
NEW HAVEN.- La administración del Presidente Donald Trump planea endurecer los requisitos para el programa de los cupones de alimentos, conocido como Supplemental Nutrition Assistance Program (SNAP), lo que podría hacer que decenas de miles de personas de bajos ingresos de Connecticut, salgan del programa.
El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos podría proponer regulaciones que eliminen o reduzcan la capacidad de los estados para distribuir los cupones de alimentos a las personas que ganan más del 130 por ciento de la tabla de pobreza, que es de 33 mil 475 dólares para una familia de cuatro.
Según el Departamento de Servicios Sociales de Connecticut hay 364 mil destinatarios de cupones de alimentos en todo el Estado, cifra inferior a las más de 400 mil personas inscritas en el programa a fines del año pasado.
No está claro cuántas de esas personas se verían afectadas por el recorte en la elegibilidad, pero los defensores de la lucha contra el hambre están esperando que sean decenas de miles.
Actualmente, algunos estados permiten que los elegibles para los cupones de alimentos ganen hasta el 200 por ciento del nivel federal de pobreza, si los beneficiarios están inscritos en otro programa de protección social.
Esa política de “elegibilidad categórica de base amplia” para los cupones de alimentos, permite a Connecticut inscribir a los beneficiarios que ganan hasta el 185 por ciento del nivel federal de pobreza, o 3 mil 870 dólares por mes.
“Algunos estados abusan de esas pautas”, señaló el representante federal de Dakota del Sur, Dusty Johnson, en una audiencia del subcomité de Agricultura de la Cámara de Representantes, la semana pasada.
Según el Departamento de Servicios Sociales de Connecticut, hay 364 mil destinatarios de cupones de alimentos en Connecticut, cifra inferior a las más de 400 mil personas inscritas en el programa a fines del año pasado.
No está claro cuántas de esas personas se verían afectadas por un recorte en la elegibilidad, pero los defensores de la lucha contra el hambre esperan que sean decenas de miles.
Los republicanos afirmaron que la expansión de la elegibilidad en estados como Connecticut ha abierto la puerta al fraude y al abuso del programa y hace que sea muy fácil para las personas recibir beneficios que solo deberían ir a los realmente necesitados.
Señalaron a un hombre de Minnesota que asistió a la audiencia de la semana pasada que dijo que tenía un patrimonio neto de más de un millón de dólares y solicitó y recibió cupones de alimentos.
El representante federal, Ted Yoho (Florida), comentó que “millones de personas que reciben cupones de alimentos venden sus beneficios en la calle “por 50 centavos”.
Por su parte, la representante federal de Connecticut, Jahana Hayes, miembro del Comité de Agricultura, mostró su molestia ante la idea de que existe un fraude generalizado en el programa de cupones de alimentos.
Relató haber vivido con su abuela, quien sólo recibió 68 dólares al mes en beneficios del SNAP, y que ha confió en la ayuda que brindan los cupones de alimentos.
Hayes dijo que los adultos de una familia de cuatro tendrían que trabajar 95 horas a la semana con el salario mínimo de 10.10 dólares por hora en Connecticut para alcanzar el límite de ingresos de los cupones de alimentos.
“Una familia recibiría 642 dólares al mes en beneficios, que se desglosan en alrededor de 160 dólares a la semana para una familia de cuatro. Eso es 40 dólares por persona por semana. Un galón de leche cuesta 3.99 dólares en Connecticut. Lo que significa que el 10 por ciento de su presupuesto semanal de SNAP se destinaría sólo un galón de leche. Prácticamente nadie se está beneficiando de eso”, señaló Hayes.
Si bien, los beneficios de SNAP son pagados por el gobierno federal y administrados por el Departamento de Servicios Sociales, los estados operan el programa y son reembolsados por los costos administrativos.
Robin Lamott Sparks, director ejecutivo de End Hunger Connecticut!, dijo que la propuesta de la administración de Trump para cambiar la medida de inflación del consumidor, utilizada para determinar la elegibilidad para los cupones de alimentos y otros programas de servicio social, serían devastadores en lugares como Connecticut donde el costo de vida, incluido el costo de los alimentos y la vivienda, es muy alto.
Lamott Sparks agregó que hay una consecuencia involuntaria de reducir el programa de cupones de alimentos: miles de niños en el Estado, cuyas familias están excluidas del programa perderían sus almuerzos escolares gratuitos o de precio reducido.
En Connecticut, los niños cuyas familias reciben cupones de alimentos automáticamente son elegibles para los programas de asistencia de nutrición escolar.
Los republicanos de la Cámara de Representantes trataron de reducir el SNAP el año pasado y obligaron a los estados a imponer requisitos de trabajo a los beneficiarios. Pero el Senado, también bajo el control del Partido Republicano el año pasado, rechazó la propuesta.
