BRIDGEPORT.- De pie frente a las cajas de alimentos listos para ser entregados a las familias hambrientas de Connecticut, el senador federal Richard Blumenthal, anunció un esfuerzo bipartidista para ayudar a alimentar a las familias necesitadas extendiendo las protecciones de responsabilidad y aclarando el etiquetado de los alimentos para permitir más donaciones de individuos, la industria privada e instituciones de educación superior.
La legislación propuesta no podría llegar en un mejor momento, expresó Jason Jakubowski, presidente y director ejecutivo de Connecticut Foodshare.
Su organización, que fue el resultado de una fusión entre Foodshare y el Banco de Alimentos de Connecticut, está alimentando a unos 480 mil residentes de Connecticut que padecen inseguridad alimentaria.
Antes de la pandemia, el número era de unos 390 mil residentes del estado que necesitaban ayuda para poner comida en la mesa, declaró Jakubowski.
En el punto álgido de la pandemia hace aproximadamente un año, la necesidad había aumentado a 550 mil personas, incluidos niños de familias que luchaban por sobrevivir.
La necesidad ha disminuido un poco. pero no ha bajado al nivel que tenía antes de la pandemia, agregó Jakubowski
“Hay alguien que tiene hambre en las 169 ciudades de Connecticut. Cuando la gente piensa en el hambre, piensa en las grandes ciudades como Bridgeport, Hartford y New Haven, pero también distribuimos alimentos a Simsbury, Glastonbury, Greenwich e incluso a pueblos pequeños como Union y Sprague”, indicó el directivo.
La propuesta de la Food Donation Improvement Act presentada por Blumenthal y el senador federal Pat Toomey, republicano por Pensilvania, requeriría que el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos establezca pautas para finalizar la fecha en que se pueden usar los alimentos a fin de ayudar a impulsar las donaciones en todo el país.
El proyecto de ley también extendería las protecciones de responsabilidad a individuos, negocios como tiendas de comestibles y restaurantes, además de colegios y universidades cuando donen alimentos a individuos o proporcionen alimentos a un costo muy reducido.
“Este proyecto de ley eliminará los obstáculos legales que desalientan las donaciones de alimentos por parte de restaurantes, minoristas y otros”, comentó Blumenthal.
“Casi el 40 por ciento de los alimentos de nuestra nación se desperdicia, lo que crea una oportunidad clara y un imperativo para ayudar a las personas que pasan hambre todos los días. Me enorgullece asociarme con el senador Toomey en este esfuerzo bipartidista para permitir donaciones de alimentos oportunas y eficientes a los estadounidenses que enfrentan inseguridad alimentaria”, precisó el Senador federal de Connecticut.
El Supplemental Nutrition Assistance Program (SNAP) o los cupones de alimentos son la primera línea de defensa contra el hambre, pero los beneficios no son enormes y algunas familias e individuos todavía dependen de los bancos de alimentos para llegar a fin de mes, precisó Jakubowski.
El año pasado, Connecticut Foodshare distribuyó 40.5 millones de comidas. Antes de la pandemia, la organización recibía alrededor del 75% de los alimentos que se entregaban a los residentes de Connecticut. Cuando el Estado fue cerrado en marzo de 2020 debido a la pandemia, las donaciones de alimentos dejaron de llegar, comentó Jakubowski.
Para compensar el déficit, la organización tuvo que gastar millones de dólares para pagar los alimentos, ya que la necesidad aumentó cuando las personas fueron despedidas debido a que las empresas permanecieron cerradas durante períodos prolongados de tiempo, declaró.
La buena noticia es que las donaciones monetarias ayudaron a la organización a mantener su misión vital de alimentar a los residentes del Estado, destacó el director de Connecticut foodshare.
“Nunca hemos recaudado tanto dinero antes de la pandemia como durante el tiempo de crisis, pero tampoco hemos gastado tanto dinero como lo hicimos con el COVID-19”, añadió Jakubowski.
En este momento, a medida que se acercan las vacaciones, Connecticut Foodshare está recibiendo alrededor del 65% de sus alimentos a través de donaciones y realmente lo que la organización quiere es que ese número vuelva al 75%”, declaró Jakubowski.
Si bien Connecticut tiene buenas protecciones para quienes donan alimentos, hay otros estados que tienen leyes que restringen las donaciones porque las personas temen la responsabilidad. La legislación propuesta ampliaría esas protecciones a los 50 estados, lo que ayudará a atraer más donaciones, finalizó Jakobowski.
