
De acuerdo con los defensores, en medio del clima anti inmigrante es imperativo que todos los empleados de la Ciudad y no sólo la policía, adopten un procedimiento de “No preguntar, no decir y no arrestar” para la aplicación de las leyes de inmigración
NEW HAVEN.- Cientos de inmigrantes y defensores se manifestaron, junto con varios miembros de la Junta Municipal de la Ciudad, para exigir la aprobación de una nueva ordenanza de “Ciudad Santuario” para New Haven.
La manifestación se llevó a cabo frente a la Alcaldía de esta ciudad, en la Church Street.
El proyecto de ley propone actualizar la Orden General 06-2 de Policía de New Haven, que ahora tiene más de una década, al exigir a todos los empleados de la Ciudad, no solo la policía, adopten un procedimiento de “No preguntar, no decir, no arrestar” para la aplicación de las leyes de inmigración.
De acuerdo con los defensores, esto asegurará que todos los residentes, sin importar su estado migratorio, puedan buscar ayuda de la policía y todos los oficiales de la ciudad, sin temor.
Los estudios demuestran que cuando las ciudades y los condados adoptan este tipo de política, son más seguros y económicamente más fuertes, señalaron los manifestantes.
“Después de los sucesos donde supremacistas blancos han aterrorizado a decenas de personas en nombre de las políticas antiinmigrantes del presidente Donald Trump, es imperativo que la ciudad de New Haven afirme que todos los residentes tienen acceso a la seguridad y los derechos humanos”, declaró el activista John Jairo Lugo de la organización Unidad Latina en Acción (ULA).
ULA se reunió uno a uno con los 23 concejales de la Ciudad para obtener su apoyo para aprobar la nueva Ordenanza.
Veintinueve grupos comunitarios en New Haven han afirmado su apoyo, y más de 2 mil residentes de esta ciudad han firmado una petición en apoyo de la Ordenanza.
ULA se reunió también con la alcaldesa Toni Harp el 26 de julio pasado para buscar su apoyo para que se apruebe la Ordenanza.
La Alcalde declaró que “Quiero trabajar con ustedes y apoyo totalmente la aprobación de la nueva ordenanza”.
PREGUNTAS SOBRE LA ORDENANZA PROPUESTA
¿Qué haría esta ordenanza?
Conservar los recursos vitales de la ciudad para las necesidades locales.
Asegurar de que los oficiales de la ciudad traten a todos los residentes por igual, sin importar su estado migratorio.
Aumentar la seguridad pública mediante la creación de confianza entre la policía y las comunidades migrantes. Según un estudio, las ciudades santuario son más seguras y económicamente más fuertes.
Evitar la responsabilidad de la Ciudad por la aplicación ilegal de las leyes de inmigración.
La ordenanza adoptará un procedimiento de “No preguntar, no decir y no arrestar” con respeto a la aplicación de las leyes de inmigración.
No preguntar: Los empleados de la Ciudad, incluidos los policías, no preguntarán sobre el estado migratorio de la gente, a menos que sea necesario para administrar los servicios gubernamentales o cuando lo exija la ley federal.
No decir: Los empleados de la ciudad, incluidos los policías, no divulgarán información confidencial, incluso a funcionarios de inmigración, a menos que sea necesario para ciertas investigaciones penales. La información confidencial incluye información sobre el estado migratorio, la orientación sexual, el estado como víctima de violencia sexual y el número de Seguro Social.
No arrestar: los policías no arrestarán ni detendrán a nadie basándose únicamente en la sospecha de una violación de inmigración, ni detendrán a nadie basado en una solicitud voluntaria (detainer request) de las autoridades de Inmigración.
¿Por qué se necesita esta Ordenanza cuando ya se cuenta con la Orden General de Policía 06-2?
La Ordenanza actualiza la Orden, ya que la Orden tiene más de una década, de las siguientes maneras:
Se aplica a todos los empleados de la ciudad, no solo a los oficiales de policía.
Actualiza los elementos obsoletos de la Orden General de 2006.
Prohíbe a los empleados de la ciudad aplicar cualquier programa federal que requiere el registro de personas en función de la raza, el género, la orientación sexual, la religión o el origen nacional.
Prohíbe a la Ciudad detener a una persona según una solicitud voluntaria de ICE.
Exige que la ciudad publique e investigue las quejas cuando algún oficial municipal viole la ordenanza. Los residentes pueden reportar violaciones a la Junta de Revisión Civil de New Haven.
¿Adoptar esta ordenanza amenazaría la financiación federal de New Haven?
No. Los tribunales federales en San Francisco y Chicago han impuesto amparos para frenar las amenazas de Trump de quitar fondos a las ciudades santuarios. Hay otras demandas pendientes en Philadelphia, Seattle y Boston.
La ordenanza está cuidadosamente redactada para garantizar que cumpla con la ley federal.
El gobierno federal tendría que dar aviso, y New Haven tendría una oportunidad para defenderse antes de que se suspendan cualquier fondo. En cada etapa del proceso, New Haven tendrá fuertes argumentos legales de que el gobierno federal no puede suspender la financiación.
