
HARTFORD.– El primer concejal de East Windsor, Jason Bowsza, confirmó, el miércoles pasado, un gran brote de COVID-19 en su ciudad.
El brote relacionado con Mulnite Tobacco Farms provocó que 31 trabajadores hayan dado positivo para el virus.
Bowsza dijo que East Windsor estaba llevando a cabo su propia investigación, además de una investigación estatal, y prepararía un informe para compartir con los funcionarios estatales.
Las autoridades buscan determinar el origen del brote o la situación de los trabajadores.
Mulnite Tobacco Farms, ha cultivado tabaco en East Windsor durante más de 70 años.
Pese a lo anterior, la oficina del gobernador Ned Lamont publicó las últimas estadísticas de COVID-19 que mostraron una disminución en las hospitalizaciones actuales de personas con el virus y no se reportaron nuevas muertes.
Se administraron 15 mil 312 pruebas y 180 de ellas dieron positivo. La positividad de esto es del 1.2%.
Connecticut vio un aumento de 180 nuevos casos del virus, según las cifras brindadas por el Gobernador.
Connecticut ha mantenido tasas bajas de COVID-19 durante las últimas semanas y meses, a pesar de pequeños brotes, como uno que involucró a adolescentes en Greenwich y otro en un hogar de ancianos en Norwich.
En particular, Danbury cerró parques esta semana y cambió las escuelas al aprendizaje remoto en respuesta a más de 200 casos en el transcurso de dos semanas.
Desde que comenzó la pandemia, más de 52 mil 220 personas que dieron positivo por COVID-19 en Connecticut.
