
Los expertos advirtieron que un exceso de optimismo podría crear una sensación de falsa seguridad y dar lugar a una relajación de las medidas de prevención y control del virus
Redacción EL SOL News
STAMFORD.- “A ver si sacan la vacuna ya y termina todo esto”, es una de las frases más escuchadas durante esta pandemia de COVID-19.
La gente está cansada de vivir con miedo y no poder salir a la calle con tranquilidad, por lo que el hallazgo de una vacuna contra el COVID-19 que ponga fin a la crisis es una esperanza con la que sueñan miles de personas.
Actualmente hay más de 150 vacunas candidatas en desarrollo en el mundo, por lo que es posible que en algún momento aparezca una lo bastante efectiva como para frenar el número de contagios. Aunque sea parcialmente.
Pese a que hay señales para ser optimistas, no hay ninguna garantía de que se vaya a encontrar en un futuro cercano una vacuna lo suficientemente buena como para parar la pandemia por completo.
Por tal razón, los expertos recomiendan contemplar todos los escenarios posibles y tener en mente un plan B en el que no haya vacuna.
Se trata de un ejercicio necesario de responsabilidad y transparencia.
De acuerdo con José Jiménez Guardeño y Ana María Ortega-Prieto, investigadores del King’s College London, de algo sí se puede estar completamente seguro y es que esta pandemia de coronavirus ha venido para quedarse, por lo que cumplir con las pautas de seguridad es vital para evitar contagiarse y así frenar una segunda ola.
Crear la falsa esperanza de que se contará en breve con una vacuna o tratamiento efectivo contra el COVID-19 puede ser un arma de doble filo que podría causar una gran decepción si las expectativas no se cumplen, advirtieron los expertos.
Por otro lado, un exceso de optimismo podría crear una sensación de falsa seguridad y dar lugar a una relajación de las medidas de prevención y control del virus que sí se han demostrado eficaces para evitar su propagación.
LAS 10 RAZONES PARA NO ESPERAR UN MILAGRO
- Las prisas no son buenas
El proceso normal para hacer una vacuna es de entre 10 y 15 años. No se puede esperar tener una perfecta en menos un año y que permita a las personas volver automáticamente a su vida anterior.
Por ejemplo, el acortamiento que se viendo de la fase de investigación preclínica en la que se estudia la vacuna en cultivos celulares y en animales es algo inusual y un reflejo de la urgencia por dar con la vacuna.
- Tiene que proteger en humanos
Es fácil de decir, pero es donde la mayoría de los candidatos suele fallar.
Una vacuna puede estar muy bien diseñada, ser segura, proteger al 100% en modelos animales e inducir una respuesta inmune fuerte y anticuerpos neutralizantes, pero ofrecer un nivel de protección mucho más bajo del esperado cuando se prueba en humanos.
- Querer no siempre es poder
En 1984, cuando se identificó el virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) como el responsable de la pandemia del SIDA, la Secretaría de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos declaró que la vacuna estaría disponible en un plazo de 2 años. Hoy, 36 años después, todavía no hay vacuna.
El desarrollo de las vacunas no siempre da frutos. Aunque comparar el VIH con el coronavirus no sea lo más acertado porque son muy diferentes, hay veces en las que, por mucho que se busque, no se encuentra la manera de desarrollar una vacuna efectiva.
De hecho, aunque hay buenos candidatos a vacuna con resultados prometedores en modelos animales, hasta el momento no hay ninguna vacuna disponible para ninguno de los otros coronavirus que afectan a humanos.
- Efectos adversos
Las vacunas, al igual que cualquier medicamento, pueden provocar efectos secundarios. Uno de los principales problemas a los que se enfrentan los investigadores es la potenciación de la Infección Dependiente de Anticuerpos, más conocida como ADE.
Se trata de una reacción no deseada en la que la generación de anticuerpos frente a un agente infeccioso, por ejemplo usando una vacuna, da lugar a síntomas mucho peores. Esto se traduce en que la enfermedad se vea potenciada en caso de infección por el virus.
Los mecanismos de ADE son aún muy poco conocidos y la buena noticia es que es bastante infrecuente.
- Producción a gran escala
Uno de los principales retos que las personas podrían encontrar si se obtiene una vacuna efectiva contra el coronavirus será su producción masiva a gran escala para que llegue a la mayor parte posible de la población mundial.
Se está hablando de producir miles de millones de dosis. Eso sin tener en cuenta que muchas de las vacunas en estudio requieren de dos dosis por individuo.
Además, otro problema añadido sería producir masivamente dosis suficientes sin afectar la producción de otras vacunas importantes.
- Distribución de la vacuna
Imaginemos que se consigue desarrollar una vacuna efectiva contra el Sars-Cov-2 y se consigue producir a gran escala.
El siguiente problema sería su entrega eficiente a miles de millones de personas en el mundo. De nada sirve tener una vacuna si no llega al usuario final.
Conseguir una distribución mundial eficiente plantea importantes problemas logísticos. Las empresas fabricantes de vacunas, los gobiernos de distintos países y las empresas de transporte deberían trabajar coordinadamente y ponerse de acuerdo.
Por lo general, la mayoría de vacunas deben mantenerse refrigeradas a una temperatura de entre 2 °C y 8 °C. Por esta razón, uno de los principales retos a superar consistiría en no romper la cadena de frío.
- La inmunidad natural parece durar poco
Durante meses han circulado anuncios de posibles reinfecciones desde distintos lugares del mundo. Hoy es ya un hecho que personas que pasaron la enfermedad pueden volver a contagiarse.
Esto es algo relativamente habitual en enfermedades infecciosas. De hecho, no existe ninguna enfermedad viral respiratoria descrita en la que no se produzcan reinfecciones.
Una posible explicación sería que, al igual que para otros coronavirus que infectan a los humanos, la presencia de anticuerpos va desapareciendo paulatinamente en el transcurso de unos pocos meses después de la infección.
El principal problema de las reinfecciones es que, a pesar de que las vacunas suelen desarrollar una respuesta inmune más fuerte que la infección natural, los resultados esperables no serían los mejores si ya se sabe de antemano que la inmunidad natural es poco duradera.
- La edad es importante
Un desafío para esta vacuna es que las personas de avanzada edad son más susceptibles a la infección y conllevan un riesgo particularmente alto de enfermedad grave o letal.
Por ello, proteger a los adultos mayores de 60 años del COVID-19 es una de las metas más importantes de los investigadores.
El principal problema es que, a medida que las personas van envejeciendo, su sistema inmune se vuelve menos eficiente y las vacunas son menos eficaces.
- Tecnología demasiado reciente
La mayoría de las vacunas que se utilizan suponen la inyección de un virus debilitado, inactivado o simplemente componentes del virus que se producen y purifican en el laboratorio.
Sin embargo, muchas de las candidatas a las vacunas que se están probando ahora en humanos están basados en tecnologías genéticas relativamente recientes. Son las conocidas como “vacunas genéticas”, las cuales pueden ser de ADN o ARN.
En este caso, en lugar de inocular virus completos o subunidades del virus para inducir una respuesta inmunitaria como hacen las vacunas tradicionales, la idea es hacer que el propio cuerpo produzca la proteína del virus.
- ¿Protección? Sí, pero parcial
Todo parece indicar que, en el caso de tener alguna candidata exitosa, las primeras vacunas protegerían parcialmente frente a la infección, la inmunidad sería de corta duración y no funcionarían para todo el mundo.
Sin embargo, siempre es mejor tener una vacuna que funciona parcialmente que no tener ninguna.
Sería muy útil para proteger a parte de la población y disminuir el ritmo creciente de infecciones.
Además, al tener candidatos tan diferentes en desarrollo es posible que se pudieran cumplir distintos objetivos.
Por otro lado, es posible que en un futuro más lejano se desarrollen vacunas más complejas que consigan mejores resultados.
