
DANBURY.- Un hombre del condado de Fairfield admitió un plan de malversación de fondos de más de un millón de dólares, que involucra a una empresa de Hartford.
Las autoridades informaron que Anthony Teixeira, de 50 años, de Danbury, fue empleado de Joseph Merritt & Company (JMC), una empresa de impresión con sede en Hartford, durante más de 25 años, y recientemente supervisó la sucursal de JMC, ubicada en Danbury.
La pérdida para la compañía atribuible a Teixeira, a través de sus planes, es de aproximadamente 1.1 millones de dólares, de acuerdo con John Durham, fiscal federal de Connecticut.
Según los documentos de la Corte y las declaraciones hechas en el tribunal, entre aproximadamente enero de 2012 y febrero de 2019, Teixeira defraudó a JMC y a sus clientes al presentar pedidos de ventas o probar pedidos de ventas a los clientes como si realmente fueran facturas.
Los clientes, creyendo que estaban pagando a JMC por el trabajo, luego entregaron pagos en cuentas que controlaba Teixeira, indicaron los fiscales.
Durham indicó que Teixeira también robó el inventario relacionado con la impresión del inventario de JMC y lo vendió en línea, pero manipuló las facturas para engañar a los sistemas de JMC al pensar que la compañía había vendido el inventario.
Teixeira se declaró culpable de un cargo de fraude electrónico, un delito que conlleva una pena máxima de prisión de 20 años. Está programado para ser sentenciado el jueves 12 de noviembre.
El implicado fue arrestado por una denuncia penal federal el lunes 12 de diciembre de 2019 y posteriormente fue liberado al pagar una fianza de 50 mil dólares.
Ha estado detenido desde el lunes 1º de junio, luego de que un juez determinó que Teixeira había violado las condiciones de su liberación y revocó su fianza.
Una investigación reveló que Teixeira gastó más de 48 mil dólares mientras estaba en libertad bajo fianza, en violación de las restricciones impuestas por la Corte sobre su actividad financiera.
La investigación está siendo realizada por la Oficina Federal de Investigación (FBI) y el Departamento de Policía de Danbury.
El caso está siendo procesado por los fiscales federales adjuntos John Pierpont, y Amanda Oakes, finalizaron las autoridades.
