
Además, sancionarán con $500 de multa a quienes organicen eventos que superen las 25 personas en interiores y 100 en exteriores
NORWALK.- Con el fin de evitar un aumento en los casos de COVID-19 en Connecticut, el gobernador Ned Lamont impondrá una multa de 100 dólares para aquellos que no usen máscaras al aire libre, además de 500 dólares para quienes organicen eventos que superen las 25 personas en interiores y 100 en exteriores.
La policía local, los departamentos de salud y los funcionarios electos podrán imponer las multas en virtud de una próxima Orden Ejecutiva del gobernador Ned Lamont destinada a reducir la tasa de infección por COVID-19, que aumentó más del uno por ciento durante la última semana.
El Gobernador anunció las nuevas multas, que entrarán en vigencia esta semana.
Las multas fueron en respuesta a la petición de los alcaldes y los primeros concejales que quieren más “mano dura” en las reglas estatales sobre el coronavirus que, en efecto, han sido principalmente sugerencias sobre el uso público de las máscaras y la asistencia a eventos privados.
“Nuestra autoridades dicen necesitamos un poco más de rigurosidad, ya que la gente está rompiendo las reglas y no queremos tener una segunda ola del virus en nuestro Estado y debemos actuar ahora”, señaló Lamont.
Las multas impuestas por el Gobernador son similares a las adoptadas en estados vecinos.
Actualmente, la única herramienta legal que tienen los funcionarios locales es arrestar a las personas por delitos menores si desobedecen las instrucciones, como usar máscaras en las tiendas.
Por otra parte, la agencia que opera Metro North ha comenzado a imponer una multa de 50 dólares a los pasajeros que no usen máscaras y no cumplen con el distanciamiento social.
Lamont también anunció nuevos protocolos para quienes ingresan al Estado desde la mayor parte del país con tasas de infección inaceptablemente altas del 10 por ciento o más.
Los viajeros pueden evitar una cuarentena de 14 días si muestran una prueba de COVID-19 negativa dentro de los tres días posteriores a su llegada a Connecticut, o si obtienen una prueba negativa al ingresar al Estado, donde esperarán en cuarentena hasta que los resultados de la prueba estén disponibles.
“Este es un buen momento para facilitar un poco las cosas a las personas, asumiendo que si no pueden ponerse en cuarentena, al menos pueden hacerse las pruebas, y creo que podemos mantener a nuestra gente segura y permitir viajes más frecuentes con mayor protección”, indicó Lamont.
Josh Geballe, director de operaciones del Estado, dijo que las reglas actuales son un poco más difíciles de entender y que la nueva guía, similar a la de Massachusetts, probablemente obtendrá una mejor respuesta.
El lunes pasado marcó seis días desde que la tasa de pruebas del Estado se movió por encima del 1 por ciento, con 569 pruebas positivas durante un fin de semana en el que se informaron 54 mil 895 tests, para una tasa positiva de 1.04 por ciento. La tendencia alcista comenzó el 9 de septiembre.
“Creo que todavía estamos en un lugar bastante bueno”, declaró Lamont durante una reunión en el Capitolio estatal.
Informó de cinco muertes adicionales durante el fin de semana, lo que eleva el número de muertos a 4 mil 485 en la pandemia.
Si bien las 64 hospitalizaciones netas aumentaron en 13 desde el viernes pasado, todavía se encuentra dentro de un rango esperado de entre 50 y 70.
En abril pasado, en el punto álgido de la pandemia, hubo mil 972 hospitalizaciones.
La tasa de infección en los colegios y universidades estatales se mantiene por debajo del 1 por ciento, muy baja en comparación con muchas universidades en el oeste y el sur.
La Universidad de Connecticut (UConn) informó de 17 casos nuevos durante el fin de semana, nueve en el campus y ocho fuera del campus.
La semana pasada, la universidad informó que pondría en cuarentena a los estudiantes que viven fuera del campus en los apartamentos de The Oaks on the Square después de un aumento en los casos allí. A los residentes que no son estudiantes no se les dice que se pongan en cuarentena.
Eso se produjo después de que la Universidad del Sagrado Corazón pusiera en cuarentena a unos mil 700 estudiantes fuera del campus que vivían en Bridgeport durante el fin de semana del Día del Trabajo en medio de un aumento de casos fuera del campus.
