Agencias de refugiados en New Haven y Bridgeport se alistan para enfrentar crisis fronteriza de EEUU

Te puede interesar

- Publicidad -

BRIDGEPORT.- Los Integrated Refugee & Immigrant Services (IRIS) con sede en New Haven, le dijeron al gobierno federal que pueden ayudar a conectar a los menores no acompañados que llegan a la frontera, una vez que se colocan con familiares o patrocinadores en los Estados Unidos, con servicios que incluyen atención médica y asistencia legal para solicitar asilo, matricularse en la escuela y proporcionar formación en inglés.

“Estamos listos para hacer eso y tenemos la capacidad para hacerlo. Tenemos la experiencia. Ya tenemos los contactos federales, por lo que el gobierno nos conoce. A Connecticut le encantaría dar la bienvenida a algunas de estas familias”, declaró Chris George, director ejecutivo de los IRIS.

De acuerdo con los defensores, la experiencia que tienen estas agencias en el reasentamiento de refugiados podría aprovecharse para ayudar a quienes buscan asilo en los Estados Unidos.

George indicó que está en conversaciones con los funcionarios de la Office of Refugee Resettlement sobre cómo IRIS podría ser útil.

George se unió al Senador federal, Chris Murphy, para hablar sobre el tema.

“Las condiciones son mejores que las de 2019. No son jaulas. Ahora hay trabajadores de cuidado infantil y profesionales médicos. Pero todavía no querría que mi hijo esté en estos centros de detención durante más de 30 segundos”, señaló Murphy.

Casi todas las personas relacionadas con los problemas de inmigración, están de acuerdo en que la nación necesita una reforma y revisión de sus políticas sobre quién puede ingresar a los Estados Unidos, cuándo y bajo qué circunstancias.

Por ahora, la administración del presidente Joe Biden está rechazando a adultos y familias que buscan asilo en la frontera, pero no a los niños no acompañados, muchos de los cuales huyen de sus países de origen, como Guatemala, Honduras, El Salvador y México.

Las instalaciones de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos se han abarrotado debido a que los niños migrantes esperan ser reubicados en refugios administrados por el Departamento de Salud y Servicios Humanos.

Murphy describió a 100 niños por habitación, “tantos que sus colchones están alineados a solo unos centímetros o unos pocos pies el uno del otro”.

El Senador federal agregó que “pasan de cuatro a cinco días en estos centros de detención y luego los trasladan a hogares grupales y, finalmente, después de unas semanas, se reencuentran con sus familiares en los Estados Unidos, donde pueden presentar su solicitud de asilo”, comentó Murphy.

George dijo que estos niños, en algunos casos, también están experimentando retrasos en ser colocados con patrocinadores o parientes que ya viven en los Estados Unidos.

“Una razón por la que no se están mudando de los refugios rápidamente es porque la administración Trump estaba compartiendo información sobre patrocinadores y familiares con el U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE). Eso tuvo un efecto escalofriante en los posibles patrocinadores y familiares que querían dar un paso adelante y recibir a estos niños”, indicó George.

El directivo dijo que le han dicho que la práctica se ha detenido bajo la administración de Biden, pero tomará un tiempo recuperarse de eso.

Durante los últimos seis años, el Connecticut Institute for Refugees and Immigrants (CIRI), con sede en Bridgeport. ha ayudado a reasentar a los menores no acompañados, en su mayoría que buscan asilo de Centroamérica, bajo un contrato con el gobierno federal.

Susan Schnitzer, presidenta y directora ejecutiva de CIRI, no estuvo en la reunión con Murphy, pero está de acuerdo con George en que las agencias de reasentamiento podrían desempeñar un papel más importante en el proceso de asilo.

La organización suele ayudar a unos 75 jóvenes cada año cuando se trasladan de los refugios a vivir con sus patrocinadores.

CIRI realiza visitas domiciliarias para garantizar que el hogar del patrocinador sea “seguro y apropiado” y ayuda a conectar a los jóvenes con servicios legales y de otro tipo.

La organización pasa alrededor de tres meses en esta función de gestión de casos, pero busca asegurar fondos privados para hacer este trabajo durante al menos un año, explicó Schnitzer.

Las agencias de reasentamiento como CIRI e IRIS están esperando la determinación final de la administración de Biden sobre la cantidad de refugiados que el Gobierno tiene la intención de permitir la entrada a los Estados Unidos este año.

La administración Trump estableció el límite de refugiados para este año fiscal en 15 mil, el número más bajo desde 1980.

- Publicidad -
- Publicidad -

Ultimas noticias