que multiplica su impacto económico.
En resumen: ese 28% no es solo un número aislado, sino un reflejo de cómo los inmigrantes sostienen una parte crítica de la economía de Connecticut, especialmente en la construcción.
De acuerdo con el informe, su presencia asegura que se construyan viviendas, infraestructuras y servicios esenciales. Representan una fuente indispensable de trabajo en oficios que requieren mano de obra constante y especializada; y, en conjunto, son pieza clave del dinamismo económico del Estado.
