
Estudiantes hispanos de Connecticut son castigados más constantemente en comparación con los de otra etnia
NEW HAVEN.- Los estudiantes latinos en Connecticut son suspendidos de la escuela al doble de la tasa que sus compañeros blancos, a pesar de que son ampliamente superados en número por los estudiantes blancos, según un informe publicado por Connecticut Voices for Children.
Los estudiantes latinos también experimentan castigos más duros por los mismos comportamientos que sus homólogos blancos, lo que lleva a más expulsiones y tasas de graduación más bajas para esta población, según el grupo de defensa.
De acuerdo con el informe, estas disparidades son especialmente atroces, cuando se toma en cuenta el hecho de que los estudiantes blancos comprenden el 54 por ciento de la población de los grados K-12 del Estado.
Los estudiantes latinos, en comparación, representan el 25 por ciento.
Pero con el acuerdo final del caso Alicia B. vs. Malloy, un caso presentado contra el Estado en 2015 para abordar la educación alternativa de calidad inferior ofrecida a los niños expulsados en todo el Estado, tales inequidades podrían ser objeto de un examen más detenido.
Este acuerdo requiere que el Estado emita orientación adicional a los distritos escolares, proporcione recursos para reducir las expulsiones a los distritos escolares, las familias y la comunidad, y monitoree y aborde las disparidades raciales en las expulsiones.
Además, el Estado deberá proporcionar a los estudiantes expulsados planes de aprendizaje individualizados que cumplan con los estándares de oportunidades educativas alternativas que se desarrollaron, en parte, en respuesta a la demanda original.
Desde 2017, se requiere que el Estado brinde a los estudiantes expulsados ”una experiencia integral a tiempo completo, en la que el tiempo dedicado a la instrucción y el aprendizaje sea comparable con lo que el alumno experimentaría en un entorno regular”.
Para abordar las disparidades raciales, los autores del informe Connecticut Voices for Children creen que los datos deben ser más abundantes y de más fácil acceso. Recomiendan específicamente que el Estado mejore el acceso a los datos sobre la disciplina escolar.
“El Departamento de Educación del Estado tiene que divulgar los tipos de cosas que expulsan a los estudiantes, como llevar un arma a la escuela, comportamiento amenazante física o verbalmente, entre otras comportamientos, y luego lo dividen por raza, pero no por raza y género, indicó Lauren Ruth, quien fue coautora del informe con Camara Stokes-Hudson.
Actualmente, para ver cómo se cruzan los datos de expulsión y otros datos disciplinarios por raza y género, se debe presentar una solicitud específica al Departamento de Educación del Estado.
Ruth y Stokes-Hudson declaró que el Estado debería simplemente lanzar los datos más específicos desde el principio. La información disponible muestra que ha existido una mejora en las acciones disciplinarias, el ausentismo crónico y las tasas de graduación en todos los grupos raciales, sin embargo, la brecha entre los grupos raciales no está disminuyendo.
El informe de Connecticut Voices for Children también profundiza en la falta de profesores latinos y de otras minorías en el Estado, la baja inscripción en los cursos avanzados y programas especiales de estudiantes latinos, y la gran cantidad de estudiantes latinos que están ausentes crónicamente.
El Estado está tomando otros pasos para abordar estas brechas.
En mayo pasado, por ejemplo, los legisladores aprobaron una legislación que requiere que el Departamento de Educación tome ciertas medidas para reclutar y retener a maestros de minorías.
Además de reclutar maestros de las minorías, el Departamento busca ampliar la capacitación antiprejuicios, ampliar los esfuerzos y apoyar a maestros de color y ampliar el acceso a programas e intervenciones relacionadas con el ausentismo crónico.
