HARTFORD.- Más de 10 mil trabajadores de atención domiciliaria representados por el New England Health Care Workers Union, SEIU District 1199, están esperando que las negociaciones se reanuden esta semana con el Estado para un aumento de salario, atención médica y un camino hacia la jubilación.
Las negociaciones con el Estado no han ido a ninguna parte, de acuerdo con Diedre Murch, director de atención domiciliaria y vicepresidente del sindicato, a pesar de una asignación federal de 200 millones de dólares de la American Rescue Plan Act, destinada a la atención comunitaria.
El contrato expira el miércoles 30 de junio.
“Necesitamos crear un sistema de atención domiciliaria que profesionalice y estabilice la fuerza laboral de atención domiciliaria. No se puede hacer eso sin un salario digno y beneficios básicos como la atención médica”, indicó Murch.
El sindicato está negociando con el Workforce Council que actúa en nombre del gobernador Ned Lamont y la Oficina de Política y Gestión del Estado.
Los trabajadores esperan que el Estado les otorgue los mismos beneficios que los trabajadores de los hogares de ancianos y los trabajadores de hogares grupales pudieron obtener en las últimas semanas, comentaron Murch y Pedro Zayas, director de comunicaciones del sindicato.
El Estado aumentó el salario de los trabajadores de los hogares de ancianos y los trabajadores de hogares colectivos después de que amenazaron con hacer huelga.
Pero los trabajadores de atención domiciliaria se encuentran en una posición de negociación más difícil, ya que no pueden hacer huelga sin dejar a sus pacientes frágiles desde el punto de vista médico y de desarrollo sin una atención segura. Tampoco tendrían ningún lugar de trabajo para protestar que no fueran las casas de sus pacientes.
Los trabajadores quieren un camino a 20 dólares la hora, atención médica asequible, tiempo pagado por enfermedad y vacaciones y beneficios de jubilación razonables, precisó Murch.
La fuerza laboral es del 80 al 90% de mujeres y está compuesta por aproximadamente un 60% de personas de color.
Muchos trabajadores de atención domiciliaria, conocidos como asistentes de atención personal, hacen malabares con más de un paciente y trabajan horas extras continuas para llegar a fin de mes.
Nicole Bongiovanni, de Madison, tiene 65 años y trabaja 73 horas a la semana para atender a tres pacientes.
El año pasado sufrió un infarto leve y tuvo que ser hospitalizada durante tres días. No tiene idea de cómo va a pagar su factura médica de 25 mil dólares, ya que no puede pagar un seguro médico que cuesta 700 dólares al mes.
“Eso es la mitad de lo que me llevo a casa anualmente. ¿Cómo voy a pagarles a estas personas sin atención médica?”, se preguntó la trabajadora de salud.
Bongiovanni quiere 20 dólares la hora para no tener que trabajar horas extra para llegar a fin de mes.
“Nos ocupamos de las personas más vulnerables, pero no recibimos atención médica. Creo que las cosas deben cambiar”, agregó.
Los trabajadores de atención domiciliaria son pagados por sus pacientes con dinero estatal de Medicaid, que es administrado por el Departamento de Servicios Sociales del Estado y el Departamento de Servicios del Desarrollo de Connecticut. En las negociaciones contractuales, el sindicato representa a 10 mil trabajadores de cuidados domiciliarios que atienden a 6 mil pacientes.
Algunos trabajadores que se consideran per diem (que reciben viáticos) trabajan turnos de 24 horas con un paciente y reciben una tarifa fija que asciende a 7.50 dólares la hora, comentó Murch. A otros se les paga 16 la hora, reveló.
El sindicato le pidió a la comisionada de Departamento de Servicios Sociales, Deidre Gifford, a principios de este mes que financiara el nuevo contrato con los 200 millones en dinero de American Rescue Plan Act.
El sindicato quiere que el dinero aumente los salarios de los trabajadores de atención domiciliaria a 21.50 dólares la hora, además de 73 millones para atención médica asequible, 11 millones para tiempo libre pagado, 7.5 millones para beneficios de jubilación y 1.5 millones para capacitación.
