
Buscan asegurarse de que tengan suficiente equipo de protección personal
HARTFORD. – Miembros del Black and Puerto Rican Caucus de la legislatura viajaron por el Estado, el lunes pasado, visitando los hogares de ancianos desde Stamford hasta Hartford para informar a los trabajadores que tienen su apoyo.
La senadora Marilyn Moore, demócrata de Bridgeport, manifestó que desean asegurarse de que los trabajadores, en su mayoría afroamericanos e hispanos, sepan que los legisladores los están cuidando y están trabajando para asegurarse de que tengan suficiente equipo de protección personal.
Agregó que el caucus también quiere asegurarse de que los trabajadores conozcan sus derechos.
En Avery Heights en Hartford, los gerentes del hogar de ancianos no se mostraron contentos porque los legisladores se presentaron al lugar sin previo aviso.
Cinco o seis trabajadores salieron a un balcón para saludar a los legisladores y agradecerles, pero luego desaparecieron rápidamente.
La semana pasada, el Estado comenzó a evaluar a todos los pacientes de los hogares de ancianos (hay unos 22 mil de ellos en Connecticut), sin embargo, el Estado no ha ordenado la prueba de los 32 mil trabajadores que laboran en dichos centros.
La American Health Care Association y el National Center for Assisted Living estimaron que costaría 8.2 millones de dólares evaluar a cada paciente y a cada trabajador de un hogar de ancianos en Connecticut.
Pedro Zayas, portavoz del sindicato SEIU 1199 NE, declaró la semana pasada que los sindicatos estaban a favor de las pruebas, pero debe haber alguna dirección sobre cuándo los trabajadores pueden hacerse la prueba y si recibirán un pago si tienen que viajar a un lugar para hacerse la evaluación.
El Estado, en este momento, solo está proporcionando suficientes kits de prueba para los pacientes de hogares de ancianos.
Josh Geballe, director de operaciones del gobernador Ned Lamont, indicó la semana pasada que esperan evaluar al personal de los hogares de ancianos “de forma más repetitiva”.
Algunas cadenas de hogares de ancianos se han encargado de evaluar a todo su personal, pero no a todos.
“Estamos un poco frustrados por el tiempo que lleva hacer que las pruebas del personal aumenten. Hay algunos problemas relacionados con los sindicatos que deben resolverse con los operadores de los hogares de ancianos. Estamos haciendo todo lo posible para tratar de apoyar eso e impulsarlo”, precisó Geballe la semana pasada.
Los Centers for Medicare and Medicaid Services emitieron una guía la semana pasada que pedía que los trabajadores de los hogares de ancianos fueran evaluados semanalmente.
El gobierno federal recomendó que “todo el personal de los hogares de ancianos (incluidos los voluntarios y proveedores que se encuentran en las instalaciones semanalmente) reciban una sola prueba de referencia de COVID-19, con una nueva evaluación de todo el personal que continúa cada semana.
El Estado y los líderes locales pueden ajustar el requisito de las pruebas semanales del personal en función de los datos sobre la circulación del virus en su comunidad.
Moore dijo que escuchó que algunos operadores de hogares de ancianos pueden tener miedo de evaluar a sus trabajadores porque podría causar una escasez de personal.
La legisladora señaló que no deberían usar eso como una excusa para no evaluar a los trabajadores.
“Deberían tener personal capacitado y listo para entrar si eso sucede”, finalizó Moore.

