HARTFORD.- El asma es una de las principales razones por las que los niños faltan a la escuela en Connecticut, y un nuevo programa de subvenciones apoyará la mejora de las tasas de asma mediante el uso de trabajadores comunitarios de salud para actividades de extensión.
La subvención de 150 mil dólares de la Connecticut Health Foundation se destinará a Charter Oak, un centro de salud calificado a nivel federal en Hartford. Los trabajadores comunitarios de la salud suelen provenir de la región o la población a la que sirven y pueden ayudar a salvar las diferencias entre los pacientes y el sistema de atención de la salud.
Tiffany Donelson, presidenta y directora ejecutiva de la Connecticut Health Foundation, dijo que la investigación muestra que los trabajadores son fundamentales para abordar problemas de salud pública, como el asma.
“Un trabajador de salud comunitario puede entrar en el hogar y comprender la situación, esa es una de las formas de mitigar algunos de los factores ambientales dentro del hogar”, manifestó Donelson.
“Pueden trabajar con las escuelas y comprender cuáles son los protocolos adecuados para los niños”, agregó la directiva.
Donelson señaló que el programa de trabajadores comunitarios de la salud de Charter Oak estará en funcionamiento este mes.
Señaló que sigue un programa en el área de Seattle, que, después de 20 años de investigación, desarrolló políticas que redujeron las tasas de asma en niños y adultos a través de visitas domiciliarias.
En Connecticut, las disparidades raciales son parte del cuadro del asma infantil, y los niños afroamericanos e hispanos tienen cinco veces más probabilidades de ser hospitalizados que los niños blancos.
Donelson argumentó que las disparidades hacen que los trabajadores comunitarios de la salud sean aún más importantes para la población a la que sirven.
“Lo que tenemos que hacer ahora es integrar completamente a los trabajadores comunitarios de la salud en el sistema de atención de la salud, y averiguar las formas de financiar a estos trabajadores, porque están haciendo una labor que no hemos visto que otras partes del sistema puedan hacer”, instó Donelson
La fundación financiará el programa de trabajadores comunitarios de la salud de Charter Oak durante dos o tres años.
Es una colaboración con Commonwealth Medicine, una división de la University of Massachusetts Medical School, que anteriormente investigó las intervenciones de los trabajadores de la salud comunitarios en Connecticut.
