“Segregación limita la oportunidad y prolonga la desigualdad en CT”, señala Congresista estatal

Te puede interesar

- Publicidad -
El Representante estatal Jason Rojas (D-East Hartford), manifestó que Connecticut se encuentra entre los 15 estados con la menor integración racial en el país y esta división hace que sea más difícil tener conversaciones sobre la eliminación del racismo.

CT es uno de los estados más segregados del país, revela estudio

HARTFORD.- Connecticut se encuentra entre los 15 estados con la menor integración racial según un estudio de WalletHub de 2020, y algunos líderes estatales indicaron que esta división hace que sea más difícil tener conversaciones sobre la eliminación del racismo.

“Todas nuestras perspectivas están determinadas por el lugar donde vivimos y donde crecimos, y vivimos en uno de los estados más segregados del país y eso se refleja en muchas de las políticas que vemos”, declaró el Representante estatal Jason Rojas (D-East Hartford).

Rojas participó en un foro virtual, el martes pasado, sobre el efecto del racismo sistémico en la educación pública organizado por los Demócratas para la Reforma Educativa (DFER).

Comentó que es difícil para las familias de diferentes orígenes crecer entendiéndose si viven tan separadas.

“No podemos pretender entender la humanidad del otro. No vivimos uno al lado del otro, si nuestros hijos no van juntos a la escuela, si no rezamos juntos, sino comemos en los mismos restaurantes”, manifestó Rojas.

“La segregación tiene una forma realmente efectiva de mantenernos separados y evitar que realmente comprendamos la humanidad de los demás”, indicó el Congresista estatal.

Esta falta de comprensión de la humanidad de los demás ha frustrado los intentos legislativos para reducir la segregación en las escuelas y los vecindarios en el pasado, indicó el Representante.

El proyecto de ley 454 del Senado, que se presentó en 2019, buscaba regionalizar las funciones del distrito escolar de Connecticut para ahorrar dinero estatal.

Amy Dowell, directora estatal de los DFER en Connecticut, recordó las protestas que se produjeron en el Capitolio estatal después de que se propusiera el proyecto de ley de regionalización.

El movimiento, que se conoció como “Manos fuera de nuestras escuelas”, demostró la incomodidad de algunos residentes de Connecticut al interactuar con aquellos fuera de su comunidad inmediata.

Rojas, sin embargo, no se mostró sorprendido por la reacción.

Señaló que Connecticut, a diferencia de otros estados, no opera con el gobierno a nivel de Condado, por lo que la mayoría de los residentes están acostumbrados a operar dentro del microcosmos de su propia pequeña ciudad.

Estuvo de acuerdo en que hay algún valor en el control local, pero dijo que las realidades de la segregación no pueden ser ignoradas.

“Estamos literalmente limitando algo que todos valoran, que es la oportunidad. Eso no está ocurriendo para muchos de nuestros estudiantes, ya sean afroamericanos o latinos. Debemos tener una discusión muy franca y honesta sobre eso”, precisó Rojas.

Dowell dijo que el control local sobre el que se basa el gobierno de Connecticut también dificulta el avance de la legislación de vivienda asequible que también ayudaría a integrar Connecticut.

Rojas dijo que políticamente, estos son cambios difíciles de hacer.

Dijo que sus colegas que representan áreas suburbanas tienen que escuchar a sus electores que no quieren ver nuevas ubicaciones de viviendas asequibles construidas en su región.

La raíz de algunos de los estigmas que hacen que algunos residentes de Connecticut teman la integración puede comenzar con prejuicios inherentes en los distritos escolares, según Shavar Jeffries, presidente nacional de los DFER.

 

 

- Publicidad -
- Publicidad -

Ultimas noticias